{"id":150,"date":"2018-08-23T12:40:06","date_gmt":"2018-08-23T19:40:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/?p=150"},"modified":"2018-09-14T21:46:20","modified_gmt":"2018-09-15T04:46:20","slug":"34-unas-decadas-atras-discusiones-y-discursos-1989","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/2018\/08\/23\/34-unas-decadas-atras-discusiones-y-discursos-1989\/","title":{"rendered":"34. Unas d\u00e9cadas atr\u00e1s. Discusiones y discursos. 1989"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/gotasdetinta.co\/1\/imagenes\/espectador.jpg\" alt=\"Image result for luis tejada cronista\" \/><\/p>\n<p>He le\u00eddo, en los \u00faltimos meses, varios textos de literatura vanguardista colombiana y latinoamericana. Textos que fueron publicados en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX; novelas, libros de poemas, de cr\u00f3nicas, que incorporaban a menudo, seg\u00fan he se\u00f1alado, una cr\u00edtica al lenguaje \u201cpuro\u201d del per\u00edodo literario anterior, conocido como Modernismo. Luis Vidales, Luis Tejada, en Colombia, pretend\u00edan tomar distancia de esa \u201ccorrecci\u00f3n\u201d literaria, de esos \u201csue\u00f1os de oro\u201d, apelando a un lenguaje y a unos t\u00f3picos transgresores.<\/p>\n<p>Julio Ramos, en \u201cDesencuentros de la Modernidad en Am\u00e9rica Latina. Literatura y Pol\u00edtica en el siglo XIX\u201d, me ense\u00f1\u00f3 que no solamente exist\u00edan enormes distancias, entre unos y otros, sino tambi\u00e9n grandes continuidades en el sentido de la formaci\u00f3n de \u201cprecursores\u201d y \u201cherederos\u201d. En el devenir cronol\u00f3gico, las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, literariamente hablando, resuenan con fuerza en las primeras del siglo XX, en un contacto que se explica en la obra literaria pero tambi\u00e9n en el trayecto vital de los autores. La compleja formaci\u00f3n de un \u201cescritor de oficio\u201d, que enuncia Ramos, deja entrever, en mi opini\u00f3n, las caracter\u00edsticas que configuraron luego el campo vanguardista de los a\u00f1os 20 en Colombia: \u201cescribir\u201d, dice Ramos, \u201ctras el auge del periodismo en la segunda mitad del XIX, no era ya \u00fanicamente una actividad prestigiosa, exclusiva, inscrita en el interior de la cultura alta. Sujeto a las leyes del mercado, el espacio de la escritura se abr\u00eda a las nuevas clases medias\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, aparece un segmento poblacional nuevo, desvinculado de las \u00e9lites intelectuales, que en el caso colombiano se erige desde una posici\u00f3n geogr\u00e1fica. Los de la Gruta Simb\u00f3lica, en efecto, eran en su mayor\u00eda bogotanos de raigambre colonial y altos apellidos en una cuidada genealog\u00eda; los vanguardistas posteriores (Tejada, Vidales), en cambio, eran humildes provincianos de la regi\u00f3n cafetera que se opusieron a esa \u201cliteratura de campanario\u201d. Y usaron los peri\u00f3dicos, claro, como plataforma desde donde articular su cr\u00edtica. Una correspondencia, entonces, entre el pasado modernista y el presente vanguardista, que asume m\u00faltiples aristas.<\/p>\n<p>Ramos se refiere, por un lado, a la forma como los escritores finiseculares empezaron a \u201cdepender de instituciones externas para consolidar y legitimar un espacio en la sociedad\u201d. Varios alternaban su \u201cescritura literaria\u201d con otras labores que les permitieron ganarse la vida. En Colombia, el caso de los \u201cvanguardistas provincianos\u201d es esclarecedor: Vidales trabaj\u00f3 en peri\u00f3dicos, bancos y departamentos de estad\u00edstica; de Greiff tuvo labores constantes como contador; Tejada, en su corta vida, practic\u00f3 la cr\u00f3nica period\u00edstica, como Mart\u00ed. Un espacio: la cr\u00f3nica, que resulta heterog\u00e9neo, ambiguo si se quiere, en su doble funci\u00f3n de \u201cforma period\u00edstica al mismo tiempo que literaria\u201d. As\u00ed, cabe la pregunta: \u00bfTejada escogi\u00f3 la cr\u00f3nica o fue la cr\u00f3nica, como medio de vida, la que lo escogi\u00f3 a \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo se dio esta relaci\u00f3n entre periodismo y literatura en los vanguardistas colombianos? Una forma: la cr\u00f3nica, que Tejada supo poner al servicio de su pluma transgresora, haciendo, como Mart\u00ed, \u201cuna puesta en orden de la cotidianidad aun \u201cinclasificada\u201d por los \u201csaberes\u201d instituidos\u201d. Entre la referencialidad y la imaginaci\u00f3n se mueve la voz del cronista: \u201cel gesto antinformativo de la cr\u00f3nica, que continuamente viola las normas de referencialidad peri\u00f3distica\u2026 la ficcionalidad ah\u00ed es concomitante a la voluntad de recrear el espacio colectivo precisamente desarticulado por la fragmentaci\u00f3n y dislocaci\u00f3n urbana\u201d.<\/p>\n<p>En una entrevista, al final de su vida, le preguntaron a Luis Vidales: \u201c\u00bfC\u00f3mo compagin\u00f3 la actividad po\u00e9tica con la estad\u00edstica?\u201d La respuesta fue esta: \u201cNo hay nada separado en el universo\u2026 Poes\u00eda y estad\u00edstica son b\u00fasqueda de lo secreto o desconocido y la emoci\u00f3n ante el hallazgo es exacta. Basta tener un poco de sensibilidad\u201d. Multiplicidad de discursos que operan dentro de un mismo envoltorio, seg\u00fan Vidales. Una b\u00fasqueda similar a la que realiz\u00f3 Mart\u00ed, obligado por la necesidad de ganarse la vida: \u201cla iluminaci\u00f3n martiana\u201d, dice Ramos, \u201copera en lugares insospechados: cr\u00f3nicas, cartas, apuntes, diarios, anuncios: peque\u00f1os textos\u201d. As\u00ed, por ejemplo, hablando de la inauguraci\u00f3n del puente de Brooklyn, Mart\u00ed apela al lenguaje de las matem\u00e1ticas en conjunci\u00f3n con una imaginaci\u00f3n literaria que desborda su pluma: \u201cen el lugar heterog\u00e9neo de la cr\u00f3nica\u201d, dice Ramos, \u201cMart\u00ed asume el discurso <em>otro: <\/em>la cuantificaci\u00f3n, corolario a su vez de una mirada que tiende a racionalizar geom\u00e9tricamente el espacio. Sin embargo, en ese mismo fragmento, la figuraci\u00f3n y la dislocaci\u00f3n sint\u00e1cticas proliferan\u2026\u201d. Se trata, como vemos, de la obligaci\u00f3n que tiene Mart\u00ed de informar a los lectores de peri\u00f3dico sobre la inauguraci\u00f3n de un prodigio de la ingenier\u00eda, la ciencia y la tecnolog\u00eda, y la inserci\u00f3n simult\u00e1nea en ese texto de un discurso literario que acompa\u00f1a las cifras que expresan el peso y volumen del puente. \u201cUna representaci\u00f3n\u201d, dice Ramos, \u201cque no es desinteresada ni pasiva: supone la lucha del discurso literario abri\u00e9ndose campo entre los signos \u201cfuertes\u201d de la modernidad\u201d.<\/p>\n<p>Los vanguardistas, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, convivir\u00e1n con esa \u201ctensi\u00f3n cient\u00edfica\u201d, incorporando ese t\u00f3pico decididamente en sus creaciones. Vidales dice, en su poema S\u00faper ciencia:<\/p>\n<p>\u201cPor medio de los microscopios<\/p>\n<p>Los microbios<\/p>\n<p>Observan a los sabios\u201d.<\/p>\n<p>El giro vanguardista se opera: el discurso literario tuerce el eje cient\u00edfico y prima sobre ese saber \u201cfuerte\u201d. Son las bacterias las protagonistas en esta dislocaci\u00f3n de saberes, no los sabios. La mirada cambia de sentido, muta, en esta inversi\u00f3n de los roles tradicionales. As\u00ed, la lucha anterior entre conocimientos, la simultaneidad de c\u00f3digos, en este caso se transfigura a partir del humor, y la transgresi\u00f3n que provoca la imagen.<\/p>\n<p>La lectura de Ramos, en suma, me hizo pensar que los vanguardistas, a pesar de su esp\u00edritu revolucionario, fueron herederos de varias de las discusiones y preguntas que se hac\u00edan los modernistas. Existen unas l\u00edneas que los conectan en un juego hist\u00f3rico de continuidades y rupturas, de experiencias que se distancian e intenciones que se concretan en el tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He le\u00eddo, en los \u00faltimos meses, varios textos de literatura vanguardista colombiana y latinoamericana. Textos que fueron publicados en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX; novelas, libros de poemas, de cr\u00f3nicas, que incorporaban a menudo, seg\u00fan he se\u00f1alado, una cr\u00edtica al lenguaje \u201cpuro\u201d del per\u00edodo literario anterior, conocido como Modernismo. 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