Hijo de Hombre (la primera mitad)

Esta semana yo leí hasta el fin del quinto capítulo, “Hogar” de Hijo de Hombre, por el escritor paraguayano Augusto Rao Bastos. Me encuentro contemplando los sucesos, detalles y temas que más me llamaron la atención, y me doy cuenta que todos caben dentro un super-tema del dualismo.

Me empezaré mis comentarios con el dualismo lingüístico, no solo porque es algo que anoté primero (de hecho, a partir de la primera página) pero también porque es algo que la editora de esta edición menciona en la introducción. Me fascina mucho que el autor mismo no incluyó un guía de vocablos en una versión corregida de la novela, pero el propósito es obvio si se considera que el Paraguay es un país bilingüe (el unció en América Latina), y el público principal al que escribió Rao Bastos es la gente paraguayana. Es una declaración de la igualdad de los dos lenguas; ofrecer un guía es como presuponer que el lector (ya sea paraguayano o extranjero) no conozca esta lengua. La presencia de un guía detrae de la legitimad de la lengua Guaraní. Sin embargo, hay otro elemento lingüístico que me llamó la atención: el habla y el silencio. En los primeros tres capítulos, existe el acto de hablar (en cualquiera idioma que sea), notablemente en el personaje Macario Francio, y a la vez una ausencia del habla como vemos en el caso del Doctor Dubrovsky.

También hay un dualismo religioso entre la fe cristiana y el “hereje” (me falta una palabra mejor), como vemos en el episodio de la iglesia (paginas 45-48), en que el autor demuestra una preocupación con la pureza y la impuridad. El En general hay muchos elementos cristianos a través de esta primera mitad, específicamente en los primeros dos capítulos, y aunque no puedo mencionarlos en profundidad, quiero anotar algunos. Primero, Mora, el “padre” del talla del Cristo fue carpintero, y se asoció con un ciego y una prostituta, no a diferencia de Jesús de Nazaret. También la prostituta, María Rosa ,regaló su pelo a la talla, un acto que para mí se asemeja a la mujer pecadora que lavó los pies de Jesús con su pelo. También hay una repetición del número tres: los tres alumnos de Gaspar, uno de ellos llamado Pedro (52); y además en la frase, “Tres días con sus noches deliberaron junto al Cristo, casi sin palabras” (55). Sin embargo, hay mención de raíces de una religión indígena también, con el “Himno de los Muertos de los guaraníes” (26).

La tercera forma en que yo veo la presencia de dualismo está en la contraste entre los cuatros elementos (agua, tierra, fuego y aire). Me parece una yuxtaposición entre fuego y tierra, primero con la presencia de la Cometa de Halley que amenaza a la gente en el pueblo, y también en la explosión de la estación del tren en Sapukai, y la devastación que resulte para el pueblo en el segundo capítulo “Madera y Carne”. Además, me parece que hay otra yuxtaposición entre agua y tierra que se hace evidente en la sequia que ocurre mientas que Gaspar se queda solo en el monte, “Después empezó la sequía, como si el ardiente resuello del monstruo hubiera secado toda el agua de la tierra y del cielo” (39). La sequedad es evidente en las quejas de los personajes debido a la sed. Después de la muerte de Gaspar ocurre una tormenta, y me parece interesante que el autor menciona la palabra “lluvia” 17 veces en la primera mitad. De repente hay la presencia de agua a un caso extremo, en vez de la sequia anterior.

2 thoughts on “Hijo de Hombre (la primera mitad)

  1. Silvia Brynjolfson

    La óptica de un dualismo me parece muy perspicaz. Creo que al ir avanzando en la lectura, esta perspectiva encontrará muchos recursos en el ámbito de lo social. Los primeros esbozos se perfilan en el capítulo “Exodo”; las diferencias entre dueños (del yerbal) y empleados (Casiano y Nati) es abismal. La grieta toma nuevos matices en el entorno de perseguidores y perseguidos en “Fiesta”. Veremos qué otras dicotomías se irán desdoblando en los próximos capítulos.

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  2. bnassi

    Me parece muy buena tu lectura de los dualismos en Hijo de hombre. Es algo que puede pasar desapercibido pero que, como haces notar muy bien y con ejemplos contundentes, forma parte de la estructura de la novela. Sería interesante preguntarnos en clase el porqué de esos dualismos constantes, qué podría estar sugiriendo la voz narrativa y, en última instancia, Roa Bastos. Me parece que es un tema que da para una buena discusión.

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