{"id":153,"date":"2018-08-25T20:35:12","date_gmt":"2018-08-26T03:35:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/?p=153"},"modified":"2018-08-25T20:35:12","modified_gmt":"2018-08-26T03:35:12","slug":"35-sociabilidades-vanguardistas-conversaciones-juegos-y-coqueteria-1917","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/lecturas\/2018\/08\/25\/35-sociabilidades-vanguardistas-conversaciones-juegos-y-coqueteria-1917\/","title":{"rendered":"35. Sociabilidades vanguardistas: conversaciones, juegos y coqueter\u00eda. 1917"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcRc0XiZnOjBpC4o8nDbiBTppnR1flSu4faWV_R7PN1DVAgmnIn8\" alt=\"Image result for sady gonzalez fotos\" \/><\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n, luego de varias cervezas, ha cambiado de rumbo muchas veces. Sin embargo, lo fundamental sigue estando ah\u00ed: los amigos. Caf\u00e9 bogotano de los a\u00f1os 40.<\/p>\n<p>Me interesa estudiar encuentros, intercambios, interacciones, reuniones sociales. La sociabilidad es uno de los ejes te\u00f3ricos. Y la sociabilidad, m\u00e1s que temas para la conversaci\u00f3n, exige individuos, alteridades. \u201cNi el hambre o el amor\u201d, dice Georg Simmel, \u201cni el trabajo o la religiosidad, ni la t\u00e9cnica o los resultados de la inteligencia significan ya por su sentido inmediato una socializaci\u00f3n; m\u00e1s bien solo la van formando al articular la yuxtaposici\u00f3n de individuos aislados en determinadas formas del ser con los otros y para los otros, que pertenecen al concepto general del efecto rec\u00edproco de la interacci\u00f3n\u201d. Los poetas y escritores vanguardistas, de esta manera, fueron los que hicieron posible, en los a\u00f1os 20, la existencia de ciertos caf\u00e9s como espacios concretos en donde se subvirti\u00f3 el orden literario en Colombia. Individuos que interactuaban entre ellos, entre \u201ciguales\u201d (forma pura de sociabilidad, seg\u00fan Simmel), aunque tambi\u00e9n sociabilizaban con los trabajadores del caf\u00e9: meseros y meseras, coperas, lustrabotas, etc., con los due\u00f1os de estos espacios, y en ocasiones tambi\u00e9n con los representantes de la ley. De estos intercambios se va configurando un perfil de los caf\u00e9s de Bogot\u00e1 y de sus clientes \u201cvanguardistas\u201d.<\/p>\n<p>Simmel se refiere, en su texto &#8220;La sociabilidad (ejemplo de sociolog\u00eda pura o formal)&#8221;, a diferentes instancias en donde tiene lugar la sociabilidad. La conversaci\u00f3n, el juego y la coqueter\u00eda son algunas de ellas. Con respecto a la conversaci\u00f3n, es importante se\u00f1alar que el caf\u00e9, adem\u00e1s de ser el lugar ideal para ver y ser visto (Arlt), es tambi\u00e9n, sobretodo en el caso del caf\u00e9 literario, un espacio propicio para o\u00edr y ser escuchado. Es en esa alteridad esencial de la palabra que se construyen las conversaciones de caf\u00e9, las cuales se ajustaban sobre esa libertad esencial que supone el acto vanguardista. Sin trabas ni l\u00edmites, el acto recreativo de encontrarse y conversar favorece el curso de la imaginaci\u00f3n y la rebeld\u00eda: \u201cestas formas de interacci\u00f3n de la conversaci\u00f3n, que en otro contexto estar\u00edan al servicio de incontables contenidos y fines de las relaciones humanas, tienen aqu\u00ed su significado en s\u00ed mismo, es decir en el atractivo del juego de las relaciones que se crean entre los individuos, que se vinculan y separan, que vencen y pierden, que dan y reciben; as\u00ed, el doble sentido de \u201centretenerse conversando\u201d tiene aqu\u00ed su pleno derecho\u201d.<\/p>\n<p>En los caf\u00e9s de Bogot\u00e1 de los a\u00f1os 20, por otro lado, los contertulios jugaban billar, cartas, dados. Juegos en donde se proyectaban los diferentes atributos de una \u201csociabilidad vanguardista\u201d. La pertenencia, por ejemplo, a una tertulia literaria y el distanciamiento de otras agrupaciones l\u00edricas (Gruta Simb\u00f3lica vs Los Nuevos); la coloraci\u00f3n partidista que se forma luego de la Revoluci\u00f3n Rusa (Los Nuevos: liberales o comunistas vs Los Centenaristas: conservadores); las prohibiciones estatales y los edictos gubernamentales que impactaron los caf\u00e9s, teniendo en mente los esc\u00e1ndalos y borracheras de j\u00f3venes escritores de avanzada (higiene f\u00edsica, higiene social); la invasi\u00f3n de lo p\u00fablico sobre lo privado, que comprobamos en los cuentos de Garc\u00eda M\u00e1rquez; la supuesta igualdad entre los hombres; se trata, en fin, de atributos que aparecen evidentes en el enfrentamiento directo del azar. \u201cTodas las formas de interacci\u00f3n y socializaci\u00f3n entre las personas\u201d, dice Simmel, \u201ccomo el querer superar al otro, el trueque, la formaci\u00f3n de partidos, y el querer ganar, la oportunidad del encuentro y de la separaci\u00f3n causales, la alternancia entre oposici\u00f3n y cooperaci\u00f3n, el enga\u00f1o y la revancha, todo esto\u2026 tiene en el juego una vida que se sostiene \u00fanicamente por el atractivo de estas funciones mismas\u201d.<\/p>\n<p>En Argentina y Chile, recordemos, las mujeres hicieron parte de grupos literarios de avanzada. Silvina Ocampo, por ejemplo, y sus historias que cuestionaban el orden patriarcal, con relatos que configuraban una cr\u00edtica a las \u201clabores femeninas\u201d vinculadas con el hogar y la crianza de los hijos. Mujeres de avanzada en el cono sur, entonces, que se ubican en el extremo opuesto al caso colombiano y la ausencia de mujeres vanguardistas. En efecto, no hubo \u201cnuevas\u201d escritoras en los a\u00f1os 20. Ninguna mujer escribi\u00f3 en esta revista hom\u00f3nima. As\u00ed, el contacto que mantuvieron estos hombres con mujeres, en los caf\u00e9s, se redujo en gran parte a las meseras o coperas. Trabajadoras que, en b\u00fasqueda de propinas o de un ascenso social, flirteaban en ocasiones con los hombres de manera discreta o indiscreta. Y los poetas, a su vez, pod\u00edan poner en escena sus atributos galantes. La cr\u00edtica de Ocampo al rol social de la mujer, entonces, en este caso se confirma con la objetivaci\u00f3n femenina a partir de la belleza y el amor. Las mujeres no piensan, seg\u00fan esta imagen, no existe con ellas una interacci\u00f3n de \u00edndole intelectual; la copera \u00fanicamente sirve al hombre, llegando en ocasiones al escenario amoroso. \u00a0Y la coqueter\u00eda funciona como v\u00ednculo en donde se configura esta mirada reduccionista sobre lo femenino (y de paso sobre lo masculino), en donde \u201cel hombre propone y la mujer dispone\u201d. Dice Simmel, justificando este lugar com\u00fan sexista: \u201cla cuesti\u00f3n er\u00f3tica entre los sexos gira en torno al aceptar y rechazar\u2026 y en este aspecto es el car\u00e1cter de la coqueter\u00eda femenina el que contrapone una insinuada aceptaci\u00f3n y un insinuado rechazo, que atrae al hombre sin llegar al punto de una decisi\u00f3n, que lo rechaza sin quitarle todas las esperanzas. La coqueta extrema su atractivo al m\u00e1ximo poniendo al hombre su aceptaci\u00f3n muy cerca sin tomar finalmente la cosa en serio; su comportamiento oscila entre el s\u00ed y el no sin parar ni en uno ni en el otro\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conversaci\u00f3n, luego de varias cervezas, ha cambiado de rumbo muchas veces. Sin embargo, lo fundamental sigue estando ah\u00ed: los amigos. Caf\u00e9 bogotano de los a\u00f1os 40. Me interesa estudiar encuentros, intercambios, interacciones, reuniones sociales. La sociabilidad es uno de los ejes te\u00f3ricos. Y la sociabilidad, m\u00e1s que temas para la conversaci\u00f3n, exige individuos, alteridades. 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