{"id":140,"date":"2018-08-08T21:14:05","date_gmt":"2018-08-09T04:14:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/?p=140"},"modified":"2018-08-08T21:14:05","modified_gmt":"2018-08-09T04:14:05","slug":"32-cuadernos-de-piedra-y-cielo-una-asimilacion-conservadora-de-las-vanguardias-1939-1940","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/2018\/08\/08\/32-cuadernos-de-piedra-y-cielo-una-asimilacion-conservadora-de-las-vanguardias-1939-1940\/","title":{"rendered":"32. Cuadernos de Piedra y Cielo: una asimilaci\u00f3n conservadora de las vanguardias. 1939\/1940"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com\/imagenes\/piedraycielo.jpg\" alt=\"Image result for piedra y cielo\" \/><\/p>\n<p>Los &#8220;piedracielistas&#8221; en la tertulia, empu\u00f1ando el vaso de licor<\/p>\n<p>\u201cCuadernos de Piedra y Cielo\u201d es el t\u00edtulo escogido por los \u201cpiedracielistas\u201d para llevar a cabo sus publicaciones. Me refiero a seis entregas peri\u00f3dicas, realizadas entre septiembre de 1939 y febrero de 1940, en donde este grupo de poetas colombianos radicados en Bogot\u00e1, los cuales frecuentaban el caf\u00e9 Victoria, se lanzaron \u201cresueltamente a la conquista de sus ocultas y permanentes minor\u00edas\u2026 ya es hora\u201d, dec\u00edan, \u201cde que nuestra poes\u00eda sea sopesada y medida\u201d. As\u00ed, cada uno de los contertulios entregaba a la imprenta un ejemplar de sus escritos, y con tiradas de 300 a 500 ejemplares iban apareciendo estos textos en el cambio de d\u00e9cada mencionado.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes eran los \u201cpiedracielistas\u201d? Se autodenominaban de esta manera en referencia al texto \u201cPiedra y Cielo\u201d, del poeta espa\u00f1ol Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez. Se trataba, entonces, de una agrupaci\u00f3n po\u00e9tica que se reconoc\u00eda heredera de la Generaci\u00f3n del 27. Intentaban, con estas publicaciones, \u201cdecirle a los hombres ciegos nuestra entra\u00f1able verdad\u201d; recrear, en cierta medida, un lenguaje \u201cdistinto\u201d, una verdad nueva, en la l\u00edrica colombiana de ese tiempo.<\/p>\n<p>Sin embargo, luego de la lectura de los distintos poemarios, cre\u00f3 que se trata, m\u00e1s bien, de una verdad a medias: de poemas que se encuentran a medio camino entre la renovaci\u00f3n y la repetici\u00f3n de viejas formas. Se liberan, en otras palabras, incorporando algunos elementos vanguardistas, pero tambi\u00e9n conservan signos tradicionales cercanos al casticismo m\u00e1s reaccionario de la Gruta Simb\u00f3lica. Veamos, a continuaci\u00f3n, algunos ejemplos de esta doble v\u00eda.<\/p>\n<p>Por un lado, en cuanto a los temas, se advierten afinidades con algunos de los vanguardistas que he rese\u00f1ado en el pasado. Jorge Rojas, por ejemplo, en \u201cLa Ciudad Sumergida\u201d, se refiere a una \u201cciudad que entre mi sangre transitoria est\u00e1s creciendo\u201d; una apropiaci\u00f3n de la urbe americana que recuerda la pasi\u00f3n entra\u00f1able de Borges a la hora de cantar el arrabal y el tango bonaerense. Carlos Mart\u00edn, tambi\u00e9n, en \u201cTerritorio Amoroso\u201d, apela a m\u00faltiples combinaciones sensoriales (como Luis Vidales lo hiciera en algunos poemas de \u201cSuenan Timbres\u201d), en donde resulta evidente la apropiaci\u00f3n del mundo del subconsciente que buscaban las vanguardias: \u201cEnciende sus miradas como llamas,\/ me acarician sus llamas como manos,\/ deja caer sus manos como lluvias\/ y me besan sus lluvias como labios\u201d. Y por \u00faltimo, de la mano de estas influencias tem\u00e1ticas, hay poemas que verdaderamente suenan al Neruda de \u201cResidencia en la Tierra\u201d: \u201ca veces hay auroras que son como banderas\u201d, al Garc\u00eda Lorca de \u201cLa Casada Infiel\u201d: \u201calto pecho, bajo sue\u00f1o,\/ en naranjales bald\u00edos,\/ con eco de diez canciones\/ y llanto destituido\u201d, o al Vallejo de \u201cLos Heraldos Negros\u201d, que apelaba a f\u00f3rmulas y sentencias religiosas: \u201ceres llena de fuego entre todos mis sue\u00f1os\/ ahora y en la hora de nuestro amor\u201d. El poeta \u201cpiedracielista\u201d, en suma, hace una replicaci\u00f3n de estilos vanguardistas en boga, sin llegar casi a proponer un ideario tem\u00e1tico o estil\u00edstico propio.<\/p>\n<p>Es entonces que, de la mano de esta especie de \u201cimitaci\u00f3n vanguardista\u201d, a un costado del ep\u00edgrafe de Huidobro encontramos ep\u00edgrafes de escritores rom\u00e1nticos, como Gustavo Adolfo Becquer (adorado por los de La Gruta), o de Jorge Isaacs y su costumbrismo rom\u00e1ntico del siglo XIX. Conviven el presente y el pasado, entonces, en estos \u201cCuadernos de Piedra y Cielo\u201d. Hay un excesivo uso del s\u00edmil en estos poemas, los cuales, en su mayor\u00eda, siguen una rima tradicional, mientras que, por otro lado, se refieren a t\u00f3picos del subconsciente propios de la vanguardia. Poemas en donde se apela a un lenguaje arcaizante, del m\u00e1s puro castellano ib\u00e9rico, que dif\u00edcilmente puede abrir senderos que conecten con Huidobro, por ejemplo, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier ep\u00edgrafe: \u201cSi veis fulgir una ciudad,\/ si adivin\u00e1is un puerto un\u00e1nime\u2026 pensad en m\u00ed que yo lo tuve\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Los \u201cpiedracielistas\u201d, en suma, hicieron una \u201casimilaci\u00f3n conservadora\u201d de las vanguardias. Poetas que no fueron m\u00e1s all\u00e1 de la imitaci\u00f3n de un lenguaje ya elaborado por otros. Neruda y Vallejo llevaron su discurso hasta las \u00faltimas consecuencias; los \u201cpiedracielistas\u201d se quedaron en el placer imitativo. Es por eso que el \u201cpiedracielismo\u201d no supuso una revoluci\u00f3n l\u00edrica en Colombia; influidos por las vanguardias, pero sin dejar de lado el casticismo m\u00e1s excluyente, ellos acercaron a Colombia al mundo de la revoluci\u00f3n, retrotray\u00e9ndolo al mismo tiempo al lugar del orden y la tradici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los &#8220;piedracielistas&#8221; en la tertulia, empu\u00f1ando el vaso de licor \u201cCuadernos de Piedra y Cielo\u201d es el t\u00edtulo escogido por los \u201cpiedracielistas\u201d para llevar a cabo sus publicaciones. 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