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The International Context

Venezuela, Peru, the OAS and now…Washington

The Venezuelan minister of foreign affairs, Alí Rodríguez, claims frictions between Venezuela and Peru are a bilateral issue not a multilateral one. Rodriguez argues that Peru’s complaint to the Organization of American States is part of a destabilizing plan designed from Washington.


Desde Quito. Chávez: “Toledo es un llorón”
agenciaperu.com, 31 de mayo del 2006

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, arremetió una vez más contra su homólogo peruano Alejandro Toledo, al que calificó de “loco, llorón y cachorro del imperio” de Estados Unidos.
Desde Quito – Ecuador, Chávez manifestó que “Toledo es un cínico porque él es el que me ataca y cuando le respondo, sale llorando, dice: voy a la OEA, buu…buu… Es un llorón”.
“¿Para qué se mete conmigo? yo le dije hace mucho tiempo: Toledo no te metas conmigo”, agregó sarcásticamente.
También apuntó que “Toledo se volvió medio loco y pronto será polvillo de la historia porque, en cinco años, ¿qué hizo por el Perú?”.
Cabe recordar que ante las injerencias de Chávez en el proceso electoral peruano, el Gobierno demandó a la OEA que se pronuncie y anunció que propondrá el tema en la próxima reunión.
Chávez dijo también que el Mandatario peruano es “un cachorro del imperio”, al insinuar que recibe instrucciones del gobierno estadounidense para atemorizar al electorado y lograr que Alan García resulte triunfante este 4 de junio.
“Si resulta victorioso y atemoriza al pueblo para quitarle votos a Ollanta será una campaña exitosa para él, pero no para la integración”, refirió Chávez que en más de una ocasión expresó su apoyo al candidato de UPP.

Axworthy insta a peruanos a protestar por intromisión de Chávez

El Universal online, Caracas, 31 de mayo del 2006 (10:33 AM
)
Lima.- El jefe de la Misión de Observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Lloyd Axworthy, instó a los peruanos a protestar por la supuesta intromisión del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la campaña electoral peruana, informa hoy la prensa en Lima.
Axworthy indicó ayer, desde la ciudad de Arequipa, a más de 1.000 kilómetros al sur de Lima, que “de esa forma se dará credibilidad a la queja” formulada por el gobierno peruano, reseñó Efe.
El ex canciller canadiense dijo que “para que la comunidad internacional y los miembros de la OEA entiendan estas intervenciones, es importante que se oigan las voces del Perú”.
“No depende sólo de la Misión de Observación, corresponde a la sociedad civil, las universidades, el gobierno y los partidos políticos, todos deben tomar acciones para restringir estas acciones de intromisión, vengan del país que sea”, sugirió.
Asimismo, aseguró que la Misión se toma “muy en serio” la defensa de la democracia y prometió informar sobre el caso a la Asamblea y el Consejo de la OEA, que se reúnen la próxima semana en la República Dominicana.
El gobierno de Perú anunció ayer que volverá a quejarse ante la OEA de lo que considera “intromisiones” de Chávez en el proceso electoral, por el apoyo público brindado al candidato peruano Ollanta Humala y los insultos vertidos contra a su rival, Alan García.
El canciller peruano, Oscar Maurtúa, dijo que él mismo expondrá la queja el próximo lunes en la asamblea general del organismo panamericano que se celebrará en Santo Domingo.
Cancillería rechaza señalamientos sobre injerencia venezolana en Perú
El Universal online, Caracas, 31 de mayo del 2006 (03:30 pm)

Caracas.- La Cancillería venezolana rechazó hoy, mediante un comunicado oficial, las denuncias sobre injerencia en la segunda vuelta de las elecciones peruanas que se celebrarán este próximo domingo, así como versiones sobre la presunta estimulación de alteraciones del orden público en ese país.
El gobierno negó “categóricamente tales insinuaciones” por considerar que carecen de fundamento y aseguró que el ministro de Defensa peruano habría dicho que tal versión “es tal vez producto de alguna imaginación”.
Venezuela lamentó que que el principal vocero de la Cancillería peruana pretenda convertir en un asunto multilateral, lo que -a su juicio- “es un problema puramente bilateral entre los dos países”, razón por la que pidieron no involucrar a otras naciones.
En el documento se reiteró que las referencias hechas por el presidente Hugo Chávez a la escena política peruana se justificarían como respuesta a las “ofensas y agresiones” provenientes del candidato presidencial inca, Alan García.
El Ministerio de Relaciones Exteriores también denunció en el comunicado que las declaraciones de funcionarios y dirigentes peruanos contra Venezuela se corresponderían “con la cartilla dictada desde poderes superiores con la pretendida intención de restarle credibilidad al proceso revolucionario bolivariano y a su máximo líder”.
Texto completo del comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, ante las denuncias de supuesta injerencia en asuntos internos del Perú a propósito de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo domingo e insinuaciones de que estaría alentando alteraciones del orden público en ese país para el día de tal evento, declara:
– Que rechaza categóricamente tales insinuaciones por carecer de total fundamento, mucho más si el propio Ministro de Defensa peruano ha dicho que tal versión “es tal vez producto de alguna imaginación”.
– Que el avión venezolano que aterrizó en la población de Tacna lo hizo el pasado 5 de abril, llevando consigo, de regreso a su país, a un grupo de 87 ciudadanos peruanos de escasos recursos económicos, que habían sido intervenidos quirúrgicamente en el estado Táchira, como parte de la Misión Milagro que el Gobierno Bolivariano ha querido poner a disposición de los hermanos latinoamericanos con dificultades oftalmológicas.
– Que el principal vocero de la Cancillería peruana pretende convertir en un asunto multilateral, lo que es un problema puramente bilateral entre los dos países, razón por la cual no se debe involucrar en ello a otras naciones.
– Que las únicas alusiones que ha hecho el Presidente Hugo Chávez Frías, ha sido para defenderse de las ofensas y agresiones injustificadas del candidato Alan García. Al respecto no hemos conocido ninguna observación por parte del Gobierno peruano.
– Que las aseveraciones de funcionarios y dirigentes peruanos contra nuestro Gobierno, se corresponden con “la cartilla” dictada desde poderes superiores con la pretendida intención de restarle credibilidad al proceso revolucionario bolivariano y a su máximo líder.
– Que el Gobierno bolivariano seguirá exponiendo su concepción sobre la integración latinoamericana y denunciando las políticas imperiales y discursos subalternos excluyentes, que sólo han generado pobreza y más pobreza en nuestro Continente.
Caracas, 31 de mayo de 2006
Embajador Valero promete desmontar “patraña” de Perú contra Chávez en la OEA
El Universal on line, Caracas 31 de marzo del 2006 (03:51 PM)

Caracas.- El embajador de Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA), Jorge Valero, dijo hoy que su país se encargará de rechazar la “patraña” del gobierno de Perú que tiene previsto acusar al presidente Hugo Chávez de injerencia en asuntos internos y pedir un pronunciamiento de ese organismo.
“El canciller Alí Rodríguez se encargará de desmontar esta patraña que es una maniobra distraccionista del gobierno peruano porque el presidente Alejandro Toledo está intentando coger oxígeno en una prédica para convertirse en vocero antichavista”, aseveró en conversación telefónica desde Washington con la emisora Unión Radio, reseñada´por DPA.
El diplomático afirmó que las acusaciones de Toledo contra la presunta intromisión de Chávez en la campaña electoral peruana son “expresiones de un presidente que está llegando al final de su mandato en forma bastante irrelevante y está buscando temas para ser protaganista como antichavista”.
“Él (Toledo) cree que le da arrestos políticos ser vocero antichavista, y esto lo que hace es devaluarlo a los ojos de los peruanos que en su inmensa mayoría los peruanos ven con simpatía lo que ocurre en Venezuela, donde hay un proceso de transformación revolucionaria y democrática”, aseguró.
Valero agregó que la denuncia peruana no tiene fundamento y preguntó: “¿Quién puede creer que Venezuela esté interviniendo en asuntos de otros países, cuando Venezuela ha sido uno de los que ha levantado más su voz en defensa de la soberanía y autodeterminación de los pueblos?”.
Asimismo defendió los pronunciamientos de Chávez en favor del candidato nacionalista Ollanta Humala y sus ataques contra el aspirante socialdemócrata Alan García como una “respuesta a la andanada de insultos y calumnias” de García contra el mandatario venezolano tras su decisión de retirar al país de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
Valero consideró además que si Perú pide la aplicación de la Carta Democrática de la OEA a Venezuela en la reunión del próximo lunes en la República Dominicana, como anunció Toledo, constituiría “esto sí una injerencia en asuntos internos” del país.
Hace algunas semanas, Perú denunció a Venezuela ante la OEA por una “clara y reiterada intromisión” de Chávez en la campaña electoral, en el inicio de un enfrentamiento bilateral que se vio alimentado con ataques recíprocos entre Chávez, García y Toledo y que desembocaron en el retiro de los embajadores de ambos países.
Chávez reiteró el pasado domingo que Venezuela no mantendrá relaciones con Perú si García gana la presidencia.
Asegura Alí Rodríguez: Quieren hacer multilateral problema Perú – Venezuela
agenciaperu.com, 31 de mayo del 2006

El canciller venezolano Alí Rodríguez afirmó que los roces entre su gobierno y Perú son “un problema esencialmente bilateral entre Perú y Venezuela, y se quiere convertir en un problema multilateral llevándolo a la OEA”.
Además señaló que la intención del gobierno peruano de quejarse ante la OEA por las injerencias de Hugo Chávez en sus asuntos internos, forma parte de un plan desestabilizador diseñado por Washington.
“No falta día en que por algún lado no salga una acusación en contra del presidente, eso cualquiera que lo analice, aunque sea superficialmente, se dará cuenta que se trata de un plan”, declaró.
En este contexto, Rodríguez manifestó que la queja a presentarse ante la OEA “forma parte de una campaña diseñada en Washington y de la cual se están incorporando muchos secuaces en esta parte del mundo”.
Cabe recordar que las constantes injerencias por parte de Chávez en el proceso electoral peruano y los insultos que profirió contra los candidatos opositores a Ollanta Humala, Alan García y Lourdes Flores, motivaron el retiro del embajador peruano en Caracas.
Venezuela hizo lo propio con su embajador en Lima, pero las intromisiones y ataques de Chávez continuaron así como el apoyo hacia la candidatura de Humala, lo que motivó la reacción del Gobierno peruano, que demandó la intervención de la OEA en el caso.
Frente a este panorama, Alí Rodríguez comentó que “en el caso del Perú, todos sabemos, quién utilizó todo este tema (…) El candidato Alan García, seguramente consciente de su gran debilidad, tomó como tema de su campaña electoral al presidente Chávez”.
Además indicó que al presidente Chávez “se le acusa de injerencia, cuando simplemente es utilizado como una bandera, porque es muy llamativo (…) Este es un problema esencialmente bilateral entre Perú y Venezuela, se quiere convertir en un problema multilateral llevándolo a la OEA”.
“Por su puesto si lo llevan, allí llevaremos nuestra posición y haremos un planteamiento que corresponda al caso” enfatizó el Canciller en declaraciones a la prensa de su país.

2 replies on “Venezuela, Peru, the OAS and now…Washington”

A quien corresponda:
Les agradecemos que hayan publicado el documento: “Ilarec Ch’asca
Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política.” Gracias por su transparencia y respeto por la libertad de expresión y de opinión.
Les queremos decir que el documento no lo han publicado integralmente (Comentarios 17 de mayo del 2006 sobre el Debate presidencial). Solamente se ha publicado hasta un párrafo del Capítulo V, en forma fraccionada. La publicación hecha por ustedes contiene una repetición, y se ha omitido la parte correspondiente desde el Capitulo V hasta el final.
Les rogamos que, para dar una visión completa del documento, se sirvan publicar íntegramente; con lo que se estará evitando falsas o tendenciosas interpretaciones del mismo.
“Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política” , contiene una interpretación completa del problema político del Perú y a la vez propone una solución viable y completa, desde el enfoque de la libertad y autodeterminación del pueblo peruano y el respeto del principio de autoridad y estado de derecho, y el derrocamiento definitivo de la opresión y corrupción, así como el rechazo frontal a todo tipo de interferencia de cualquier otro gobierno extranjero y organización internacional en el Perú y en los demás Estados. Por lo que deviene necesaria su publicación completa, precisamente en este momento en que se discute la interferencias de Venezuela en los asuntos internos del Perú.
“Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política” Es una interpretación dialéctica del desarrollo del pensamiento político y proceso histórico peruanos, y constituye a la vez una propuesta de solución del problema humano, desde un enfoque del triunfo de la genuina libertad sobre la opresión de los pueblos. Ha sido presentado en Lima, Perú, el 4 de marzo de 2006, y por segunda vez en el Congreso de las República del Perú: Salón Raúl Porras Barrenechea el 5 de abril del mismo año. Cuando la realidad y conciencia políticas del hombre peruano sean uno, es decir, la conciencia sea y proyecte fielmente la realidad objetiva, entonces será el comienzo del despertar, y consecuentemente de la solución de los problemas humanos y gubernamentales del pueblo peruano. .
Atentamente
Geber Bernal Gayoso.
Aquí va el documento completo, como se hiciera anteriormente: “E aquí el verdadero debate nacional peruano:” Gracias a nombre del pueblo peruano.
“Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política”
“El Perú es hoy un organismo enfermo,
donde se pone el dedo brota el pus”
Gonzáles Prada.
“Los Políticos Profesionales están
dispuestos a claudicar cuando luchan
por el estómago, y todos los
políticos peruanos son ventrales
sin excepción.”
Víctor Raúl Haya de La Torre.
“Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política.”
CONSTITUCION PERMANENTE DEL PERU
CONSTITUCION POLITICA DE 1979
Artículo 81.- El poder emana del pueblo. Quienes lo ejercen lo hacen en su representación y con las limitaciones y responsabilidades señaladas por la Constitución y la Ley
Ninguna persona, organización, fuerza armada o fuerza policial, o sector del pueblo puede arrogarse su ejercicio. Hacerlo es sedición.
REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN
Artículo 306.-Toda reforma constitucional debe ser aprobada en una primera legislatura ordinaria y ratificada en otra primera legislatura ordinaria consecutiva.
Artículo 307.- Esta Constitución no pierde su vigencia no deja de observarse por acto de fuerza o cuando fuere derogada por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone. En estas eventualidades todo ciudadano investido o no de autoridad tiene el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.
Los hermanos Geber y Ruben Bernal Gayoso
A Nuestro Perú
Inspirados en la Constitución del Perú y los anhelos muchas veces truncados del Pueblo Peruano, expresada entre respiro y respiro por sus autores, este libro recoge en forma sistemática dándole unidad, una interpretación completa de la política y la realidad peruana; la misma que se enmarca dentro del proceso histórico del pueblo peruano y su entorno en el espacio y tiempo de los demás países latinoamericanos en contraste con las grandes sociedades desarrolladas.
Esta interpretación encuentra que el atraso del Perú así como la de sus homólogos radica en la incapacidad de sus gobernantes y de sus políticos de generar y construir un genuino Estado democrático que responda a la real independencia y autonomía de los poderes del Estado.
Así mismo, explica que la incapacidad de los gobiernos y de sus castas políticas obedece a la filosofía trasnochada e irreverente de los mismos sobre el ser humano, que son fundamentos, a la vez, de su filosofía pragmática y praxis política de creer que los políticos y gobernantes están por encima de la ley.
Igualmente, esta interpretación propone la solución, la cual es un cambio total de valores, que se funde en el pleno respeto a la persona humana, el asentamiento definitivo de la democracia y el respeto del genuino principio de autoridad, cimentados en la igualdad de todos ante la ley: gobernantes y gobernados.
Los Autores.
“Ama Sua, Ama Llulla, Ama Kella”:
No seas ladrón, No seas mentiroso, No seas ocioso.
Quien quiera se sienta inocente de estos grandes crímenes, dentro de nuestra Clase Política y gobernante, que lance la primera piedra.
La Patria es de todos, no es solamente del puñado de extranjeros advenedizos y peruanos que forman las clases gobernantes que lo han venido haciendo desde la conquista del Perú hasta hoy.
El doctor Geber Bernal Gayoso, la luz, la llama, digno ex miembro del Poder Judicial y ex jefe del Departamento Legal del último Congreso Constitucional del Perú y el que suscribe, hijos del Perú, y, de don Máximo Bernal y Doña María Gayoso queremos hacer llegar al gran sufrido Pueblo Peruano este grito de esperanza, este rayo de luz, esta estrella del amanecer, este “Ilarec Ch’asca”. Nunca es tarde para comenzar a hacer una patria buena, justa y grande para todos los peruanos sin excepción.
Con este libro queremos rendir tributo, primero a todos los peruanos buenos que ofrendaron sus vidas defendiendo las causas justas de las grandes mayorías, a aquellos que sus cuerpos quedaron olvidados en los campos de batalla y ahora sirven de abono fértil a los luchadores del mañana, a aquellos que sus almas y espíritus recorren por los grandes ríos anchos y profundos de nuestras serranías, por los valles de Luricocha, de Huanta, del valle de la Convención, la meseta de Mesa Pelada y ciudades de todo el Perú, a aquellos que cayeron por ambos lados, los rebeldes con causa y las fuerzas del orden; segundo queremos rendir tributo a nuestros grandes pensadores que supieron sembrar en nosotros las semillas del bien; queremos rendir tributo también a aquellos que nos legaron nuestra Constitución de 1979, que por primera vez en la historia de la Patria, en su articulo 307, sienta el principio de autoridad, NADIE ESTA POR ENCIMA DE LA LEY. Del mismo modo queremos agradecer a nuestros maestros de la Parroquial y del Gonzáles Vigil de Huanta, los Padres Franciscanos del seminario de Tiabaya, a los profesores del Instituto Nacional de Ciegos Luis Braille y a los dignos Catedráticos profesores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos cuya sabiduría y aliento nos vieron crecer, a uno mas que al otro. De igual modo queremos hacer mención especial al doctor Luís Alvarado Contreras, digno Líder Histórico Aprista, quien con su indesmayable lucha en defensa de la Constitución del Perú, ha servido de inspiración a los autores de este libro.
En forma muy especial, queremos rendir tributo y agradecimiento a nuestras dignas esposas Mercedes y Elba, nuestros hijos y familia, por el amor, comprensión y paciencia de los que somos beneficiarios y seguros estamos que hemos abusado en más de una vez.
Por una Patria Justa para el Pueblo, del Pueblo y por el Pueblo, donde el principio sea: que es lo que debe hacerse por la Patria y no que es lo que la Patria pueda hacer por uno
“Ama Sua, Ama Llulla, Ama Kella”:
No seas ladrón, No seas mentiroso, No seas ocioso.
Miami Enero de 2006.
Ruben Bernal Gayoso
Ilarec Ch’asca
ESTRELLA DEL AMANECER
¿A dónde vas Señora?
Voy a volver a ser crucificada,
Voy a volver a ser maltratada,
Voy a volver a ser humillada,
Tal como lo he sido por tantos siglos,
Por éste pobre pueblo peruano.
No les ha bastado con verme sufrir
Y verme sangrar tantas veces,
Todavía no han aprendido a elegir;
Siguen votando por los tramposos,
Siguen votando por los facinerosos,
Siguen votando por los más malos,
Siguen votando por los canallas.
Tal como lo decía el noble maestro,
Hijo mío, Gonzáles Prada;
El Perú es hoy un organismo enfermo,
Donde se pone el dedo brota el pus;
Tal como lo decía otro noble hijo mío,
Víctor Raúl Haya de La Torre;
Los Políticos Profesionales están
Dispuestos a claudicar cuando luchan por el estómago,
Y todos los políticos peruanos
Son ventrales sin excepción;
Todos son malos, todos tienen ansias desordenadas de poder,
Sin más visión que sus propios apetitos.
Dime Señora ¿qué debo hacer?
Porque, yo también
Soy parte de ese pobre pueblo peruano;
Perdona mi señora que recién me dé cuenta,
Perdona mi señora,
Pero lo cierto es que,
Una gran parte del pueblo del Perú
Está adormecido por el largo terror,
Acobardado, indiferente;
Más eso no significa que no sufra,
Que no comprenda y que no anhele justicia,
Contra todos estos facinerosos.
Si voz comprendéis de mi gran pena y gran dolor,
Dile al gran noble y sufrido pueblo peruano;
Que yo no he muerto, que estoy viva,
Que nunca he estado muerta
Por mi propia naturaleza, desde mi nacimiento;
Que, en nombre de aquellos hijos míos,
Los más nobles, los que más me amaron:
José Gabriel Condorcanqui-Tupac Amaru,
José Olaya, María Parado de Bellido,
Mis hijos
José Carlos Mariátegui, Manuel Gonzáles Prada y
Víctor Raúl Haya de la Torre
Que al amparo de mi Disposición final
Del Art. 307 de mi carta Magna
Todos los peruanos, sin excepción
Tienen el derecho y la obligación
De hacer sentir su protesta y defenderme
Dile a mi pueblo, Dile a mis indios,
A mis cholos, a mis negros a mis criollos
A todo mi pueblo;
Que no se dejen engañar una vez más,
Que no se dejen engañar nunca más,
Si tu protesta no es escuchada,
Tenéis el derecho soberano de defenderme como
Corresponda y sea posible.
Daos Prisa, corred, no perdáis mas tiempo
Haced llegar al Pueblo peruano mi mensaje
Que los sordos oigan, que los ciegos vean
Que se haga la luz
Que ya salió la Estrella del Amanecer.
Rubén Bernal Gayoso
Miami, Febrero 2001.
Miami, Agosto 2004.
CAPITULO I
La Política.
“La política está en relación directa con la conciencia, la verdad, y la libertad del ser humano. De la autenticidad y expresión de las mismas, y de la manera cómo se relacionan depende la realización o el fracaso del bienestar común de los hombres;…
La conciencia individual, el núcleo íntimo y secreto del hombre e inalienable, por lo tanto sede y expresión de la libertad de conciencia, conduce a la aptitud y obligación de buscar la verdad en cualquier asunto, y mucho más si se trata de los asuntos de la patria, por los medios lícitos que se disponga y sin hacer concesiones ni aceptar compromisos equívocos, en aras de la auténtica dignidad del hombre.
Hacer concesiones y compromisos equívocos, es poner a la conveniencia por encima de la conciencia y de la verdad, con graves consecuencias para la patria; si no, simplemente véase los últimos 20 años de gobierno peruano.
El hombre siempre está en la ambivalencia de la conciencia y la conveniencia, la verdad y la mentira, la libertad pura y la supuesta, la dignidad auténtica y la aparente. Pero también el ser humano, está llamado a ser defensor de su conciencia, de la verdad y de la libertad para evitar caer en el oscurantismo, en las ideologías trasnochadas y alienantes opresoras del hombre y su dignidad…
… servir a los hombres es una responsabilidad muy grande y consustancial a la naturaleza humana; es un deber de justicia, que depende de todos y de cada uno de los seres humanos; servicio que, si se quiere alcanzar el bien común, debe ser una misión, un compromiso personal, la respuesta al llamado de la verdad que todo hombre tiene por derecho natural, más aún en tiempos difíciles como los actuales; servicio que se funda en los valores auténticos del ser humano. Solo así y tan solo así, la respuesta política será verdadera y entonces la conciencia del hombre político se dirigirá hacia la consecución del bien común entre los peruanos, fin supremo plasmado íntegramente en nuestra Constitución.”
La Política, así planteada, presenta una disyuntiva: O se está al servicio de los intereses nacionales, o se está al servicio de los intereses personales. Si se está al servicio de los intereses personales, entonces la política pierde su esencia; ya no es más política, porque se aparta de los mismos fundamentos políticos, que es la consecución del bien común para todos los hombres. Entonces aquí se contraponen, de un lado el bien común para todos los hombres, y del otro, la consecución de los intereses personales. El primero es política y el segundo anti-política. El segundo es utilizar los métodos políticos para confundir a los hombres en pro de los beneficios personales de sus actores.
La política, después de muchos siglos de ensayos a través de la historia de la civilización, comenzando en las Polis griegas o Ciudades Estado, pasando por los grandes imperios, el Romano, el Bizantino, en el antiguo mundo, y en el nuevo, por los grades imperios Incaico, Maya y Azteca, y más tarde por las oprimidas ciudades del medio evo que dieron origen a los imperios Inglés, Español, Portugués, etc. y la desaparición de éstos para dar nacimiento a lo que hoy se conoce con el nombre de Estados modernos, ha dado origen a la democracia, entendiéndose ésta como:
1) La organización esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos; 2) El ejercicio efectivo de la representatividad en el gobierno como la base del estado de derecho y los regímenes constitucionales de los estados; 3) La participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional; 4) El respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; 5) El acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; 6) El régimen plural de partidos y organizaciones políticas; 7) La separación e independencia de los poderes públicos; 8) La transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa; y, 9) La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad.
Así claramente conceptuada, aparece la democracia, la antigua expresión de la filosofía política griega “la democracia es el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”, en los artículos del 1 al 4 de la CARTA DEMOCRÁTICA INTERAMERICANA de La Organización de los Estados Americanos, del 11 de septiembre de 2001.
La anti-política, precisamente, contradice todo lo que por esencia es la democracia, ya que la anti política está dirigida a satisfacer intereses personales, fundados en el poder por el poder, carente de toda autoridad moral y legitimidad. Así, ésta da origen a regímenes de gobiernos monárquicos, aristocráticos, oligárquicos, autoritarios o seudo democracias, y dictatoriales, cuyo fundamento del poder se encuentra en la voluntad de una persona o de unos cuantos; donde el bien común es desconocido en su totalidad, y los intereses y necesidades de las grandes mayorías son ignorados, siendo las grandes mayorías utilizadas y sirviendo de medio para fines personales y corruptos.
Desde esta perspectiva, la política y anti-política han tenido y tienen su espacio en la historia y desarrollo de los pueblos, y por ende en el Perú y en todos los países latinoamericanos.
CAPITULO II
La Política y su Desarrollo en el Perú
La política, no sólo, es un qué hacer aquí y ahora para solucionar los problemas humanos de la convivencia, dentro de un contexto social con una proyección, sino que es algo más; es un todo sistemático que implica una meta, la visualización del bienestar de los hombres; es un proceso en el que yace un camino, un método; implica además una organización, sus relaciones intrínsecas y extrínsecas, para la consecución de un fin, el bien común entre los hombres.
“Es objeto de la política, investigar y analizar sistemáticamente la esencia del hombre y sus valores, el desarrollo de los Estados, su configuración interna, sus relaciones, fuerzas internas, y sus relaciones con los otros Estados, como organismos estructurados sobre la base de las naciones con fines comunes y asentados en un determinado territorio, así como proponer su adecuada organización, funciones de los entes actuantes en ellos y los principios fundamentales del gobierno, sobre la base del ser humano y sus valores, a fin de realizar la satisfacción del bienestar común de la sociedad.
Históricamente, los Estados modernos se han configurado como consecuencia de los movimientos de emancipación de sus pueblos, los cuales se encontraban sometidos bajo el gobierno de los grandes imperios: del imperio Inglés, Español, Francés, Holandés, etc. En la mayoría de estos Estados modernos, con algunas excepciones, la única independencia que se ha logrado es la de conformar su gobierno en forma autónoma. Siguen siendo de una economía dependiente, cuando no del imperio original, de otros países desarrollados. Sus instituciones siguen siendo las mismas de la época colonial, algunas veces, copias pésimas de instituciones de Estados modernos que han salido adelante, pero que desgraciadamente responden a otras realidades; o como decía el insigne maestro Víctor Raúl Haya de la Torre, no a su propio Espacio, tiempo-histórico. Estos Estados no han logrado alcanzar su propia identidad nacional, ni tanto cultural, social, económica ni político. Todavía, después de tantos años, existe una fuerte lucha de las instituciones nativas o autóctonas por alcanzar o encontrar su propio espacio en estos Estados “modernos”; propio espacio que se les es negado, por la forma de pensar y actuar de los descendientes de los criollos, y otros grupos que forman las nuevas clases gobernantes, que al parecer todo lo saben, todo lo controlan.
Básicamente, estos Estados han configurado su gobierno sobre la división de poderes: El Ejecutivo, Legislativo y el Judicial. En algunos de estos Estados modernos, estos tres poderes se relacionan perfectamente; funcionan con autonomía, independencia y respeto mutuo, sobre la base del respeto pleno de sus respectivas Leyes Fundamentales. Y en el resto de ellos que son la mayoría de estos Estados, es todo lo contrario: Los tres poderes funcionan sin autonomía, sin independencia y sin respeto mutuo; no existe el respeto pleno de sus respectivas Leyes Fundamentales. Ello explica los continuos golpes de estado, las tiranías gubernamentales, la promulgación de nuevas Cartas Políticas o estatutos. Cartas Políticas o estatutos que son reemplazados nuevamente tan pronto dejen de servir a los intereses del momento, como si fueran a cambiarse de una camisa o cualquier prenda de vestir.
En este segundo grupo de Estados, los tres poderes sólo existen nominalmente; mas en realidad, sus gobiernos obedecen a fuerzas internas de turno, pasando del militarismo al civilismo, y a la inversa, por cortos períodos; se intercalan las dictaduras con breves periodos democráticos. Las grandes mayorías, las fuerzas vivas nacionales, permanecen al margen, son las olvidadas del qué hacer gubernamental.
En estos Estados, estas grandes mayorías sólo son tenidas en cuenta para la exigencia del voto y del pago de impuestos. Es así, que de esta forma, estas mayorías olvidadas son fácil caldo de cultivo para la inquietud, el descontento, movimientos de insurrección armada, lideradas por ideologías foráneas, y carentes de todo sustento real, que obedezca al propio contexto social, económico e histórico de éstas.
En este mismo grupo de Estados, las nuevas castas con apetitos gubernamentales, se organizan en partidos políticos so pretexto de representar al pueblo, a la ciudadanía, consecuentemente, llenan sus causes con la incauta participación de esta gran masa sedienta. Los ciudadanos integrantes de estos partidos favorecen con sus votos a sus seudo-dirigentes; mas, cuando estos asumen el poder merced al voto ciudadano, se olvidan de quienes los eligieron, y rápidamente dan un viraje de 180 grados para servir a sus propios intereses y a las minorías oligárquicas.
Estas minorías oligárquicas son los tenedores de los recursos y bienes del capital, que de una manera u otra siempre controlan el poder. Así se da la paradoja, que en estos países no gobiernan las mayorías para todos e inclusive para los individuos y minorías; si no que, las minorías gobiernan para las minorías de su propia estirpe, es decir para los del linaje económico.
Así es que, las mayorías se convierten en clases marginadas y olvidadas. Las dirigencias políticas, pierden su condición de representación de las mayorías para convertirse en opresoras de éstas. El principio democrático del gobierno de las mayorías, es solamente un bello canto de sirenas, hasta que se acercan nuevamente las próximas elecciones, en la que los demagogos, con grandes nuevas promesas comienzan su campaña electoral, engañando una vez más al pueblo.
Como las minorías son las clases gobernantes, el principio democrático de una prensa libre, libertad de pensamiento y de expresión son igualmente sólo una expresión poética. El gobierno de turno se las agencia para amordazar a los voceros de prensa, mediante: 1) Querellas sin asidero legal ni fundamento presentadas ante un Poder Judicial débil y sin valor moral para administrar justicia; 2) Llamadas telefónicas amenazantes; 3) Invitación a la renuncia laboral, o injurias físicas a sus representantes; 4) Leyes de censura, etc. La prensa, lejos de representar al pueblo para pedir cuentas al gobierno, y transmitir noticias, en base a hechos objetivos, es medio de difusión de la opinión del gobierno y formador de imagen para los fines del mismo.
En virtud a este gobierno de las minorías, los militares desnaturalizan su función y principio democrático, cual es velar por el orden público interno, y seguridad nacional. Estos se convierten en instrumentos de opresión del gobierno en contra de las mayorías. Las castas militares no son obedientes al gobierno, sino que existe un común interés entre ambos, ya que tienen ingerencia directa en los intereses de las clases oligárquicas que son las que en realidad detentan el poder. Así las castas militares y miembros del gobierno se constituyen en servidores de las oligarquías (minorías), contra todo principio democrático.
En algunos de estos Estados modernos existe una madurez cívica de los partidos políticos en la participación gubernamental; de allí la perfecta relación entre los tres poderes del Estado. En el resto de ellos, que son la mayoría de estos Estados modernos, la madurez cívica y de los partidos políticos brilla por su ausencia. Ello explica sus gobiernos inestables, donde la meta del gobernante de turno es ejercer el gobierno para satisfacer sus fines personales o de grupo, en detrimento de los intereses de las mayorías. Estas mayorías sólo son utilizadas demagógicamente por los caudillos emergentes, que pretenden asirse del poder por lustros. Poco les interesa a estos políticos dejar un legado de honestidad, construcción y bienestar nacional. Su legado es la corrupción y el pillaje de las arcas del Estado.
En la mayoría de estos Estados el desarrollo del pensamiento político social autóctono con el aporte cultural histórico, de acuerdo a su Espacio, Tiempo-Histórico, es postergado. Pueden más los intereses de las minorías gubernamentales -las oligarquías y dirigencias políticas-, que la función de gobierno como misión y deber.
Los Estados donde los tres poderes se relacionan anárquicamente, son gobiernos inestables; estos Estados son los más, lo que hace que, consecuentemente forman parte del grupo de países subdesarrollados. Los otros, donde los tres poderes se relacionan perfectamente tienen gobiernos estables y forman el bloque de los países desarrollados; estos últimos son los menos. Existe una relación directamente proporcional entre el funcionamiento perfecto de los tres poderes del Estado y el grado de desarrollo de los mismos; es decir, el estado de derecho, y el consecuente desarrollo tanto cultural como económico de éstos.
Las relaciones entre los países subdesarrollados y desarrollados, en términos formales, al nivel de representación de los gobiernos y de la ciudadanía, son casi parejas; aunque, en la realidad de los hechos es aplastante el peso de los desarrollados sobre los subdesarrollados. Esta representación se da a través de las embajadas y consulados respectivamente.
Donde la relación es fantásticamente desigual, es al nivel de lo económico: Los países desarrollados, altamente industrializados, son poseedores de los bienes de producción masiva; imponen los precios en el mercado mundial tanto de sus productos industrializados así como de los bienes industriales. Los países subdesarrollados son solamente productores de materia prima, sin capacidad industrial. Los precios de las materias primas, prácticamente son impuestos, por los grandes compradores procedentes de los países desarrollados. La oferta y la demanda se dan por el valor del capital, como capacidad de pago y de adquisición. Se ha configurado una realidad económica, como productores los desarrollados y como consumidores los subdesarrollados. El medio de pago de los países subdesarrollados está constituido por las materias primas, sobre los cuales no tienen ningún control, pues el valor de los mismos es impuesto por los grandes compradores. Esta relación pone de un lado a los países dominantes, y del otro, los dominados. Se entiende que es esta misma relación la generada por las fuerzas bélicas.
Las relaciones entre los países subdesarrollados son de igual a igual, pero muy débiles; no pueden conformarse alianzas para formar tendencias o bloques, con la finalidad de interactuar con igual fuerza con los países desarrollados. La incapacidad de conformar alianzas entre los países subdesarrollados es el resultado de su inmadurez cívica y política, que obedece a filosofías pasadas, despóticas y maquiavélicas, que se fundan en la total falta de respeto al ser humano, formas de gobierno y concepción del hombre que ya pasaron a los archivos en los países más desarrollados del mundo.
Esta filosofía caduca y egoísta hace que sus líderes políticos prefieran orientar sus esfuerzos a la satisfacción de sus insanos deseos de poder y a la opresión del hombre, merced al menosprecio del ser humano; posición valorativa del hombre proveniente de dichas corrientes filosóficas. Por lo que, en estos países que son los más, los intereses de las mayorías nacionales permanecen en el olvido.
Cuando la ciudadanía y los políticos de estos Estados “modernos”, denominados subdesarrollados, alcancen madurez cívica y política, dejando atrás filosofías caducas e irreverentes de la esencia del hombre, entonces sí estarán preparados para:
1) Poder ver el valor auténtico del ser humano;
2) Encontrar y poner en vigencia los principios y fines fundamentales del gobierno. Y,
3) Sobre esta base alcanzar una adecuada organización y funciones del gobierno para realizar la satisfacción del bienestar común de los pueblos.
De lo expuesto se observa que el ejercicio del gobierno está en relación de la madurez cívica y política. Esta madurez es un estado del -homus politicus-, que sólo es posible alcanzar mediante el aprendizaje sistemático de la Política como forma de gobierno, y fundamentalmente como concepción del hombre. Por lo que todo pueblo o nación si no quiere sucumbir en manos de tiranías despóticas y maquiavélicas, y de otro lado, evitar el cambio cruento, debe tener la responsabilidad de incorporar entre sus miembros el interés por el desarrollo del conocimiento sobre la naturaleza del hombre y sus valores, así como en la naturaleza y fin del buen gobierno.”
Los procesos políticos tanto del Perú como de los demás países latinoamericanos encajan perfectamente dentro de las características de los países subdesarrollados antes descritos.
CAPITULO III
El Proceso Político del Perú
El proceso político del Perú se presenta borrascoso, como en medio de una nebulosa. “Si en algunos momentos de su pasado inmediato brilló la luz, ésta fue por destellos, los cuales fueron muy fugaces. Cuando estos chispazos se hicieron presentes en su conjunto y en su máximo resplandor y apogeo, por medio de la Constitución de 1979, esta luz no fue vista, sino por escasamente un lustro; después, las castas políticas o sus gobernantes hicieron todos los modos posibles para ocultar su brillo; y así no dejaron que la conocieran todos los peruanos en todo su esplendor. Mas esta niebla no será por mucho tiempo.
La ausencia de la luz hace que, las mayorías en su afán de sobrevivir, lo hagan todo a tientas, basándose para ello en su sano criterio de lo que es correcto e incorrecto al lado de su buena fe; es decir que intuitivamente el pueblo sabe lo que quiere. En esta ausencia, mientras las mayorías hacen todo lo que pueden de buena fe, las castas políticas y gobernantes que son las minorías, y dicen que son la representación del pueblo, hacen lo que quieren, lo que les venga en gana.
Los gobernantes, con la anuencia de las castas políticas, creen que el patrimonio nacional es de su propiedad. Crean oportunidades para enriquecimientos fáciles y oscuros. Para ello desactivan instituciones de servicio nacional; intervienen y sierran instituciones de fondos colectivos con gran estabilidad económica; estatizan la banca nacional y extranjera; crean otras nuevas para favorecer otros intereses o sus propios intereses; otras acciones dolosas son franqueadas mediante situaciones de emergencia.
Los gobernantes cumplen sus funciones alegre e irresponsablemente para satisfacer sus propios e innobles intereses, sin reparar en daños o despojos en contra de las grandes mayorías, no obstante encontrarse bajo un estatuto. Conviven y se valen para ello del fraude, chantaje, soborno, presión del poder, lealtad a la complicidad, festinación de trámite, usurpación de atribuciones, abrogación de funciones ajenas, zancadillas en contra de sus competidores para eliminarlos de la carrera al poder. La conspiración es su distintivo tanto para sus fines económicos como políticos. Son expertos alumnos de Nicolás Maquiavello y del absolutismo del poder, bajo el disfraz de la democracia. Llegan al extremo de evadir públicamente sus responsabilidades acusando a miembros de otras esferas del poder de incapacidad intelectual y moral; hacen que la cuerda se rompa por el lado más débil del poder.
Con todo esto, los únicos y verdaderos perdedores son las grandes mayorías. Para los miembros del gobierno, las mayorías son los nuevos ciudadanos, más o menos el 50%, y los burgueses. Estos nuevos ciudadanos recientemente fueron elevados a tal categoría por la revolución de los 70s, pues antes fueron los ciervos de los grandes terratenientes o latifundistas, en tiempos modernos, o los señores feudales a la antigua, a quienes pertenecían en alma, cuerpo y trabajo. Estos ciudadanos, la clase trabajadora de todos los tiempos y espacios del orbe, son los que sustentan la economía del país y por consiguiente los lujos, despilfarros y actos de latrocinio de las castas gobernantes. Estos nuevos ciudadanos, que ahora son los siervos de los políticos y gobernantes, viven en condiciones deprimentes y de extrema miseria, no obstante ser los productores de la riqueza, pues son los que dejan su trabajo en las minas, fábricas, agro, etc.
Los niños, los hijos de estas grandes mayorías, que caminan sin zapatos, sin ropa adecuada; viven al hambre. Para miserablemente satisfacer su hambre se organizan en las grandes ciudades del saliente tiempo medieval, en grupos conocidos con el nombre de pirañitas. Otros infortunados niños se aglomeran en los montículos de los basurales para buscar lo que otros votan; pues siempre existe en todas partes del mundo gente que vota y gente que recoge. Aquí la expresión del cuento del sabio se hace cierta: “Dicen de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba que sólo se alimentaba de las hierbas que recogía y exclamando entre sí decía: “¿habrá otro sabio más pobre y mísero que yo?” Y cuando el rostro volvió halló la respuesta viendo que otro sabio iba cogiendo las hierbas que él arrojó”.
La desnutrición de estos niños y de sus padres campea por doquier. La mayoría de estos niños no van a la escuela; la gratuidad de la enseñanza es un bello canto lírico, pues no existen suficientes escuelas para todos. Sus viviendas construidas al rededor de las grandes ciudades medioevales, en pleno siglo XX y XXI son de estera, sin ninguna clase de servicios higiénicos ni seguridad.
Las condiciones socio económicas de estos nuevos ciudadanos no ha cambiado, no han mejorado, sino casi nada, respecto de su condición anterior bajo el dominio de los grandes terratenientes, salvo en la tenencia de un mínimo poder adquisitivo para sobrevivir, merced a los míseros sueldos de sus nuevos patrones.
Dado a que la organización política social burguesa del país no estaba preparada para recibir a estos nuevos ciudadanos, por cuanto la mayoría de los servicios básicos sociales fueron creados en los primeros 50 años del siglo pasado y tan sólo en beneficio de quienes vivían en las ciudades y la correspondiente proyección, la mayoría de estos nuevos ciudadanos viven totalmente hacinados, en zonas antes llamadas barriadas y hoy, modernamente, pueblos jóvenes. Los servicios de educación, salud, vivienda son insuficientes. Este hacinamiento y total falta de servicios básicos sociales se debe a la falta de preparación para recibirlos, así como a la indiferencia total de los gobernantes y castas políticas, el menosprecio por la vida ciudadana y sus derechos, su filosofía del poder político, y sus pleitos palaciegos. No obstante esta falta de preparación su liberación del sistema feudal era necesaria en virtud a la filosofía humanista de los 70s y de los actuales tiempos. La actual filosofía gubernamental irresponsable sobre la vida ciudadana y de sus necesidades hace que el crecimiento de la población sea geométrico, y el crecimiento de los servicios básicos ni siquiera es aritmético. Todo lo cual hace que la situación económica de estas mayorías sea simplemente dentro de los niveles más bajos de vida.
La economía del país antes de los 70s era una economía subsidiada por el campo a la ciudad; era el mismo sistema medieval económico. Los grandes terratenientes al ser dueños y señores de los campesinos-siervos del señor feudal-, eran también dueños del trabajo de los mismos; razón por la cual esos campesinos no eran asalariados, y en consecuencia los productos agrícolas carecían del valor agregado de la mano de obra en sus costos de producción. Como resultados de esto, los productos agrícolas llegaban a la ciudad rebajados de precio; los cuales estaban al alcance de los burgueses, aún pese a sus sueldos y salarios bajos.
Este sistema económico feudal burgués se terminó con la revolución de los 70s. Se suprime el sistema económico de los grandes terratenientes; los antiguos siervos se convierten en campesinos, con derecho a la vida, la libertad, al voto; son hombres libres con derecho al libre tránsito y todos los derechos del ser humano; derechos que les estaba negado en el sistema anterior. Por todo esto, el campo ya no puede subsidiar a la ciudad; los precios de los productos agrícolas adquieren su valor verdadero; los sueldos de la ciudad ya no son suficientes para solventar sus necesidades de alimentación y otros más, y por consiguiente se ocasiona un desequilibrio total del sistema económico. Es así, que el poder adquisitivo de los sueldos y salarios de los burgueses pierde su valor.
A esta realidad social y económica se agrega la situación incipiente del sector industrial, el cual fue incapaz de absorber la abundante mano de obra como consecuencia de la liberación de la gente del campo. Esta oferta de abundante mano de obra, siguiendo las leyes del mercado (Adams Smith), ocasiona la depreciación del valor de la mano de obra en este sector así como en las grandes y pequeñas empresas de producción de bienes y servicios.
La incapacidad del sistema económico para absorber esa mano de obra, así como la incapacidad de la clase gobernante y política, para incorporar políticas de solución encaminadas a la organización del trabajo de los nuevos ciudadanos, da origen a la formación de un gran sector, los trabajadores informales y consiguientemente el mercado informal. Esta informalidad laboral es conocida en el país como los trabajadores ambulantes. Ellos no sólo solucionan sus necesidades económicas familiares, sino también ocasionan un problema de carácter tributario por la incapacidad de las autoridades en organizarlos eficientemente. Con la consecuente y lógica evasión tributaria por la venta de los bienes de consumo que hacen al público.
Dentro de esta realidad social y económica del país se desenvuelven los trabajadores del sector privado, conformados por los del campo y de la ciudad; los trabajadores de la ciudad integrados por trabajadores independientes provenientes de las profesiones liberales, y los dependientes intelectuales, los de mando medio y de mano de obra, así como los trabajadores informales, antes descritos. A éstos se agrega los trabajadores del sector público. Todos ellos conforman la ciudadanía en general, que padecen igualmente los efectos de la realidad socio-económico esbozada.
Los servidores públicos, no obstante existir normas que regulan el trabajo, permanencia, y otras circunstancias, así como sus beneficios, se encuentran a merced de los favoritos de los miembros de gobierno, a la de los jefes y directores de la burocracia. El abuso de estos últimos sobre los primeros es evidente y encubierto por los de igual o superior jerarquía. Este abuso se expresa, presionando a los subalternos a fin de conseguir su lealtad, a cambio de permanencia en el trabajo, mejoras salariales, etc. Mediante el sometimiento a esta lealtad, los favoritos del gobierno extienden la mano misma del gobierno y sus propias manos para la consecución de sus propósitos innobles anteriormente señalados. Cuando estos súbditos se resisten a este sometimiento, entonces viene la represalia, y con ello la negación de todos sus derechos, tales como estabilidad, ascensos, y otro tipo de beneficios laborales.
La ciudadanía en general, referida en párrafos anteriores, sufre los efectos de las acciones innobles de la clase gobernante. Estos últimos exigen a la ciudadanía favores especiales para el concesorio de sus derechos de petición, no obstante estar prohibidos dichos favores. Esta forma de corrupción es generalizada en los ámbitos palaciegos en forma vertical y horizontal.
Sobre estas mayorías así descritas, se encuentran los propietarios de los bienes y recursos de capital, quienes son una muy pequeña minoría; ellos detentan el poder económico del país. Ellos comparten el poder político con el gobierno de turno, rey o príncipe a la usanza del siglo XVII; consiguen normas legales que les conviene, tales como exoneración o perdón del pago de impuestos, condonación del pago de deuda pública, la buena pro de licitaciones públicas, y otros favores, a cambio de los favores dados en las campañas electorales previas. Se soportan mutuamente. Existe una relación muy parecida entre el rey y los señores feudales de antaño.
Entre las grandes mayorías ciudadanas y los propietarios de los bienes de capital de un dado, y del otro el gobierno y sus dependencias, excite una nueva clase; esta nueva clase se denomina la clase dirigente política, quienes en su mayoría son de profesión, y sólo en muy pequeñísima cantidad son actores extras. Estos extras logran convencer a los votantes del país, merced a que los de profesión están desacreditados en su mayoría. Más al breve tiempo, la filosofía y conducta de estos extras se devela, y vienen siendo ni más ni menos que la de los de profesión. Los políticos de profesión son tales, no por su especialización, sino por que hacen su economía de ello. Cuando estas dirigencias políticas son beneficiadas por el voto popular, estas se convierten en gobierno, de quienes dependen todos los sectores burocráticos.
Estas dirigencias políticas devienen necesarias para el disfraz del sistema gubernamental “democracia”. Su sistema de gobierno es en realidad el oligárquico, conformado por los dueños de los bienes de capital y el gobierno de turno. Este binomio usa como pantalla el sistema democrático; el cual de democrático no tiene nada; a no ser las elecciones gubernamentales. Estas elecciones gubernamentales son indiferentes a los dueños de los bienes de capital, pues a la larga o la corta, ellos son los que detentan el poder, a través de los nuevos ganadores del gobierno. De ahí la manifestación del poder absolutista del sistema. Estos son fieles seguidores de Thomas Hobbes y de Nicolás Maquiavello.
La división de poderes en el país es una ficción. Ni el legislativo ni el judicial son autónomos. Son válidos para el sistema en cuanto son leales al gobierno, a través del cual los oligarcas canalizan su poder. El legislativo y el judicial son, fiel expresión de los cortesanos de antaño, siglo XVII, existen en cuanto sustentan el absolutismo oligárquico, en la figura del nuevo rey, que es el presidente, que en realidad no es el que gobierna.
Se devela esta verdad de la praxis filosófica política de las dirigencias políticas encaramadas, a su turno, en el poder gubernamental, y de la clase cortesana. Democracia no es sólo elecciones, no sólo el debate público de ideas para engañar al pueblo y conseguir ser favorecidos por el voto. Democracia es el respeto a la vida del ser humano, sus libertades, sus derechos, el respeto a los derechos humanos. Democracia es el respeto del legitimo estado de derecho, donde todos son iguales frente a la ley: gobernantes, militares y civiles; democracia es el gobierno para todos, las mayorías y minorías, a fin de conseguir la realización del bienestar común, la paz, la justicia y el progreso. La praxis gubernamental en el país es todo lo contrario a lo anteriormente señalado. Esto se confirma meridianamente con los informes de Naciones Unidas, de la Comisión Internacional de Derechos Humanos, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, y de la Comisión de la Verdad, como consecuencia del golpe de estado del año de 1992,
La filosofía política del país es asincrónica. De un lado, la teoría de la filosofía política llegó a su máximo esplendor en los años 78 al 79 del siglo pasado. Esta teoría es comparable a la filosofía política de los países más prósperos de nuestros días, Inglaterra, Estados Unidos, Francia, y otros. Este esplendor quedó impreso en la Constitución Política del país aprobada en el año de 1979, por la Asamblea Constituyente de ese entonces. Por el otro, la praxis de la filosofía política en el país se quedó congelada en los siglos XVI y XVII, la cual soporta la cuotidiana conducta de sus dirigentes políticos y de los gobernantes de turno. Esta filosofía es la desarrollada por Nicolás Maquiavello y Thomas Hobbes; a quienes, los políticos tienen el descaro de nombrarlos, so pretexto de la pasión en la política
Nicolás Maquiavello (1469- 1530) dice en el Príncipe y en el Discorsi que los hombres son ingratos, volubles, están ávidos de ganancia. Por ello el Príncipe debe ser capaz de manipular situaciones recurriendo a todos los medios necesarios, siempre que ello lo ayude a conseguir sus fines. El Príncipe ha de ser diestro en el engaño: no es necesario tener virtudes, es suficiente aparentarlas; el Príncipe está siempre por encima de la moral, y es por ello indiferente a la moral.
Thomas Hobbes (1588- 1679) en su libro el Leviatán o La Materia, Forma, y Poder de una Republica Eclesiástica y Civil, sostiene el utilitarismo en moral y el absolutismo en política; el Estado debe ser autoritario, todo poderoso para someter la libertad del hombre por que el hombre es lobo del hombre.
A todo ello se agrega el siguiente panorama social. Las grandes mayorías están conformadas por los campesinos peruanos, los oriundos del Perú; ellos sólo son tomados en cuenta para la extracción del voto en elecciones generales. El segundo grupo social en tamaño, un tanto menos que el anterior, es el conformado por los mestizos; son los descendientes de los españoles de la unión con los oriundos. Estos gozan de algunos derechos adicionales a los del campo, por su procedencia. El tercer grupo, mucho menos que el anterior en cantidad, son los hijos de los españoles, los criollos o sus descendientes; ellos tienen casi todos los derechos por su rango abolengo, si no han caído en desgracia económica. El cuarto grupo social es el conformado por los extranjeros, que son los menos, con derechos disminuidos por ser extranjeros o pobres económicamente. El quinto grupo, que son los descendientes de los extranjeros, los llamados primera, segunda o tercera generación. Estos últimos no se ubican en ninguno de los anteriores grupos sociales, ni tampoco se quieren ubicar, por ser criados a la usanza de las culturas de origen de sus padres, así como debido a la incapacidad de integración a los demás grupos sociales, por una serie de prejuicios, que no viene al caso analizar. A todo esto se agrega un grupo social que es el de las tribus aborígenes o comunidades nativas, que numéricamente son más o menos como los mestizos. Estos últimos viven totalmente privados de los beneficios, derechos y libertades de la ciudadanía.
Es paradójico, los olvidados y marginados en este contexto, no son las minorías étnicas, sino son las grandes mayorías, los primeros y los últimos, los únicos dueños, los legítimos poseedores del suelo que los vio nacer. Todos los demás son advenedizos o hijos de los advenedizos, que miden su conducta y sus valores con los lentes del foráneo. En orden a esta óptica, lejos de contribuir con la formación de una identidad nacional, todo lo que hacen es frustrar esta gran meta, de toda nación, tener su propia identidad.
Todos los grupos sociales no se sienten que forman parte de una gran nación; se sienten pertenecientes a distintitas latitudes y altitudes, a distintitos valores culturales históricos, de los que, no tienen ni siquiera conciencia cabal, y son incapaces de reconocer los valores autóctonos de la tierra que los acoge. En tal sentido la conciencia de sí mismos, de estos foráneos es vaga o simplemente no la tienen como grupo social, porque su conciencia cultural no es propiamente la de sus padres ni la del lugar conde viven; son como exilados forzosos que no logran adaptarse al nuevo contexto cultual. Los únicos que realmente están ubicados en el contexto de su historia son los primeros y los últimos, es decir los campesinos y los de las comunidades nativas, los aborígenes, cuya cultura milenaria de la minga, el aine, el Ama sua, el Ama llulla, el Ama kella, que aún prevalecen, necesitan encontrar su encause con los adelantos modernos para dar su cambio histórico, y encontrar su propio camino a la paz y el progreso de los pueblos; y, de esta forma, salir de la noche oscura de su historia.
Por las razones expuestas, estos grupos sociales carecen de un sentimiento de preparación y de realización de sus propias acciones, valores necesarios de todo ser humano y de toda comunidad. La explicación es que, al no sentirse integrantes de una gran conciencia nacional, tampoco se sienten preparados para trabajar por un fin común, ni mucho menos se sienten realizados en lo que ellos mismos hacen, por lograr el bien común.
Ante este divorcio o asincronía entre la teoría filosófica y la praxis política, y la problemática social, el pueblo peruano poco espera de los políticos y de sus gobernantes de turno.”
El reto es muy grande para lograr salir de esta nebulosa. La respuesta es la toma de conciencia de una realidad objetiva. Cuando esta realidad y conciencia políticas del hombre peruano sean uno; es decir la conciencia sea y proyecte fielmente la realidad objetiva, entonces será el comienzo del despertar, y consecuentemente de la solución de los problemas humanos y gubernamentales anotados. Aquí toma sentido lo afirmado en el Capítulo I: “”La política está en relación directa con la conciencia, la verdad, y la libertad del ser humano… La conciencia individual conduce a la aptitud y obligación de buscar la verdad en cualquier asunto… en aras de la auténtica dignidad del hombre.”
Una conciencia individual auténtica se conoce a sí misma, y está en aptitud de conocer la realidad que lo rodea, por lo tanto, en aptitud de conocer la verdad. Más, esta conciencia individual auténtica es como tal y se expresa únicamente en el ejercicio de la libertad misma del hombre. De donde se concluye que, las conciencias manejadas o manipuladas están muy lejos de conocer la verdad, por carecer del ejercicio de su libertad. De allí que, el hombre para ser político por excelencia, está en la obligación de romper los lazos de manipulación de su conciencia, precisamente motivado por el ejercicio de su libertad, cualidad sine qua non del hombre y gran procesador de la historia.
Cabe precisar que, “… no es concebible la naturaleza del hombre sin libertad. La libertad es al hombre como el espacio es a la materia. Más aún, la libertad es actor, escenario y proceso de la conciencia del hombre…” .
CAPITULO IV
Dialéctica: Negación y Afirmación del Pensamiento Peruano
La expresión auténtica de una concepción política obedece a la consecuencia de la libertad de pensamiento, la apertura a la verdad, al hallazgo del sentimiento de paz y al encuentro definitivo de sí mismo, que todo hombre íntegro busca en su devenir, como supremo valor de la verdad.
“La libertad de pensamiento se enmarca dentro de la libertad pura del ser humano, dentro de aquella libertad que es capaz de encaminar al hombre a la plenitud de su esencia. Si el ser humano, por el logro de su plenitud, tiene que negar o contradecir ideologías que afectan su libertad, bienvenida sea dicha contradicción; porque no puede haber una ideología que se imponga al hombre, esclavizando su libertad de pensamiento, y consecuentemente la libertad pura de su ser.
La contradicción en las ideas es simplemente la negación de las mismas. Lo que quiere decir que habrá un salto cualitativo, es decir la síntesis. El cual es la afirmación de la “idea misma”. En otras palabras; no hay Idea sin dialéctica.
La dialéctica de Heráclito de Efeso, de Hegel, de Marx, es simplemente el proceso de discerción de ideas fundado en la libertad pura del ser humano. Es decir que no hay dialéctica sin libertad, como tampoco no hay desarrollo de las ideas sin libertad.
La libertad pura del ser humano lo conduce a ser consecuente con su propia libertad. El hombre al ser consecuente con su propia libertad está afirmando su propia existencia. Afectar esta cualidad es violentar la esencia misma del hombre, que es por excelencia su libertad.
La libertad de pensamiento es condición sinequanon para el encuentro de la verdad. Solo siendo, auténticamente libre, el hombre está en aptitud de encontrar la verdad. Las mentes fanáticas son esclavas de otras mentes, carecen de la libertad de discernimiento (opinión, juicio, criterio.) El fanatismo es la misma degradación del hombre como tal. Sin más explicación, sin ton ni son, las mentes fanáticas son la expresión del aforismo popular “Sí señor”. Se repite, se refleja, se dice lo que el otro dice por imitación. Es la completa carencia de convicción (evidencia, certeza.) Con el fanatismo el hombre llega a su propia negación; es decir a la negación de su existencia, porque ya no puede decir como Descartes: “Pienso, luego existo”.
El fanatismo es la total dependencia de otro, es actuar por consigna, es entregar su capacidad de pensar al otro, es ser prisionero de otro en su propia mente. El fanatismo es simplemente la negación de la libertad pura del ser humano; es decir, es la negación de la existencia del hombre. El fanático ya no es más hombre por naturaleza, ni por definición, es un autómata, es un zombi, simplemente porque dejó de razonar. El fanatismo es el fin de toda dieléctrica.
La libertad es el camino a la verdad, es fuente del sentimiento de paz, meta suprema de la realización auténtica del hombre. La paz, así se convierte en la victoria final del hombre, a la que tienen derecho solamente los hombres libres; aquellos que supieron soportar la tentación del servilismo, al sometimiento a las dádivas- falso concepto de lealtad/gratitud/disciplina. Esta paz pertenece a aquellos que supieron ser consecuentes con la libertad de su pensamiento, con la libertad de su conciencia; como aquella libertad de Sócrates, quien precisamente muere en paz consigo mismo al defender su libertad de pensar; es decir al defender su esencia misma de ser humano; como también aquella libertad de Santo Tomas Moro, quien muere en manos del tirano rey ingles, defendiendo su libertad de pensamiento, su convicción; es decir, su verdad.”
En esta libertad de pensamiento, que los hombres de la Asamblea Constituyente de 1978 supieron concebir y defender, se funda y consolida el pensamiento político peruano, quedando materializado en la Constitución permanente de 1979. Precisamente por esta libertad de pensamiento, estos hombres negaron las directivas y parámetros dados por el gobierno dictatorial de turno, para concebir por salto cualitativo la Constitución del Perú, en contradicción de la ideología opresora y manipulante de ese entonces.
La Constitución Permanente del Perú.
En el Capítulo I se afirma que, “el ser humano está llamado a ser defensor de su conciencia, de la verdad y de la libertad…” En este sentido, en el Perú colonial (Virreinato del Perú) y en el republicano, no solo ha tenido lugar el proceso político descrito en el Capítulo III, sino también, en defensa de la conciencia, de la verdad y la libertad para los peruanos y entre los peruanos, en pro de la solución del problema humano, ha existido un largo debate de las ideas. Este debate de ideas, después de muchos ensayos constitucionales, de casi dos siglos, de formulación de un modelo adecuado de Estado democrático para el Perú, dio origen a la definitiva concepción política para los peruanos, quedando plasmada en la Constitución Política del 1979.
Esta concepción de vida democrática, se da “con plenitud de la conciencia libre, expresada desde el primer momento de la convocatoria a la Asamblea Constituyente de 1979. Sus honorables dignos miembros no aceptaron limitaciones ni orientaciones para la formulación y aprobación de la Constitución. Fueron a la Asamblea con plena libertad de su conciencia, siendo únicos dueños de ella. De esta manera, esos hombres convencidos de su dignidad humana y la del pueblo que los eligió, pudieron plasmar en nuestra Constitución, sintéticamente, el pensamiento político-social peruano y los derechos individuales e inalienables del ser humano, a la vida, la libertad, la propiedad y demás otros derechos.”
En la libertad de concepción del modelo político peruano, la soberanía irrestricta del Poder y la Autoridad Constitucional de la Asamblea Constituyente de 1979, estriba la diferencia sustancial de la Constitución de 1979 con las 11 constituciones anteriores del Perú. A todas las anteriores les faltó, precisamente, los elementos necesarios para su formación como tal, “libertad de concepción y soberanía irrestricta”. De allí que se dictaron constituciones, una después de otra. Ninguna de sus derogatorias dejó el amargo sabor de estarse viviendo en un ilegitimo orden de derecho, no obstante haberse aprobado otra constitución.
Sin lugar a dudas de ningún genero, ni jurídicas, ni políticas, ni doctrinarias “La Constitución Política del Perú es…. la aprobada en 1979. Ella instituye definitivamente y de manera permanente en el Perú la vigencia de la justicia y de las libertades y derechos humanos anhelados durante siglos por los peruanos”;
Ella instaura “… la plena vigencia de la democracia como régimen de gobierno, bajo los principios de la división y autonomía de poderes, la descentralización del gobierno a nivel regional y local, y del principio del estado de derecho, por el que todos los hombres son iguales ante la Ley, sin distinción alguna, tanto para gobernantes como gobernados…”
Establece que, “… las mayorías a través de sus representantes dictan las leyes que necesitan todos, y a su vez respetan y protegen los derechos individuales y de las minorías. Donde los civiles en representación de las mayorías son los que gobiernan y los militares cumplen y hacen cumplir las leyes para los efectos de la seguridad y orden internos, y la seguridad nacional….”
Prescribe que “…Los partidos políticos representan a la ciudadanía organizada políticamente y como tal son los portavoces ante el gobierno de las necesidades ciudadanas. Los ciudadanos, además de tener derechos tienen responsabilidades como las de participar libremente en las elecciones, pudiendo ser elegidos y elegir a sus representantes al gobierno; como también tienen obligaciones de contribuir con el gasto público mediante sus aportes tributarios…”
Consagra y garantiza que “… la prensa es libre e informa al público, es vigilante del gobierno, tiene acceso a las reuniones y los documentos del sector público, pide cuentas en representación de la ciudadanía a los gobernantes y demás dirigentes, es un foro para el debate de los asuntos de interés local y nacional y, además un medio donde se rinde cuentas a la ciudadanía de excesos cometidos. Donde además se establece los principios del trabajo, la economía y la hacienda pública. Y, donde finalmente se establece la duración indefinida de la Constitución, como debe ser en todo país civilizado, fijándose mecanismos de su modificación, y sanciones taxativas en caso de su violación, así como el correspondiente perdón.”
Vigencia de la Constitución Política de 1979
Para los efectos del proceso político peruano, la legitimidad de su gobierno y, consecuentemente, del principio de autoridad y estado de derecho que todo Estado requiere para la vida democrática de sus habitantes, es preciso reconocer la contundente vigencia de la Constitución Política de 1979. Conlleva a esta convicción la siguiente realidad jurídica, naturaleza y dirección de la libertad del pueblo peruano.
a) La Constitución Política del Perú, aprobada en 1979, se encuentra vigente e intacta. Ninguno de sus párrafos y / o normas, palabras, artículos, capítulos y títulos, puede ser suprimido, cambiado o modificado por acción diferente a la establecida en la misma Constitución. “Hacerlo por cualquier modo o medio no previstos taxativamente en la misma, es simplemente imposible, como se dice “…es un imposible jurídico…”. Ello es así por virtud de su naturaleza autónoma, de su esencia misma de ser, conforme Ella misma lo configura en su Artículo 307 “…Artículo 307. Esta Constitución no pierde su vigencia ni deja de observarse por acto de fuerza o cuando fuere derogada por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone…”
Esta Constitución, como se observa, por su propia naturaleza, conlleva la perfección y preserva así mismo un orden jurídico constitucional. No puede ser modificada ni derogada por otra Constitución, Ley, Decreto Ley u otra norma legal”. Afirmación fundada en “…en el Capítulo del Estado, Artículo 87 “…Artículo 87. La Constitución prevalece sobre toda otra norma legal. La ley, sobre toda norma de inferior categoría, y así sucesivamente de acuerdo a su jerarquía jurídica…”. Es en virtud de este artículo que los Artículos 306 y 307 de la Carta, especialmente y en general todas sus normas, prevalecen ante cualquier ley u otra norma legal. Es decir, ella se yergue majestuosa, solemne y protectora de sí misma y de todo cuanto de ella depende.
b) Una Constitución nueva, aprobada por una Asamblea Constituyente, con referéndum o consulta popular, convocada por una Ley,… no puede reformar o derogar la Constitución de 1979. En el procedimiento antedicho no se estaría siguiendo el señalado taxativamente en la Carta, Artículo 306. Esta nueva Constitución de aprobarse por un procedimiento indebido, devendría en nulidad de pleno derecho,… aunque ésta pretenda sustituir a la de 1979… Además devendría en nulidad por provenir dicha Asamblea Constituyente de una Ley no prevista en la Constitución, a tenor de lo dispuesto en su Artículo 87, en virtud a prevalecer sobre cualquier ley el mencionado Artículo 306…
c) Una Ley dictada de conformidad al procedimiento regular establecido por el Capítulo III del Título IV de la Constitución, no puede reformar la constitución. La reforma de la Carta sólo puede hacerse de conformidad al procedimiento señalado en su Artículo 306 con la participación de las dos Cámaras del Congreso de la República, en dos primeras legislaturas. Por lo que estando a lo previsto por los Artículos 87 y 306 de la misma, dicha ley ordinaria, pretendiendo reformar la Constitución, de ser dictada, sería nula también de pleno derecho.
d) La vigente Constitución, Carta de 1979, sólo puede ser reformada, de conformidad a su Artículo 306. Ella no puede ser derogada. Su derogatoria no está prevista en la misma. Ella no prevé su derogatoria por cuanto hacerlo sería negar su eficacia, admitir su incompetencia y, negar la soberanía del pueblo peruano delegada en la Asamblea Constituyente de 1979. Es como si una persona dijera “…Pienso, entonces no existo…” Sería negarse a sí misma después de declarar su existencia.”
Esta es una constitución que fue concebida autónomamente, interpretando los anhelos de bienestar y desarrollo de los peruanos, oponiéndose abiertamente a las directivas del gobierno de turno, por el carácter soberano emergente del pueblo y defendido con dignidad desde el Poder Constitucional de la Asamblea Constituyente. Por la singular composición y el mérito de esta Asamblea, se consagra por primera vez en la historia del Perú, el grito de libertad ideológica y de independencia del pensamiento de los peruanos, fundamento incondicional de toda democracia.
CAPITULO V
Interrupción del Orden Constitucional en el Perú.
Antecedentes.
• “El régimen de gobierno del Perú ha devenido en un gobierno inconstitucional desde el 5 de abril de 1992. Se evidencia esta situación de los actos de gobierno así como de las normas legales dictadas por el Poder Ejecutivo a partir de dicha fecha. El 5 de abril de 1992 y los días inmediatamente posteriores a dicha fecha, el Poder Ejecutivo dispuso:

A quien corresponda:
De nuestra Consideración:
Este Artículo no ha sido publicado en su integridad. Con la finalidad de dar una visión completa del mismo, y la dirección de sus ideas, las cuales contienen una interpretación completa del problema humano y político del Perú, así como un propósito completo y transparente de su solución pacífica y democrática, insertamos la parte complementaria del Articulo, cuyo título es como aparece “Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política”.
Gracias por su atención.
Atentamente:
Geber Bernal Gayoso y Ruben Bernal Gayoso
“Ilarec Ch’asca Estrella del Amanecer Realidad Nacional Teoría y Praxis Política”.
CAPITULO V
Interrupción del Orden Constitucional en el Perú.
Antecedentes.
• “El régimen de gobierno del Perú ha devenido en un gobierno inconstitucional desde el 5 de abril de 1992. Se evidencia esta situación de los actos de gobierno así como de las normas legales dictadas por el Poder Ejecutivo a partir de dicha fecha. El 5 de abril de 1992 y los días inmediatamente posteriores a dicha fecha, el Poder Ejecutivo dispuso: la ocupación y clausura del Palacio Legislativo y del Palacio de Justicia; el arresto domiciliario de los presidentes de ambas cámaras del Congreso y de otros parlamentarios; el allanamiento de viviendas particulares, requisas y arresto de conocidos dirigentes políticos, de un periodista y de dirigentes de oposición. Asimismo dictó el Decreto Ley No. 25418 del 5 de abril de 1992, aprobó el CCD-Referéndum de 1993, anunciado el 18 de mayo del 1992 en la sesión de la reunión ad-hoc de ministros de relaciones exteriores en Las Bahamas-OEA, y la Constitución Política del Perú dada en 1993. Se sucedieron tres regímenes de gobierno inconstitucionales, habiéndose dictado dentro del último, el actual, la Ley 27600 que autorizó la reforma constitucional por el Legislativo. A dichos actos de gobierno y normas legales se sucedieron otros más, cuya manifestación de poder y textos son de público conocimiento. Todos estos actos y normas han interrumpido el orden constitucional del país desde la referida fecha por estarse, permanentemente, violando y de manera sistemática la vigente Constitución Política del Perú; vigencia que se establece de su Artículo 307, analizado con anterioridad.” . Así mismo, esta interrupción constitucional, ha venido generando una crisis política y moral en todos los sectores del gobierno.
Análisis.
A estas alturas; “Es conveniente un breve análisis constitucional de los actos de gobierno y normas legales dictadas que han conducido a nuestra nación a un régimen de gobierno inconstitucional;
a) El Decreto Ley No. 25418 del 5 de abril de 1992 interrumpe el orden constitucional del Perú. Este Decreto Ley, denominado Ley de Bases del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, establece los objetivos del Gobierno de facto y las metas que se propone alcanzar, dispone la disolución del Congreso, establece el ejercicio de las funciones del Poder Legislativo a través de Decretos-Ley, y declara en reorganización al Poder Judicial, al Ministerio Público, así como a la Contraloría General de la República.
Se desprende, del texto del Decreto Ley, que el Poder Ejecutivo vigente al 5 de abril de 1992 se arroga de atribuciones legislativas que no le competen, usurpando las funciones del Poder Legislativo legítimamente constituidos conforme a la Constitución y normas legales concordantes con la misma. Así, el Decreto Ley viola e interrumpe el orden constitucional vigente en parte desde el 12 de julio de 1979, y plenamente desde el 28 de julio de 1980, establecido por el mérito de la Constitución del Perú; por lo que dicho Decreto Ley deviene en nulidad absoluta insalvable a tenor de lo dispuesto por los Artículos 81, 82, 87, 306, 307 y demás concordantes de la Carta. Devinieron asimismo en nulos de pleno derecho los consecuentes actos de gobierno y demás normas dictadas con posterioridad al 5 de abril de 1992.
b) El CCD-Referéndum de 1993, aprobado por el Gobierno peruano como consecuencia del anuncio hecho por el mismo el 18 de mayo del 1992 en Las Bahamas-OEA, es nulo. En la sesión de esa fecha en Las Bahamas-OEA el Gobierno del Perú anunció la convocatoria a elecciones para elegir a un Congreso Constituyente, encargado de introducir modificaciones a la Constitución Nacional y a funcionar como Poder Legislativo hasta la finalización del mandato constitucional, el 28 de julio de 1995. Las elecciones de los representantes al “Congreso Constituyente Democrático” se fijaron por el Gobierno peruano de facto para el 22 de noviembre de 1992, debiendo entrar en funciones el 1 de enero de 1993. Las elecciones municipales, previstas por la Constitución para el 8 de noviembre, fueron postergadas por el Gobierno de facto para fines de enero de 1993. Dicha convocatoria es nula por los mismos fundamentos expresados anteriormente; es nula además por haberse convocado a una Asamblea Constituyente no prevista en la Constitución, contraviniéndose el procedimiento que la Carta establece para su reforma en su Artículo 306.
c) La Constitución Política del Perú dada en 1993 deviene en nulidad plena. Este documento, llamado Constitución Política del Perú, establece un nuevo orden en el país, y pretende sustituir la Constitución política del Perú. Dicho documento fue aprobado por una Asamblea Constituyente convocada por el Gobierno de facto, inconstitucional de entonces. En consecuencia el procedimiento que siguió la misma no cumplió el señalado por la Constitución del Perú en su Artículo 306 para su reforma. Por lo que al violarse la Carta, dicho documento, Constitución política del Perú de 1993 deviene en nulidad plena.
d) En el contexto de los citados actos de Gobierno y normas inconstitucionales se han sucedido tres regímenes de gobierno inconstitucionales más. El segundo de ellos fue la continuidad del régimen del gobierno usurpador, el cual terminó por abandono de éste. En estas circunstancias el Sr. Paniagua, Presidente del Congreso del señor Fujimori, Congreso inconstitucional, asume la Presidencia de la República; quien convocó a elecciones el año 2000, bajo el marco normativo del régimen inconstitucional imperante. Como consecuencia de dicha convocatoria se instaló el presente régimen de gobierno, el cual también es inconstitucional.
e) El presente régimen de gobierno, del señor Alejandro Toledo, dictó la Ley No 27600 autorizando al Legislativo la reforma constitucional. Esta Ley, deviene igualmente en nulidad a tenor de lo dispuesto por los Artículos 306 y 307 de la Carta.”
Crisis Política y Moral
La crisis política y moral, iniciada el 5 de febrero de 1992 con la interrupción del orden constitucional, fundamentalmente se caracteriza por la carencia de respeto o ningún respeto por el imperio de la Ley y la institucionalización de la corrupción en todos los sectores y niveles; esta crisis moral se manifiesta en los siguientes campos de la realidad nacional:
La violación de:
”Primero.- La Autonomía del Poder Judicial, e independencia de los poderes públicos del Estado,
Segundo.- Los derechos y libertades civiles, así como los derechos sociales reconocidos e irrenunciables de los trabajadores,
Tercero.- La libertad de prensa,
Cuarto.- Las normas de procedimientos para la prestación de los servicios públicos,
Quinto.- El control efectivo de la recaudación tributaria, y su destino,
Sexto.- El control efectivo en la adquisición de los bienes del Estado, y el manejo de los empréstitos.
Séptimo.- El control efectivo de la propiedad y de los derechos de autor, y
Octavo.- La libre competitividad empresarial y de comercio.
Todo lo cual, conlleva a la falta de credibilidad del gobierno y sus políticas; los cuales evidentemente influyen en forma negativa en el sector privado, desalentando las inversiones nacionales y con mucha más razón las internacionales; lo que por tanto compromete negativamente o frustra, desde ya, toda estrategia básica para el crecimiento económico-social, vale decir para el desarrollo del país.
De los primeros ocho (8) puntos arriba señalados, quizás el más importante es la “violación de la autonomía del Poder Judicial, e independencia de los poderes públicos del Estado peruano”. Pruebas de la veracidad de lo afirmado son los actos de visible desobediencia practicados por el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo a las recientes resoluciones judiciales dictadas por el Poder Judicial, y la oposición abierta al proyecto de presupuesto del Poder Judicial.” No se necesita examinar mucho para ver que la crisis política y moral forma parte de la cuotidiana realidad peruana.
“Acreditan la referida desobediencia dos recientes hechos: El primero de ellos, el Decreto de Urgencia 012- 2004, dictado por el Poder Ejecutivo en el caso seguido por Lan Perú, publicado en una edición extraordinaria del diario El Peruano la noche del jueves 14 de octubre del 2004, que autoriza a seguir operando a dicha empresa de aviación, en contra de la Resolución Judicial dictada por el Cuarto Juzgado Civil de Arequipa, la misma que suspende dichas operaciones de vuelo de manera inmediata.
Es evidente que el Poder Ejecutivo mediante este Decreto interfiriere con las funciones judiciales, dejando sin efecto la referida Resolución Judicial. Los Decretos de urgencia están previstos en el Artículo 118 numeral 19 del documento del 93 y se usan para “Dictar medidas extraordinarias, con fuerza de ley, en materia económica y financiera, cuando así, lo requiere el interés nacional y con cargo de dar cuenta al Congreso. El Congreso puede modificar o derogar los referidos decretos de urgencia”.
Dictar este tipo de decretos requiere dos elementos básicos: 1) Que el asunto a regularse sea de carácter económico y financiero, y 2) que así lo requiere el interés nacional. Corresponde preguntarse: ¿El asunto regulado tenía carácter económico y financiero? Sí, tenía carácter económico, pero de interés económico para una empresa ¿tenía carácter financiero? S, tenía carácter financiero, pero para una empresa. ¿Así lo requería el interés nacional? No se encuentra por ningún lado que el asunto regulado por el decreto tuviera implicancias de interés nacional. Por cuando al suspenderse las operaciones de vuelo de la empresa, esto no afectaría el interés nacional de ninguna manera.
Por otra parte el mismo documento del 93 en su Artículo 139 en el numeral 2) establece “La independencia en el ejercicio de la función jurisdiccional. Ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones. Tampoco puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa juzgada, ni cortar procedimientos en trámite, ni modificar sentencias ni retardar su ejecución. Estas disposiciones no afectan el derecho de gracia ni la facultad de investigación del Congreso, cuyo ejercicio no debe, sin embargo, interferir en el procedimiento jurisdiccional ni surte efecto jurisdiccional alguno.” ¿Qué pasó con todas estas prohibiciones? ¿Acaso son tabula rasa? Con el mencionado Decreto de urgencia, el Poder Ejecutivo violó todas estas normas, así como el numeral 19) del Artículo 118 del documento del 93, anteriormente analizado.
El segundo de ellos es la particular actitud del Congreso, expresada por varios de sus representantes, a desobedecer abiertamente la Resolución Judicial dictada por la Jueza Elena Rendón, por la que “ordena al Congreso detener la reforma constitucional del D. L. 20530, más conocido como cédula viva”; por cuanto estas pensiones son derechos adquiridos y reconocidos por la Constitución y la Ley.
Esta Resolución Judicial, no hace sino poner el justo equilibrio entre los Derechos Adquiridos y Reconocidos, y las atribuciones del Poder Legislativo, ordenando se inhiba o abstenga el Congreso a modificar dicho régimen de pensiones, regulado por el Decreto Ley 20530.
Los derechos reconocidos por la Constitución y la Ley para los trabajadores están garantizados por el Artículo 26 Numerales 2) y 3) del documento del 93. ¿Dónde están las prohibiciones del documento del 93 en su Artículo 139 en el numeral 2), transcritas anteriormente?
Se observa que no existe el más mínimo respeto por la autonomía e independencia del Poder Judicial. Estamos en la misma situación de interferencia de funciones a que se refiere la Resolución 57 De la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos del 4 de octubre de 1999, cuando se refiere al ya decadente régimen del señor Fujimori, “… la práctica recurrente de desautorizar, transferir, o destituir jueces cuyas decisiones no coinciden con los puntos de vista del Gobierno del Perú… La erosión de la independencia del Poder Judicial”.
A los dos puntos anteriores se agrega el incidente del 2004 promovido por el Poder Ejecutivo en asociación con el Congreso para recortar el presupuesto del Poder Judicial, presentado autónomamente por éste. Incidente en el que visiblemente algunos parlamentarios se refieren peyorativamente sobre el Poder Judicial de este régimen, denotando autoritariamente presión política para que el órgano jurisdiccional resuelva haciendo el amén tanto en favor del Congreso como del Ejecutivo, so pena de recortes presupuestales, sin el más mínimo respeto por el Artículo 145º del documento del 93, “El Poder Judicial presenta su proyecto de presupuesto al Poder Ejecutivo y lo sustenta ante el Congreso.”
Esta actitud, es una falta de respeto a su propia norma rectora, que simplemente prueba la existencia de una voluntad gobernante autoritaria y desobediencia total al principio de autoridad.
De lo expuesto se establece que existe una clara intención política de interferir con la independencia jurisdiccional, que evidencia un conflicto de poderes; al punto, que el Poder Judicial reclama públicamente el cese de dicha interferencia, mediante denuncia penal interpuesta por el mismo Juez cuya resolución también es burlada, Corte Superior de Arequipa, así como la pública reclamación del Presidente de la Corte Suprema Dr. Hugo Sivinas, respecto de la autonomía presupuestal del Poder Judicial.
Para muestra basta un botón. Estos tres actos de visible burda desobediencia e interferencia de funciones, durante el término de un mes, desdibujan la decantada democracia en el Perú. Si traemos al recuerdo todos los hechos de desobediencia e interferencia de funciones de este gobierno, por supuesto que haremos una larga lista; todo lo cual simplemente pone en evidencia la desestabilización del orden jurídico; orden jurídico, necesario para “el imperio justo de la Ley” “requisito, sine qua non en toda democracia”.
Esta visible desobediencia al Poder Judicial e interferencia de funciones va a continuar; por cuanto esta situación no es sino una continuación del régimen de facto, iniciado el 5 de febrero del 92, e incorporado en el documento del 93. Es una fuerte corriente, es una tormenta que está arrastrando con todo los bienes de la Nación y aún con la moral y ética política, iniciada con el tsunami del 92, que los malos políticos la aprovechan, para llevar agua a su molino: “a río revuelto ganancia de pescadores”.
Otro punto igualmente importante entre los anteriormente mencionados, que caracteriza la crisis es, la falta de control efectivo en la adquisición de los bienes del Estado, y el manejo de los empréstitos.
Sobre este punto, Transparencia Internacional dice: ““…. Es indispensable un reglamento para la comisión de fiscalización del Congreso, que según tenemos entendido no existe, y que a esta comisión, que se supone multipartidaria, se le dé la gran importancia que debe tener en estos momentos ya que, incluso en el aspecto económico, el factor corrupción está adquiriendo enorme importancia. Tanto el Banco Mundial como el BID, la OSD, etc., están alertando sobre el fenómeno al punto que el Banco Mundial está excluyendo de cualquier operación en que ellos intervengan a compañías que han intentado o consumado un soborno a funcionarios de países especialmente del tercer mundo… Sugerimos que se elimine de la Ley de Adquisiciones del Estado el llamado Estado de Urgencia, ya que normalmente esas urgencias no obedecen a situaciones normales sino a maniobras de funcionarios de mando medio de las empresas o entidades estatales. Sí se justifican las compras directas sin licitación en situaciones de emergencia, como por ejemplo la última catástrofe en el sur del país… Es indispensable que el Estado y la sociedad civil, comprendiéndose ONG, universidades, colegios profesionales, realicen una lucha frontal contra la corrupción, sin partidarismos y sin intereses personales, políticos o económicos, para que las entidades internacionales que apoyan esta lucha desde 1983, en que se realizó la primera convención mundial anticorrupción en Nueva York, apoyen las actividades que se realicen para la lucha contra esta lacra que corroe conciencias y sistemas políticos. No se puede exigir democracia en un país corrupto, sobre todo si la corrupción parte como ha sucedido en nuestro país desde hace más de una década desde las más altas esferas…” (La corrupción en el Perú Rafael Villegas Cerro El Comercio, Perú 02 de julio 2001.) Este actuar del poder, el pillaje, la corrupción, trae como resultado aplastante la creciente pobreza de nuestro país.””
Propuestas para el Retorno a la Constitucionalidad
“Encontrándose vigente la Constitución, por virtud de lo establecido por la disposición final de la misma, Artículo 307, de lo que es plenamente consciente el pueblo peruano, éste, sabedor de su rol y escuchando el llamado de su conciencia histórica, expresada en el desarrollo del pensamiento y de las ideas de los peruanos, encuentra hoy la opción del retorno a la constitucionalidad.
La voluntad política del pueblo peruano es retornar a la constitucionalidad. Ello se desprende del clamor popular expresado en innumerables memoranda, oficios, cartas, informes y correspondencia suscritos por funcionarios públicos y simples ciudadanos. También se observa dicha voluntad política de sendas declaraciones hechas por políticos, representantes de las fuerzas sociales debidamente organizadas, tales como de los colegios profesionales, confederaciones de trabajadores privados y públicos, federaciones y confederaciones de campesinos y agricultores, cámaras de comercio, Sociedad Nacional de Industrias, universidades, y otras organizaciones sociales de base. El pueblo peruano, responde así a su llamado a la constitucionalidad por cuanto es consciente de su deber ciudadano de colaborar en el restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución, deber y derecho prescritos en la segunda parte de su artículo 307, y de las responsabilidades que el mismo establece en sus párrafos segundo y tercero.”
Propuestas
“Para el retorno a la constitucionalidad, al pueblo peruano se le presentan varias posibilidades; ninguna de las cuales es viable por apartarse de la Constitución; las cuales para efectos metodológicos se pueden resumir en las siguientes:
a) Asamblea Constituyente, dentro de este Régimen de Gobierno con una Comisión de Juristas (Comisión Redactora) de la Constitución independiente a la Asamblea
b) Restaurar el Congreso de la República vigente al 4 de abril de 1992,
c) Convocar a elecciones generales para Presidente y Vice- Presidentes de la República, Senadores y Diputados conforme lo dispuesto por la vigente Constitución, y a una Asamblea Constituyente paralela a la misma, con una Comisión de Juristas (Comisión Redactora) de la Constitución.”
Observaciones.
“a) Asamblea Constituyente, dentro de este régimen de gobierno con una Comisión de Juristas (Comisión Redactora) de la Constitución independiente a la Asamblea
a-1. Esta Asamblea Constituyente, propuesta conforme aparece, para el retorno a la constitucionalidad, deviene en nula. La propuesta viene siendo preconizada por algunos intelectuales y representantes de partidos políticos así como de otros gremios reconocidos. Su instalación, aunque lo apruebe una consulta popular, sería nula por contravenir los Artículos 307 y 306 de la Constitución, concordantes con el Artículo 87 de la misma, así como por provenir dicha Asamblea Constituyente de una ley que sería dictada por el actual gobierno.
a- 2. Dicha Asamblea Constituyente, sería una Asamblea Constituyente privada del derecho de pensar. Como se observa de la propuesta, la Asamblea Constituyente tendría una Comisión de Juristas paralela a ella, es decir una Comisión Redactora, encargada de elaborar y presentar el proyecto constitucional. Una vez elaborado el proyecto, éste sería votado o aprobado por la Asamblea Constituyente. De lo que se desprende que sus miembros integrantes no tendrían la función de proponerla, sino solamente de votarla o aprobarla a ciegas. Sería por lo tanto una Asamblea incapaz para su propósito, un cápite diminutio con tutores por encima de ella. En consecuencia, devendría en una Asamblea Constituyente nula desde su nacimiento por carecer del derecho de pensar y contravenirse a sí misma, al negársele su principal función y atributo, cual es formular y proponer el correspondiente proyecto.
a- 3. La nueva Constitución así dictada y el gobierno que surja de la propuesta Asamblea Constituyente llevarían implícitos su inconstitucionalidad. Esta inconstitucionalidad devendría, de pleno derecho, de la naturaleza inconstitucional de la Asamblea Constituyente, afirmación fundamentada ampliamente en los puntos a-1, y a-2 que anteceden. Esta nueva situación nacional conduciría al pueblo peruano por segunda vez, y a semejanza de los resultados de las elecciones generales convocadas por el Sr. Paniagua, a las discusiones, de legitimidad o de constitucionalidad del nuevo gobierno, cuando éste se desgaste o pierda popularidad tal como es el caso del presente gobierno. Estarían en esta discusión, y siendo los primeros, quienes habrían participado en las nuevas elecciones. Después de todo no les faltaría “…razón suficiente…” (Emmanuel kant) y constitucional para promover y/o intervenir en la citada discusión constitucional.
a- 4. Una Asamblea Constituyente debe tener origen legítimo. No se trata de tener amplio consenso para una convocatoria a Asamblea Constituyente, como lo discuten los partidos políticos; sino, obsérvese las elecciones generales convocadas por el Sr. Paniagua, que tuvieron un amplio consenso, en el que participaron activamente todos los acusadores de la inconstitucionalidad vigente, después de todo todavía seguimos mentidos dentro del mismo fango. Lo que se trata es de tener origen legítimo para ello. Por lo que con consenso o sin él, al no tener legitimidad, esta Asamblea Constituyente devendría en simplemente nula, como inconstitucional es el presente régimen de gobierno del señor Toledo.
b) Restaurar el Congreso de la República vigente al 4 de abril de 1992.
Restaurar el Congreso de la República vigente al 4 de abril de 1992, tampoco es medio adecuado para el retorno a la constitucionalidad. La mayoría de los integrantes del Congreso Nacional vigente al 4 de abril de 1992, han colaborado directamente en la continuidad de los regímenes de gobierno inconstitucionales; por lo que ellos también están comprendidos en las responsabilidades que prevé el Artículo 307 de la Constitución, y en consecuencia la citada mayoría se encuentra impedida para la propuesta restauración. Fáctica y jurídicamente dicha restauración deviene en un imposible jurídico; pues solo habría contados dignos ex-parlamentarios con derecho a ocupar sus cargos en el Congreso. No habría forma, constitucional ni real, para dicha restauración, salvo la viabilidad del perdón, para cuyo ejercicio, el presente Congreso se encuentra impedido, por carecer de legitimidad. La legitimidad del perdón solo corresponde al pueblo soberano y a sus representantes elegidos constitucionalmente.
c) Convocar a elecciones generales para Presidente y Vice-Presidentes de la República, Senadores y Diputados conforme lo dispuesto por la vigente Constitución, y a una Asamblea Constituyente paralela a la misma, con una Comisión de Juristas (Comisión Redactora) de la Constitución.
c- 1. Esta propuesta priva al Congreso de la República de las atribuciones que le corresponde, deviniendo en nula, conforme a la Constitución. El Artículo 306 de la Carta, señala taxativamente el procedimiento a seguirse para la reforma de la misma, cuya formulación y aprobación corresponde a las dos Cámaras del Congreso. La propuesta deviene en incompatible a tenor del señalado Artículo 306, pues habría dos organismos con las mismas atribuciones, en la que constitucionalmente prevalecería el Congreso de la República compuesto por las dos Cámaras, según lo prevé el Artículo 87 de la misma, por cuanto, la Asamblea Constituyente sería convocada por Ley. La propuesta tiene, el agravante de nombrar una Comisión de Juristas (Comisión Redactora)”comisión pensadora”, encargada de proponer el correspondiente proyecto de Constitución. A través de la Comisión de Juristas se estaría incurriendo en el mismo vicio ampliamente analizado en el punto “a-2” que antecede. Por lo que la propuesta deviene en nulidad de pleno derecho.
c- 2. El Perú no es simplemente una masa o un conglomerado de masas, muy al contrario, el Perú es una colectividad pensante y organizada con derecho al desarrollo y expresión de su propio pensamiento político, de su propia conciencia crítica “pienso, luego existo”. Nadie tiene el derecho a quitarnos nuestra condición de personas, nuestra identidad. Somos personas, que tenemos el derecho a ser protagonistas de nuestro desarrollo como nación. No debemos dejarnos llevar por protectores o tutores, cuyos pensamientos distan mucho de ser auténticos y críticos, con relación a nuestra identidad nacional; y que, al fin y al cabo sólo responden a sus intereses personales, partidarios o de grupo. Más aún son pensamientos que entrañan grave peligrosidad, sin conciencia nacional peruana y herederos de patrones culturales foráneos, sólo capaces de conducir a nuestra nación a la actual crisis política.
Dichos protectores y tutores que pretenden castrar el auténtico pensamiento político peruano, fruto del desarrollo del pensamiento prístino de insignes e ilustres peruanos expresado por centurias. Insignes peruanos, quienes por la autenticidad y visión de su pensamiento no vacilaron en ofrendar sus vidas. El pensamiento político peruano, “…adulto, civilizado y normal…” se encuentra plenamente plasmado con claridad meridiana, transparencia, serenidad y sabiduría previsora en nuestra Constitución Política, vigente por virtud de ella misma; la cual es compendio del pensamiento político social de nuestra Nación y síntesis del desarrollo de las ideas.”
Fundamentos Constitucionales.
“Fundamentan constitucionalmente lo anteriormente expuesto, las siguientes normas constitucionales de nuestra vigente Carta Política, cuyos textos se transcriben para los efectos de transparencia del presente documento:
“…Artículo 81. El poder emana del pueblo. Quienes lo ejercen lo hacen en su representación y con las limitaciones y responsabilidades señaladas por la Constitución y la ley. Ninguna persona, organización, Fuerza Armada o Fuerza Policial, o sector del pueblo puede arrogarse su ejercicio. Hacerlo es sedición.
Artículo 82. Nadie debe obediencia a un Gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos en violación de los procedimientos que la Constitución y las leyes establecen. Son nulos los actos de toda autoridad usurpada. El pueblo tiene el derecho de insurgir en defensa del orden constitucional.
Artículo 87. La Constitución prevalece sobre toda otra norma legal. La ley, sobre toda norma de inferior categoría, y así sucesivamente de acuerdo a su jerarquía jurídica. La publicidad es esencial para la existencia de toda norma del Estado. La ley señala la forma de publicación y los de su difusión oficial.
Artículo 164. El Congreso se compone de dos Cámaras: El Senado y la Cámara de Diputados. Durante el receso funciona la Comisión Permanente.
Artículo 186. Son atribuciones del Congreso:
1.- Dar leyes y resoluciones legislativas, así como interpretar, modificar o derogar las existentes.
2.- Velar por el respeto de la Constitución y de las leyes, y disponer lo conveniente para hacer efectiva la responsabilidad de los infractores.
Artículo 232. La potestad de administrar justicia emana del pueblo. Se ejerce por los juzgados y tribunales jerárquicamente integrados en un cuerpo unitario, con las especialidades y garantías que corresponden y de acuerdo con los procedimientos que la Constitución y las leyes establecen.
Artículo 306. Toda reforma constitucional debe ser aprobada en una primera legislatura ordinaria y ratificada en otra primera legislatura ordinaria consecutiva.
El proyecto correspondiente no es susceptible de observación por el Poder Ejecutivo. La aprobación y la ratificación requieren la mayoría de los votos del número legal de miembros de cada una de las Cámaras.
La iniciativa corresponde al Presidente de la República, con aprobación del Consejo de Ministros; a los Senadores y Diputados; a la Corte Suprema, por acuerdo de Sala Plena, en materia Judicial; y a cincuenta mil ciudadanos con firmas comprobadas por el Jurado Nacional de Elecciones.
Artículo 307. Esta Constitución no pierde su vigencia ni deja de observarse por acto de fuerza o cuando fuere derogada por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone. En estas eventualidades todo ciudadano investido o no de autoridad tiene el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.
Son juzgados, según esta misma Constitución y las leyes expedidas en conformidad con ella, los que aparecen responsables de los hechos señalados en la primera parte del párrafo anterior. Asimismo, los principales funcionarios de los gobiernos que se organicen subsecuentemente si no han contribuido a restablecer el imperio de esta Constitución.
El Congreso puede decretar, mediante acuerdo aprobado por la mayoría absoluta de sus miembros, la incautación de todo o de parte de los bienes de esas mismas personas y de quienes se hayan enriquecido al amparo de la usurpación para resarcir a la República de los perjuicios que se les haya causado.
DISPOSICIONES GENERALES Y TRANSITORIAS
PRIMERA.- La Constitución es promulgada por la Asamblea Constituyente. Entra en vigencia al instalarse el Gobierno Constitucional, con excepción de los preceptos que rigen a partir del día siguiente de su promulgación y sanción, y que son: Capítulos I y VII del Titulo I y CAPÍTULO VII del Titulo III, Artículos: 87o., 235º, 236 y 282o. y las demás disposiciones electorales y las generales y transitorias.”
CAPITULO VI
Libertad y Autodeterminación del Pueblo Peruano.
La libertad.
“Se ha pensado, se ha hablado y se ha escrito mucho sobre la libertad, desde Platón y Aristóteles hasta Hegel y Marx. De todo ello y de las propias observaciones, sobre la realidad del mundo objetivo y la del hombre, motivado por la búsqueda del sentido y finalidad de su conducta, puede afirmarse que, la libertad es una cualidad del ser humano por la que, éste concientemente, en primera instancia, es capaz de hacer o dejar de hacer algo. Es lo que se conoce como el libre albedrío; aquella capacidad por la cual el hombre, puede o no, expresar en forma libre y consciente su voluntad y decisión para… Ningún otro ser, en la naturaleza, tiene esta cualidad. Si bien los seres irracionales se mueven en su ambiente físico, y hasta parece que construyen en forma inteligente y a la perfección su hábitat; tal como lo hacen las abejas cuando construyen su panal, las hormigas sus colonias subterráneas donde tienen sus almacenes para épocas de escasez, las aves al hacer sus nidos, etc., etc.; sin embargo, estas actividades no son libres ni causadas concientemente; son actividades predeterminadas, es decir han ocurrido, ocurren y seguirán ocurriendo de la misma forma.
Así como por esta libertad, el hombre concientemente puede hacer o dejar de hacer algo, también puede pensar y hasta, emotivamente, sentir lo que quiera o prefiera. Los seres irracionales no piensan ni sienten emotivamente; aunque aparentemente tengan alguna actividad pensante o afectiva; como por ejemplo cuando se observa en el simio que une palos para alcanzar su objetivo; cuando encontramos en casi todas las especies, la lucha de los machos para quedarse con la hembra. Todas estas actividades son predeterminadas. Lo que quiere decir que no pueden tener actividad distinta a la señalada o esperada, como sí es impredecible la conducta conciente y libre del hombre. Aquí, es oportuno anotar las reacciones netamente fisiológicas, que a simple vista no pueden ser controladas por la voluntad del hombre; las cuales sin embargo, sí pueden ser controladas a voluntad del hombre, mediante particulares y educados procesos del pensamiento humano. En este último campo tenemos el control del hambre, sed, frío, calor, respiración, tal como lo hacen los famosos faquires, por ejemplo.
El pensamiento está dado por la relación estímulo sensorial – efecto, estímulo pensamiento, idea – efecto. Es decir que, habrá siempre en el ser humano de salud normal, un pensamiento o pensamientos como consecuencia de un estímulo sensorial y/o un estímulo pensante; y habrá también la opción de consentirlo o rechazarlo, modificarlo o cambiarlo. Esta opción es, porque el pensamiento que se manifiesta como consecuencia del estímulo está a la expectativa de su amo, debido a la naturaleza libre de éste, del hombre. Solamente él puede decidir qué pensar y qué no pensar.
Los sentimientos, de compasión, cariño, amor, cólera, crueldad, odio, altruismo, nobleza, apetito de poder, posesión, etc., en el ser humano de salud normal, se originan y desarrollan causados por pensamientos mediatos o inmediatos. Éstos pueden mantenerse, ser modificados o rechazados en forma libre por el hombre. Ellos se manifiestan en el hombre como consecuencia de la presencia de los pensamientos; más él, el hombre, puede decidir libremente el destino de los mismos. Esta decisión obedece a las cualidades de los pensamientos y a la escala de valores del hombre. La escala de valores del hombre, en principio, también es construida por el hombre. Existe una relación directa entre los valores y la manifestación de los sentimientos. En principio, ningún sentimiento puede apoderarse del hombre libre.
Esta decisión, de hacer o no lo que se quiere, de pensar o no lo que se quiere, de sentir emotivamente o no lo que se quiere, está orientada hacia dos campos: el bien por un lado, y el mal por el otro. La decisión libre se orienta hacia el bien cuando el hombre actúa en concordancia con su derecho, el derecho ajeno, el orden natural de las cosas, y el sentimiento de paz o felicidad. Y, esta decisión se orienta hacia el mal, cuando la conducta del hombre lesiona o vulnera esta concordancia.
El ser humano tiene derechos a la vida, salud, alimentación, habitación, trabajo, a los servicios sociales, a participar en la conformación del gobierno eligiendo a sus representantes o siendo elegido, a participar en la libre determinación de su pueblo, etc. El ser humano, en principio, ejerce libremente estos derechos en su beneficio. Las únicas limitaciones para este beneficio son: su propio derecho, el derecho ajeno, el orden natural de las cosas y su sentimiento de paz o felicidad. Si por alguna razón el ejercicio de estos derechos afectara al menos uno de estos elementos, entonces su ejercicio se orientará hacia el mal por afectar la mencionada armonía.
Por ejemplo, Juan tiene derecho a la vida, mas por ello él no va ha quitarse la vida, por cuanto al quitarse la vida, él está afectando su sentimiento de paz. En principio, al quitarse la vida, Juan dejará de existir; así él está afectando su propio derecho a la existencia; como consecuencia será incapaz de sentir algo, no sentirá el beneficio de la paz, el que sólo se puede vivenciar si se existe. Juan tiene derecho a la salud, mas no por ello, él podrá libremente someterse a un proceso de contaminación, porque ello lo conducirá a un desequilibrio de su organismo, afectando el orden natural del mismo y perderá su salud (su propio derecho a la salud), en consecuencia perderá el sentimiento de paz que le produce su salud. Juan tiene derecho a alimentarse; sin embargo no puede hacerlo golosamente. Hacerlo, golosamente, afectará el equilibrio de su organismo, es decir el orden natural del mismo; como resultado, él tendrá dolor de estómago, dolor de cabeza, malestares estomacales, engordará en exceso, y hasta pondrá su vida en peligro; al final, perderá el sentimiento de paz que le produce una alimentación ordenada.
La misma reflexión es válida para todos los otros derechos anteriormente mencionados, habitación, trabajo, sociales, políticos, y otros más. De donde se observa, que el hombre siempre tendrá la opción: actuar libremente en su beneficio o en contra de él. Él tiene la libertad de hacerlo en un sentido u otro, porque precisamente para eso es libre, para hacer lo que quiera. Debido a esta alternativa es que el hombre actúa en medio de dos frentes: el bien y el mal.
Estos mismos derechos, también son ejercidos libremente en armonía con el derecho ajeno, el orden natural de las cosas y el sentimiento de paz, si se quiere actuar en el campo del bien. Así, Juan para alimentarse no podrá afectar el derecho de otro; por ejemplo, robar los frutos del trabajo a unos campesinos u obreros, o los bienes de las despensas de cualquier familia, que honestamente acumuló para el día de mañana. De hecho, Juan lo puede hacer; mas, si lo hace, él libremente está escogiendo esta opción; es decir libremente está actuando en contra del derecho ajeno. Opción que traerá como resultado que, los titulares de esos bienes pierdan la oportunidad de alimentarse, y su sentimiento de paz que les produce alimentarse con los frutos de su trabajo; y por su puesto, Juan también perderá su sentimiento de paz, que le produce la vivencia de ser un hombre honrado, ya que su conciencia lo estará señalando como un infractor de bienes ajenos; a lo que se añade que Juan tendrá a la justicia como su perseguidor por haber afectado la ley.
En otro caso, Juan tiene derecho al trabajo, el cual lo hará en armonía con el derecho ajeno, el orden natural de las cosas, y el sentimiento de paz, si quiere que su conducta se oriente positivamente. Por ejemplo, él solo, no puede trabajar una fábrica de muebles utilizando robots, sabiendo que otros seres necesitan del beneficio del trabajo. Si lo hace, Juan está afectando el derecho de otros al trabajo, y el sentimiento de paz que les proporciona la producción de riqueza para la satisfacción de sus necesidades. De hecho, Juan puede hacer esto; mas, su conducta es negativa. Es negativa porque el trabajo obedece al orden natural de las cosas, es consustancial al ser natural del hombre, quien tiene esta actividad como un medio para sobrevivir, y no otro fin. Además, de acuerdo a ley, todos los seres humanos tienen derecho al trabajo.
En igual sentido, Juan tiene una empresa con la que explota madera de los bosques naturales de la región X. Este trabajo lo tendrá que hacer en armonía con los elementos antes señalados. De hecho, Juan tiene la libertad de hacer todo lo contrario: él puede talar los bosques sin ninguna acción de reforestación hasta convertir la región en un desierto; mas, con esta decisión estaría afectando irremisiblemente el hábitat del hombre, consecuentemente la vida del hombre y el orden natural de nuestro orbe, así como el sentimiento de paz de todo ser humano, que le produce el equilibrio de la naturaleza. Ello se desprende de lo siguiente: Todas las áreas verdes de nuestro hábitat tienen por lo menos dos funciones vitales en nuestro mundo: 1) Sirven de pulmón del orbe; merced a ellas, todo ser viviente tiene la oportunidad de respirar oxígeno necesario para seguir viviendo; 2) Todas las áreas verdes equilibran el medio ambiente de nuestro mundo; las áreas verdes influyen en los procesos naturales del calor, frío, corrientes de aire, lluvias, humedad, etc., etc., necesarios para la continuidad de la vida del ser humano y de su hábitat, del mundo vegetal y del animal. Si Juan opta en contravenir la armonía señalada, es decir la razón de ser de las áreas verdes, él está afectando el equilibrio de la naturaleza, y consecuentemente el derecho de los hombres a continuar viviendo. Juan al explotar los referidos bosques tiene dos opciones: lo hace en armonía con los elementos señalados o en contra de ellos; es decir su libertad lo puede dirigir hacia el bien o hacia el mal.”
Derecho Político de Elegir y el Perfil de un Gobernante.
“En otro caso, con respecto a los derechos políticos, Juan, por ejemplo, tiene derecho a participar en la conformación del gobierno de su país, el Perú, eligiendo a sus representantes o siendo elegido. Él tiene la libertad de elegir a sus representantes al gobierno: Presidente, Vice Presidentes, Senadores, Diputados, Alcaldes, etc. Esta libre elección lo tendrá que hacer en armonía con su propio derecho, el derecho ajeno, el orden natural de las cosas y el sentimiento de paz tanto de él como de los otros electores, que en este caso son también gobernados, o lo podrá hacer en contra de la armonía señalada.
Para que la elección que haga Juan esté en armonía con su propio derecho, él tendrá que elegir a alguien que sea capaz de satisfacer sus intereses como ciudadano. Tendrá que hacer una lista de sus intereses, aspiraciones o expectativas. La lista tendrá que contener forzosamente, como expectativa, que: “El futuro gobernante respete sus derechos humanos; por ejemplo a la vida, la libertad de pensamiento, de expresión, las otras libertades, etc. Que promueva y le asegure estabilidad y bienestar económico, garantizando la continuidad de instituciones económicas. Que promueva y fomente el trabajo, conservando los recursos laborales vigentes y generando la creación de nuevas fuentes de producción y de inversión. Que promueva el incremento de la producción alimenticia, en el campo y la industria a fin de mejorar su calidad y abaratar sus precios. Que garantice la continuidad de las instituciones sociales estables, como los de seguridad social, las pensiones, el mejoramiento de las mismas, su ampliación o extensión a sectores aún no beneficiados; como por ejemplo la dación de pensiones de vejez o para personas indigentes. Que se mejore los servicios de salud del sistema de la seguridad social, ampliándolos a personas indigentes, y a niños provenientes de familias pobres. Que promueva una política de vivienda al alcance de todos, sin afectar la propiedad individual existente. Que garantice la educación gratuita y decorosa en el sistema de la educación del Estado, y que promueva la autofinanciación en el sistema educativo privado universitario, con préstamos a bajo interés reembolsables al tiempo de la actividad laboral del graduado etc., etc. y otros beneficios más, a favor del derecho propio de Juan.”
Para que la elección que haga Juan esté en armonía con el derecho ajeno, previa a su decisión, él, igualmente, tendrá que hacer una lista que satisfaga las expectativas de los demás ciudadanos. En principio, Juan deberá asumir que la lista que antecede también satisface los derechos de los demás ciudadanos. Tendrá que añadir los siguientes a manera de ejemplo: “Que el futuro gobernante garantice la libertad de reunión, libertad de asociación, la formación de sindicatos, la igualdad de todos ante la ley, la no-discriminación, la proscripción de la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formas, la proscripción de torturas y de tratos crueles, el derecho de petición ante los tribunales de justicia, el debido proceso y el derecho a la defensa, la inviolabilidad de domicilio y de correspondencia, el respeto a fijar residencia y el libre tránsito, la constitución de la familia, la propiedad, la libertad de pensamiento, creencia y de religión, la participación en el gobierno y el acceso en la función pública en condiciones de igualdad, el respeto a la voluntad popular por medio de elecciones libres y auténticas, el derecho a la seguridad social, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables, entre otros, etc. etc. etc., que permitan satisfacer las expectativas y aspiraciones de los demás ciudadanos.
Igualmente, para que la elección que haga Juan esté en armonía con el orden natural de las cosas, Juan tendrá que reflexionar a cerca de las cualidades personales del futuro gobernante, desde el punto de vista de la psicología normal, y atribuirlas a su posible candidato. Por ejemplo el perfil psicológico de su candidato tendrá que pasar la siguiente prueba: ¿Su candidato goza de salud mental normal? 1) Es decir, ¿su candidato no es extremadamente neurótico -tiene un nivel aceptable de neurosis, atribuible al común de las personas, o sufre de neurosis grave que lo incapacita para una función de tal naturaleza? Entonces, en ese sentido, no merece toda su confianza-. 2) ¿Su candidato no es psicópata, su percepción de la realidad virtual es normal, o en otras palabras su personalidad no está desorganizada? ¿Su cociente de inteligencia (CI) es normal, su capacidad de análisis, evaluación, juicio y prevención-proyección son normales? ¿La calidad de sus emociones es normal, extraordinaria, o extrema -Es decir si la aflicción, agrado, angustia, deleite, cólera, disgusto, miedo, júbilo, afecto, amor, compasión, celos, alegría, placer, tristeza, resentimiento son del nivel esperado frente a los estímulos?. O ¿dichas emociones escapan el nivel normal, convirtiéndose en extraordinarios, como los de la madre Teresa de Calcuta? siendo en este caso muy buenos. O ¿son los extremos negativos, como la crueldad, perversidad, cinismo de Hitler y de sus asociados, o de Maquiavello, y otros más, hombres sin escrúpulos, capaces de atentar contra los suyos, y desprestigiarlos como Nerón a su madre, que en este caso son totalmente negativas, conforme lo ha demostrado la historia?
En este mismo orden de ideas, Juan tendrá que empatar sus expectativas axiológicas con el perfil de su candidato; es decir, examinará los valores de su candidato: ¿Su candidato es honesto o licencioso?; ¿honrado o inmoral?; ¿veraz o mentiroso?; ¿leal a las aspiraciones nacionales o leal a su propio “yo”, a sus propios intereses y a los de las gangas de su entorno, y entonces hipócrita y rufián? etc. etc. Debe recordarse al respecto que el dictador de los 92 al 2000, del gobierno del Perú, tuvo todos los desvalores de la lista, y aun más.
Para terminar este caso, Juan tendrá que hacer la elección de su candidato en armonía con el sentimiento de paz tanto de él como de los otros electores. Esta concordancia fluye naturalmente en el caso que, Juan haya tomado las decisiones correctas respecto de las expectativas de su propio derecho, el derecho ajeno y el orden natural de las cosas. De lo contrario no alcanzará el sentimiento de paz esperado, ni él, ni sus conciudadanos. Pero, lo cierto es que Juan está llegando a esta situación vivencial, de paz o de sentimiento de culpa – insatisfacción-, llevado por su propia libertad.”
Libre Determinación del Pueblo Peruano.
“Para dar por concluido este análisis, Juan, entre otros derechos o acciones, como ser libre y como ente político, al mismo tiempo, tiene el derecho de participar en la libre determinación de su pueblo, el Perú. Es decir, tiene el derecho reconocido y garantizado, por el consenso de las naciones civilizadas del mundo, a decidir sobre su condición política, a su desarrollo económico, social y cultural.
Igualmente para ello, la participación de Juan es libre; si él, libremente asume que su participación lo conducirá a un beneficio para él y su pueblo, esta decisión libre tendrá que ser en armonía con su propio derecho, el derecho ajeno, el orden natural de las cosas y el sentimiento de paz, el cual es individual y nacional; es decir, es un sentimiento que no es solamente de unos cuantos, sino de todo un pueblo.
Analizando desde este punto de vista, los cambios políticos ocurridos en el Perú desde el fatídico 5 de abril de 1992, y representando en la persona de Juan a todos los peruanos, se encuentra que:
1) Desde la perspectiva del derecho propio de Juan (los peruanos), él no participó libremente en dichos cambios políticos, ni tomó parte en esos cambios políticos en concordancia con algunos derechos propios de él. Por el contrario, al pueblo peruano se le privó el derecho a la estabilidad laboral; se restringieron sus derechos pensionarios y de seguridad social, con los famosos AFP, y la casi total desactivación del Instituto Peruano de Seguridad Social. Muchos peruanos perdieron la vida, familias enteras muchas veces, sin ser culpables y al margen de la ley, estando proscrita la pena de muerte eran ejecutados sumariamente, violándose flagrantemente los derechos humanos; enumeración que es ociosa elaborar, pues son de conocimiento público. Dirigentes de oposición pertenecientes a organizaciones de base, como los de los sindicatos, fueron encarcelados, cuando no, selectivamente muertos. Los dirigentes políticos fueron vigilados, cuando no perseguidos, así como los periodistas de línea no comprometida con el gobierno usurpador. La estabilidad laboral en la función pública fue reservada para los de filiación “fujimorista”; de allí la casi total desactivación del aparato estatal con el pretexto de su racionalización; pues el Estado corrupto del tirano usurpador no necesitaba sino solamente de “fujimoristas” para su aparato de represión estatal, única función de su “Estado”, en contra de los intereses de las mayorías ciudadanas. Para dicha represión el dictador no necesitaba sino de funcionarios leales al sistema represivo, no importándole la calidad moral de los mismos; pues campeaba la corrupción por doquier; corrupción, heredada aún en los tiempos actuales, como consecuencia, de ser la actual política gubernamental, continuación subsecuente a la del dictador, claro está, con algunas honrosas excepciones. Esto como ejemplo atribuible a los derechos propios de Juan.
2) Desde la perspectiva de los derechos ajenos de Juan (los peruanos), él no participó libremente en dichos cambios políticos, ni tomó parte en esos cambios políticos en concordancia con los derechos de sus conciudadanos. Por el contrario; todas las violaciones antes citadas afectaron también directamente a sus conciudadanos. Está demás volver a señalarlos, es obvio.
Abundando en esas violaciones, se afectaron, entre otros, los derechos de sindicalización, en contra de los Convenios de Sindicalización C98, C151 de la Organización Internacional del Trabajo y muchos más del mismo orden. Se violaron los derechos al debido proceso, a la defensa y al libre ejercicio de la defensa (se atentó y eliminó selectivamente a miembros de la agrupación de Abogados Democráticos), a la inviolabilidad del domicilio, a no ser detenido sin orden judicial, al trabajo y a la carrera. Se violaron los derechos políticos al ejercicio de la libre determinación del pueblo peruano, ejercido en forma soberana definitiva y definitoria con la Asamblea Constituyente de 1978, que aprobó la Constitución Política del Perú de 1979, la misma que tiránicamente fue suspendida en sus efectos por el dictador. Como consecuencia del mismo se obligó a vivir al pueblo peruano bajo el nefasto estatuto del dictador, que se convirtió en la mal llamada Constitución de 1993.
3) Desde el enfoque del orden natural de las cosas, Juan no participó libremente en dichos cambios políticos, ni tomó parte en esos cambios en concordancia con dicho enfoque. Mediante esos cambios políticos se afectó la natural tranquilidad de las conciencias de los peruanos. Se trastrocó la estabilidad emocional y el orden natural de la familia peruana, llegando en ciertas partes y sectores sociales del país, los miembros de las familias a temerse los unos de los otros, debido al servicio de espionaje tejido innoblemente, bajo presión psicológica, chantaje y soborno, so pretexto del control del terrorismo y la política del terror del Estado impuesta por el dictador. Se llegó a sustituir la buena fe, confianza mutua y la tranquilidad, valores naturales de las comunidades campesinas, con el pánico, la desconfianza, y el terror entre ellos, después de haber estado acostumbrados por siglos a vivir solidariamente, mediante los trabajos comunitarios de la minga y del ayllu. Por cuanto, después de todo, las relaciones de las comunidades campesinas han obedecido y obedecen a la unión de familias con grado de parentesco, como un fenómeno natural de solidaridad, responsabilidad, protección y seguridad, elementos naturales existentes en el seno y desarrollo de toda familia.
4) Desde la perspectiva del sentimiento de paz de Juan (los peruanos) y el de sus conciudadanos, él no participó libremente en dichos cambios políticos, ni mucho menos, tomó parte en esos cambios políticos en armonía con el referido sentimiento de paz. Por el contrario, todos los cambios políticos mencionados afectaron rotundamente dichos sentimientos que, consecuentemente produjeron sentimientos de insatisfacción, frustración, irrealización, vergüenza, terror, pánico, impotencia, y hasta sentimientos de culpabilidad. La vivencia de estos sentimientos es obvia, simplemente porque todas las expectativas nobles de los peruanos, e históricamente previstas como metas en la Constitución Política del Perú de 1979, fueron afectadas, sin escrúpulos, con los referidos cambios. Los sentimientos de culpa, obedecen a la falta de coraje y dignidad de los peruanos a hacerle frente al dictador, a su corrupto sistema de gobierno y a los subsecuentes gobiernos de igual naturaleza, como sí los tienen los pueblos de los países vecinos de la Argentina, Chile y últimamente el Ecuador; quienes llegado el momento oportuno actuaron y actúan en contra de la impunidad, procesando con justicia a quienes asumieron ilegítimamente el poder y violaron sistemáticamente los derechos humanos; así como también brava e hidalgamente actúa en contra de la corrupción y el abuso del ejercicio del poder, el pueblo hermano del Ecuador, sacando de su silla al corrupto, por haber devenido precisamente en clara incapacidad moral, conforme su Constitución Política. Ellos no son gallinas, ni ganado, que van al matadero cacareando y mugiendo, fingiendo bravura, sin ni siquiera darse cuenta donde están parados. Ellos son hombres que no han perdido su dignidad y tienen la frente alta. La cerviz por siglos humillada es ahora erguida, y una razón más para seguir luchando por su plena y libre determinación, en busca de su superior destino, que la libertad de su conciencia ciudadana los conduce en el desarrollo de su historia. Porque libertad del hombre y de los pueblos es sinónimo de proceso de la historia. No hay historia sin el rol preponderante de la libertad, como actor, escenario y proceso de la conciencia del hombre y de los pueblos.
De lo expuesto en este último caso de Juan, está probado que él (el pueblo peruano) no participó libremente en los cambios políticos iniciados el 5 de abril de 1992, ni mucho menos que, dichos cambios se hicieran en armonía con los derechos de Juan, los derechos ajenos (los de la ciudadanía peruana), el orden natural de las cosas, y el sentimiento de paz, tanto de Juan como de los peruanos. La participación de Juan, es decir del pueblo peruano, fue totalmente pasiva, más bien manejada antojadiza, arrogante, amenazante e irreverentemente por el dictador.
Además, todo ello se desprende claramente del Decreto Ley No. 25418 del 5 de abril de 1992 que aprueba el famoso estatuto de gobierno, y de los inmediatos sucesos al 5 de abril de 1992, violatorios de los derechos de parlamentarios y civiles, así como del Decreto Ley No. 25684 modificado por el Decreto Ley No. 25686, del año de 1992. Mediante estos dos últimos decretos leyes, el dictador convoca a Elecciones para el mal llamado Congreso Constituyente Democrático, sometiendo la libertad de conciencia y de pensamiento del pueblo peruano; lo cual se establece de sus artículos siguientes:
“Artículo 138o. – El Congreso Constituyente Democrático tiene por finalidad:
a) Elaborar y aprobar el texto de la nueva Constitución Política del Perú, definiendo la nueva estructura, carácter y composición del futuro Poder Legislativo;…
Artículo 139o. – El Congreso Constituyente Democrático, al elaborar la nueva Constitución Política, tendrá en consideración las iniciativas que formulen sus propios integrantes, las del Poder Ejecutivo, las planteadas en el Diálogo Nacional por la Paz y el Desarrollo y las que hagan llegar las Instituciones y la ciudadanía en general, en este último caso, de acuerdo con el procedimiento que se establezca por la Ley expresa.
Artículo143o. – El mandato de los Congresistas es irrenunciable. Cuando se trate del ejercicio de sus funciones dentro de la Ley gozan de los derechos, prerrogativas y garantías que la Constitución Política de 1979 otorga a los miembros del Poder Legislativo. La Corte Suprema admitirá y procederá las denuncias contra los Congresistas en los casos de peculado y concusión o delitos comunes flagrantes, sin necesidad del antejuicio político.”
El Artículo 138 es una clara directiva para traer abajo el sistema bicameral del Congreso del Perú.
El articulo 139 regula una intervención directa del Poder Ejecutivo, es decir del dictador, en el Congreso Constituyente.
El artículo 143 evidencia una grosera amenaza sobre las cabezas de los señores constituyentes… Lo que quiere decir: … “si no haces lo que quiero, o tienes una posición visiblemente en contra de mi gobierno, te denuncio por los delitos de…. Y la Corte Suprema, que es mi corte te juzgará como yo quiera, sin antejuicio, o sin mayor trámite.”
¡Qué vergüenza fue y sigue siendo, para el pueblo peruano, la farsa desarrollada en el Congreso Constituyente! Tal como se observa de la naturaleza, fines y mecanismos del mismo, no obstante su declarada autonomía y soberanía estipuladas en el Título I. del referido Decreto Ley. Solamente, se necesita de un centímetro de inteligencia jurídica y política, para darse cuenta de este bárbaro crimen. Realmente, dicho Congreso fue un insulto a la inteligencia de los peruanos y al sentimiento nacional, que es necesario e impostergable reivindicarlo.
Es oportuno añadir, que las acciones del dictador fueron avaladas por la Organización de los Estados Americanos. El 18 de mayo de 1992, en el seno de dicho organismo, el dictador se comprometió a convocar un Congreso Constituyente. Consecuentemente, la Reunión de Ministros de esa fecha recomendó se preste la asistencia que le fuere formalmente requerida, inclusive la observación electoral para el pronto retorno del sistema de gobierno democrático representativo. (INFORME SOBRE LA SITUACION DE LOS DERECHOS HUMANOS EN PERU, Párrafo No. 46.)
Obsérvese, que la OEA, lejos de actuar en cumplimiento al propósito “b” del artículo 2 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos “Promover y consolidar la democracia representativa dentro del respeto al principio de no-intervención”, y, velar por el retorno a la vigencia de la Constitución de 1979 del Perú, permitió que el régimen de facto del Dictador se fortaleciera.
Aquí es bueno preguntarse ¿Cuál es el propósito de la OEA, fomentar y fortalecer los gobiernos democráticos, “solo de nombre”, o realmente fomentar y fortalecer los gobiernos democráticos donde se respete un verdadero estado de derecho? Porque la OEA, con el apoyo total al dictador, lo que auspició fue el totalitarismo de ese régimen, bajo el nombre de “democrático”. La esencia de las cosas no se presenta por las etiquetas como en este caso, “Congreso Constituyente Democrático”, sino, se manifiesta de los elementos intrínsecos de las cosas. Y en este caso los elementos intrínsecos de ese gobierno fueron simplemente de corte totalitarios, como se puede observar del Decreto Ley comentado, así como de todas las acciones de gobierno del dictador hasta el mismo momento de su, incriminatoria, huida del Perú.
Por lo que, en consideración de los fines y propósitos de la OEA expresamente estipulados en la Carta Democrática Interamericana de la Organización de los Estados Americanos, en sus Artículos siguientes: “Artículo 2. El ejercicio efectivo de la democracia representativa es la base del estado de derecho y los regímenes constitucionales de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos. La democracia representativa se refuerza y profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional. Artículo 3. Son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”, la OEA debe abstenerse de seguir fortaleciendo regímenes dictatoriales y corruptos de los países de la Región, bajo pretexto de “Promover y consolidar la democracia representativa”
De lo expuesto es de afirmarse categóricamente que, no hubo libre participación del pueblo peruano en los referidos cambios políticos. Todo lo cual amerita que el pueblo peruano se yerga con dignidad, levante la cerviz y camine hacia el encuentro de su destino histórico, poniendo, libre y soberanamente, en efectiva vigencia la Constitución Política de 1979; Constitución adoptada en la plenitud de desarrollo del pensamiento político social de los peruanos. Constitución con la que decidió libremente su condición política, su desarrollo económico, social y cultural, saliendo así de la época de luchas fratricidas entre peruanos, merced a los movimientos civilistas y militaristas, testaferros de la oligarquía y grupos corruptos de poder, autores de tantos siglos de opresión de la nación peruana.”
Reivindicación Premio y Castigo
“Siguiendo el mismo esquema de análisis, con relación a los otros derechos de Juan, se encontrará que, Juan siempre tendrá la opción de hacerlos en armonía con sus propios derechos, el derecho ajeno, el orden natural de las cosas, y el sentimiento de paz. O en su defecto, Juan podrá hacer todo lo contrario, y en este caso vivenciar, sentimientos de insatisfacción, frustración, irrealización, vergüenza, terror, pánico, impotencia, y hasta sentimientos de culpabilidad; o, lo peor, si Juan es de una mentalidad perversa o insana; él podrá vivenciar, de sus hechos discordantes con la armonía de los elementos acotados, sentimientos de sádico placer. Esto es así, porque Juan es un ser libre por excelencia, estado y opción que conllevará a Juan a la obtención y vivencia de un premio o un castigo.
El premio es el sentimiento de paz o felicidad que goza el ser humano cuando ejecuta una acción en armonía con sus elementos, descritos ya anteriormente en forma amplia. Este sentimiento de paz es tanto individual como colectivo, estado supremo del ser humano buscado desde sus inicios; el cual precisamente está en manos del mismo hombre, y da la impresión que no lo sabe hasta el momento en que se dé. El castigo es, en principio, la censura que se convierte en vivencia de sentimientos de insatisfacción, frustración, irrealización, vergüenza, terror, pánico, impotencia, y hasta sentimientos de culpa, que siente el hombre de mente sana, sea en forma individual o colectiva por su conducta negativa. Este castigo se expresa también con la sanción moral, social, y la sanción normativa proveniente del derecho objetivo.
Se ha visto dos formas de acción del hombre: la primera cuando actúa en ejercicio de su libertad, que son el 99% de los ejemplos que anteceden,

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