{"id":269,"date":"2005-12-25T15:33:13","date_gmt":"2005-12-25T23:33:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/peru\/2005\/12\/25\/drugs-politics-and-violence\/"},"modified":"2005-12-25T15:33:13","modified_gmt":"2005-12-25T23:33:13","slug":"drugs-politics-and-violence","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/peru\/2005\/12\/25\/drugs-politics-and-violence\/","title":{"rendered":"Drugs, Politics and Violence"},"content":{"rendered":"<p>Increasingly analysts are calling attention to the danger of the &#8220;Colombianization&#8221; of Peru.  The growth of drug cultivation and trafficking in Peru in recent years has not only provided the financial resources for a possible resurgence of the Shining Path, it has also put money into the political system that could well find its way into the election campaigns of some parties and candidates.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<em><strong>Ataques terroristas<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.peru21.com\/comunidad\/Columnistas\/Html\/RospigliosiIndex.html\">Fernando Rospigliosi<\/a><br \/>\nPeru 21, 25 de diciembre del 2005<\/strong><br \/>\nNo cabe duda de que estas bandas terroristas son hoy d\u00eda sicarios del narcotr\u00e1fico. Los dos grupos que subsisten en la actualidad: el de &#8216;Artemio&#8217; en el Alto Huallaga, y el de &#8216;Alipio&#8217;, en el VRAE.<br \/>\nLos ataques terroristas que en las \u00faltimas dos semanas han cobrado la vida de 13 polic\u00edas se explican por el aumento del narcotr\u00e1fico y la desidia del Estado en los \u00faltimos tiempos.<br \/>\nQUI\u00c9NES SON. Los recientes embates del terrorismo tienen caracter\u00edsticas comunes: 1) han ocurrido en zonas de sembr\u00edos ilegales de coca y narcotr\u00e1fico; 2) los han realizado grupos armados de Sendero Luminoso que tienen muchos a\u00f1os operando en esas regiones y que nunca fueron exterminados; 3) las v\u00edctimas fueron polic\u00edas que se desplazaban por carretera sin precauciones especiales.<br \/>\nEn ambos lugares el narcotr\u00e1fico tiene motivos de alarma. En el sur del valle del r\u00edo Apur\u00edmac-Ene (VRAE), empez\u00f3 a operar a mediados de noviembre la base antidrogas de Palmapampa. De inmediato empez\u00f3 un programa de destrucci\u00f3n de pozas de maceraci\u00f3n de pasta b\u00e1sica de coca\u00edna, al cual se enfrentaron furibundos cocaleros que utilizan esas pozas.<br \/>\nEn el Alto Huallaga en los \u00faltimos meses se han desarrollado intensos operativos de destrucci\u00f3n de pozas, erradicaci\u00f3n de cultivos ilegales de coca y programas de desarrollo alternativo.<br \/>\nEn esta regi\u00f3n, hace algunas semanas, los terroristas secuestraron a una docena de trabajadores del programa de desarrollo alternativo y los amenazaron con matarlos si regresaban. Por supuesto, ellos no volver\u00e1n m\u00e1s a un lugar donde el Estado no puede garantizarles su vida.<br \/>\nEn la zona de Aguayt\u00eda, un poco m\u00e1s al sur, otro grupo terrorista amenaz\u00f3 a los campesinos que hab\u00edan aprobado ingresar a los programas de desarrollo alternativo, abandonando los cultivos de coca. La orden de los senderistas es seguir sembrando coca.<br \/>\nSICARIOS DEL NARCOTR\u00c1FICO. No cabe duda de que estas bandas terroristas son hoy d\u00eda sicarios del narcotr\u00e1fico. Los dos grupos que subsisten en la actualidad, el de &#8216;Artemio&#8217; en el Alto Huallaga (unos 50 o 60 hombres) y el de &#8216;Alipio&#8217; en el VRAE (entre 100 y 120 hombres), est\u00e1n afincados desde hace tres lustros o m\u00e1s en zonas de producci\u00f3n de droga.<br \/>\nDesde que Sendero Luminoso fue derrotado, a mediados de la d\u00e9cada de 1990, estos grupos han deambulado en esas agrestes regiones. Paulatinamente han perdido la perspectiva que motivaba originalmente a los terroristas: tomar el poder por medio de la violencia.<br \/>\nEse objetivo ya no existe. Sus principales l\u00edderes est\u00e1n presos o muertos y, a inicios del siglo XXI, con el comunismo casi extinto en el mundo, un movimiento subversivo como SL ya no es atractivo para nadie.<br \/>\nPero esos grupos no fueron eliminados. Esa gente sobrevivi\u00f3 y solo sabe hacer lo que ahora hace. Algunos han pasado toda su vida adulta all\u00ed. Los cabecillas est\u00e1n identificados y vivir\u00e1n el resto de sus d\u00edas en prisi\u00f3n si son capturados.<br \/>\nHan encontrado entonces una nueva perspectiva. Seguir en el camino de la violencia, pero ahora al servicio del narcotr\u00e1fico, que est\u00e1 volviendo a florecer en el Per\u00fa debido a los avances del Plan Colombia.<br \/>\nNo es novedad que eso ocurra. Precisamente en Colombia, varios grupos subversivos mutaron tambi\u00e9n en bandas armadas que viven del tr\u00e1fico de drogas.<br \/>\nLos senderistas siguen hablando con un discurso &#8216;revolucionario&#8217; y lanzando proclamas pol\u00edticas, pero eso solamente es ret\u00f3rica que encubre su actual naturaleza delincuencial.<br \/>\nSu objetivo espec\u00edfico ahora es demostrar que son una fuerza militar que puede impedir la acci\u00f3n del Estado en esas zonas cocaleras, y posibilitar el aumento de los sembr\u00edos de coca ilegal y de producci\u00f3n de pasta b\u00e1sica y de coca\u00edna. Por esa criminal labor, reciben cupos de los narcotraficantes y de otras actividades lucrativas, como la tala ilegal.<br \/>\n\u00bfC\u00d3MO LLEGAMOS A ESTO? El gobierno de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos no pudo o no quiso acabar con esos remanentes del terrorismo. En 1999 Montesinos negoci\u00f3 la rendici\u00f3n del grupo de &#8216;Alipio&#8217; y su enviado, el general Fournier, cay\u00f3 en una trampa, en octubre de ese a\u00f1o, propiciando la mayor derrota del Ej\u00e9rcito en la guerra antisubversiva. Un coronel, otros tres oficiales y varios soldados muertos, y un helic\u00f3ptero destruido.<br \/>\nEl gobierno de Alejandro Toledo se inici\u00f3 tambi\u00e9n con un incidente lamentable. El 7 de agosto de 2001, 4 polic\u00edas fueron asesinados en la selva central. En ese caso se trat\u00f3 de una patrulla mixta de Dircote (polic\u00eda antiterrorista) y Dirandro (polic\u00eda antidrogas), que incursion\u00f3 en la selva con el prop\u00f3sito de atacar una base senderista.<br \/>\nEsta operaci\u00f3n, parte de un plan que se ven\u00eda aplicando en a\u00f1os anteriores, ten\u00eda un aspecto positivo: la polic\u00eda tomaba la iniciativa y se arriesgaba, con el objetivo de acabar con los terroristas.<br \/>\nLos errores fueron dos: 1) falta de inteligencia. No se sab\u00eda que en la base senderista que se atacaba hab\u00eda una reuni\u00f3n de mandos. El n\u00famero de terroristas fuertemente armados era muy superior al que se pensaba encontrar. 2) Preparaci\u00f3n. La Dircote es una unidad urbana y la Dirandro tiene alg\u00fan entrenamiento, pero no el suficiente para ese tipo de operaciones.<br \/>\nEl Ministerio del Interior tom\u00f3 la amenaza terrorista como una de sus principales prioridades, y prepar\u00f3 un plan antisubversivo que fue aprobado en Consejo de Ministros en octubre de 2001. Consist\u00eda b\u00e1sicamente en lo siguiente:<br \/>\nl Se identificaron 52 distritos que reun\u00edan tres caracter\u00edsticas: pobreza, accionar de grupos terroristas y presencia del narcotr\u00e1fico. All\u00ed deber\u00eda focalizarse la acci\u00f3n del Estado. Se constituyeron 3 Comisionados para la Paz y el Desarrollo -Tingo Mar\u00eda, Satipo y Ayacucho- para coordinar la acci\u00f3n del Estado.<br \/>\nl Se concert\u00f3 con el Ej\u00e9rcito la instalaci\u00f3n de bases antisubversivas en lugares claves y la potenciaci\u00f3n de otras que ya exist\u00edan. Se propuso al Congreso una ley para ampliar de 8 a 30 d\u00edas la posibilidad de acci\u00f3n de las FF.AA. sin necesidad de declarar estado de emergencia. Se extendi\u00f3 la regi\u00f3n militar centro para unificar en un solo mando el Alto Huallaga y el VRAE.<br \/>\nl Se planificaron y desarrollaron operaciones policiales antisubversivas. Esta vez acciones helitransportadas, con tropas de Diroes (fuerzas especiales) y algunos miembros de Dircote. Pronto qued\u00f3 en evidencia que los efectivos de Diroes capacitados en lucha de selva eran muy pocos y las demandas que recib\u00eda esa unidad para otro tipo de acciones (orden p\u00fablico, por ejemplo) eran muy altas. De modo que se program\u00f3 la formaci\u00f3n de un batall\u00f3n antisubversivo, entrenado en la lucha en selva y dedicado exclusivamente a esa tarea.<br \/>\nl Se nombr\u00f3 como jefes de la Dircote en enero de 2002 al general Marco Miyashiro y al coronel Benedicto Jim\u00e9nez, los antiguos miembros del GEIN que captur\u00f3 a Abimael Guzm\u00e1n, que estaban desperdiciados en tareas irrelevantes.<br \/>\nLOS OBST\u00c1CULOS. Esta pol\u00edtica tuvo varios obst\u00e1culos:<br \/>\nl La falta de continuidad en el Ministerio del Interior. Los sucesivos cambios del equipo ministerial y de los mandos policiales impidieron persistir en la aplicaci\u00f3n de la estrategia. En concreto, los amigos del presidente que ocuparon esos cargos se desentendieron del problema.<br \/>\nl El desinter\u00e9s del presidente de la Rep\u00fablica y del gobierno. Alejandro Toledo s\u00f3lo se ocupaba del problema cuando hab\u00eda alg\u00fan incidente tr\u00e1gico. Daba un discurso, dec\u00eda que iba a aplicar mano dura, promet\u00eda recursos para la Polic\u00eda y a los pocos d\u00edas se olvidaba del asunto. Jam\u00e1s se provey\u00f3 a la Polic\u00eda de los recursos indispensables para la lucha antisubversiva. Los tres millones de soles que se solicitaron para iniciar la preparaci\u00f3n del batall\u00f3n antisubversivo nunca fueron suministrados.<br \/>\nl La coordinaci\u00f3n con el Ej\u00e9rcito funcion\u00f3 hasta cierto punto con el general Roberto Chiabra al frente de la regi\u00f3n centro y luego como comandante general. Los militares aduc\u00edan que no ten\u00edan recursos econ\u00f3micos ni efectivos suficientes para las bases antisubversivas. Si estas tienen pocos soldados, por lo general no patrullan y son casi in\u00fatiles. Cuando Chiabra dej\u00f3 el mando efectivo, la coordinaci\u00f3n se hizo m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda.<br \/>\nLas FF.AA., que han recuperado paulatinamente su autonom\u00eda, quieren negociar asuntos como los juicios a los militares por violaciones a los DD.HH. Si no se acepta lo que ellos quieren, se cruzan de brazos. Como el Gobierno ha abandonado la reforma militar por la incompetencia del presidente de la Rep\u00fablica, nadie puede obligarlos a hacer nada que ellos no quieren hacer.<br \/>\nl Finalmente, cuando tomaron el control del Ministerio del Interior Javier Re\u00e1tegui y F\u00e9lix Murazzo, las cosas terminaron de deteriorarse. Se abandonaron por completo las operaciones antisubversivas, que por lo menos manten\u00edan a los terroristas a la defensiva. Los senderistas han tenido la tranquilidad y el tiempo para reagruparse, planificar y ejecutar nuevas acciones. Adem\u00e1s, esa dupla pas\u00f3 a retiro anticipadamente o cambi\u00f3 de colocaci\u00f3n -por razones deleznables- a los pocos altos oficiales con experiencia en la lucha en selva, haciendo que la Polic\u00eda pierda un valios\u00edsimo capital humano.<br \/>\nOPCIONES. Algunos candidatos y expertos est\u00e1n ahora proponiendo volver al pasado. Hay los que quieren aplicar la estrategia del Ej\u00e9rcito en 1989, que derrot\u00f3 a SL pero cost\u00f3 miles de vidas, en una situaci\u00f3n muy diferente.<br \/>\nOtros pretenden usar la oportunidad para negociar la impunidad de los militares procesados por DD.HH.<br \/>\nAlgunos oficiales retirados buscan notoriedad para llegar al Congreso.<br \/>\nLos Humala quieren expandir los cultivos de coca, por tanto incrementar el narcotr\u00e1fico y el terrorismo.<br \/>\nDe este Gobierno es muy poco lo que se puede esperar. \u00bfAlg\u00fan candidato asumir\u00e1 seriamente el problema?<\/em><br \/>\n<em><strong>La bancada del Narcotrafico<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ednoperu.com\/indSeccion.php?IdSeccion=3\">Columna del Director<\/a>, Juan Carlos Tafur<br \/>\nLa Primera, 25 de diciembre del 2005<\/strong><br \/>\nHay un grupo empresarial surgido en los \u00faltimos cinco a\u00f1os en el Per\u00fa que puede ser decisivo en la jornada electoral. Su crecimiento econ\u00f3mico ha sido tan impresionante que empalidece al de cualquiera de los grupos tradicionales, sean nacionales o extranjeros. Ha pasado de ser una actividad recolectora a ser una industria pr\u00f3spera y exportadora.<br \/>\nY, lo es que m\u00e1s importante y peligroso, ha decidido defender sus intereses con todas las armas posibles, incluyendo la pol\u00edtica y los poderes institucionales. Se trata del narcotr\u00e1fico. Hace cinco a\u00f1os exportaba alrededor de 200 millones de d\u00f3lares, hoy llega casi a los mil millones.<br \/>\nHace un lustro era una actividad primaria que recolectaba hojas de coca, les daba un peque\u00f1o procesamiento y luego se las llevaba en aviones. Hoy fabrica coca\u00edna de alta pureza y con absoluta impunidad la saca a altamar en barcos pesqueros declarados perdidos extra\u00f1amente y luego encontrados intactos a los pocos d\u00edas.<br \/>\nEste grupo empresarial ya tiene una fuerza armada propia \u2013Sendero Luminoso\u2013, tiene una base social consolidada \u2013m\u00e1s de cien mil personas vinculadas al cultivo de la materia prima\u2013, posee un territorio liberado en el que opera por encima del Estado peruano y con sus propias leyes, y ya tiene corrompida a buena parte del tinglado policial y judicial. S\u00f3lo le falta constituir una s\u00f3lida presencia pol\u00edtica. Y a eso se va a dedicar, qu\u00e9 duda cabe, en las pr\u00f3ximas semanas.<br \/>\nCon gran irresponsabilidad, el Congreso le lim\u00f3 los dientes a las regulaciones de control del financiamiento electoral de los partidos y sus respectivos candidatos. Muchos temen que se forme una bancada cocalera.<br \/>\nNo se dan cuenta de que la amenaza mayor es que surja una bancada narc\u00f3tica, financiada en sus campa\u00f1as y sometida en sus lealtades a quienes hoy por hoy son una de las principales fuerzas econ\u00f3micas del pa\u00eds.<br \/>\nEs m\u00e1s que evidente que eso va a ocurrir. Porque no son capitalistas nacionales los que dirigen el negocio. Ellos no pasan de ser dealers. Los due\u00f1os de la pelota son colombianos y, especialmente, mexicanos, sabedores de que su negocio requiere para prosperar indefinidamente de un poder pol\u00edtico capaz de refrenar cualquier intento serio del gobierno que sea por destruirlo.<br \/>\nY el mayor peligro estriba en que, as\u00ed como sucede con sus mercenarios senderistas, que no plantean una guerra franca y abierta, lo mismo suceder\u00e1 con su bancada, que estar\u00e1 detr\u00e1s de muchos membretes partidarios, oculta e imperceptible.<\/em><br \/>\n<em><strong><a href=\"http:\/\/www.elcomercioperu.com.pe\/EdicionImpresa\/Html\/2005-12-25\/impOpinion0427005.html\">Narcoterrorismo: de la indolencia a una estrategia efectiva<\/a><br \/>\nEl Comercio, 25 de diciembre del 2005<\/strong><br \/>\nNecesitamos unidad y voluntad pol\u00edtica para trazar una respuesta integral del Estado, que incluya punici\u00f3n, recompensas, mejores servicios de inteligencia y apoyo social focalizado<br \/>\nLos cruentos ataques terroristas de los \u00faltimos d\u00edas en la selva, que han dejado m\u00e1s de diez polic\u00edas muertos y varios heridos, ameritan una profunda evaluaci\u00f3n de lo que est\u00e1 en curso en esa alejada y compleja zona. Tr\u00e1tese o no de grup\u00fasculos, lo que se confirma son varias cosas.<br \/>\nPrimero, que esta andanada de repudiables ataques se lanza justo cuando se inicia la campa\u00f1a electoral. Ello no solo para afectar el proceso democr\u00e1tico, sino tambi\u00e9n para aparentar tener m\u00e1s fuerza de la que realmente tienen y propagandizarse como activistas ideol\u00f3gicos, de lo que en realidad hay muy poco.<br \/>\nLuego, se evidencia cada vez m\u00e1s la estrecha vinculaci\u00f3n de estos grup\u00fasculos senderistas con las mafias del narcotr\u00e1fico, a las que protegen como vulgares mercenarios a sueldo. No es casual que el narcotr\u00e1fico florezca impunemente en esas zonas, ni que los terroristas obliguen a la poblaci\u00f3n a sembrar coca ilegal.<br \/>\nEsto es muy serio y debe llevar al Gobierno a asumir responsabilidad por no haber evitado estos atentados, m\u00e1s a\u00fan si exist\u00edan informes de inteligencia que desde el mes pasado alertaban sobre dicha eventualidad. No se trata solo de bases antisubversivas abandonadas, sino de una actitud de indolencia y de mirar a otro lado en el m\u00e1s alto nivel, que debe llevar a deslindar responsabilidades pol\u00edticas y operativas y sancionar culpables.<br \/>\nEn tal sentido, debemos criticar severamente la falta de unidad del Gobierno en el asunto: cuando el jefe del Gabinete, Pedro Pablo Kuczynski, advirti\u00f3 hace varios meses de rebrotes terroristas, se le calific\u00f3 de alarmista y lanzador de cortinas de humo. Y ahora, cuando la realidad le da la raz\u00f3n, el inefable vicepresidente David Waisman vuelve al ataque contra \u00e9l con argumentos tan payasescos como indignantes. El presidente Toledo tiene que poner orden y llamar a las cosas por su nombre, sin disculpar conductas tan irresponsables como la de Waisman, cuyo cargo le sigue quedando grande. Son estos oportunistas los que confunden las cosas y dificultan una respuesta org\u00e1nica y oportuna del Estado.<br \/>\nEso es precisamente lo que se necesita ahora. La declaratoria del Estado de emergencia es una reacci\u00f3n r\u00e1pida, pero a\u00fan insuficiente si no est\u00e1 engarzada en una estrategia integral anclada en varios flancos: el econ\u00f3mico, para aumentar recursos; el operativo y represivo que implica una cooperaci\u00f3n de todos los estamentos relacionados y especialmente la fijaci\u00f3n de recompensas apetecibles para capturar a los cabecillas; la recuperaci\u00f3n de los servicios de inteligencia, que antes actuaron con eficacia en esta lucha; y, por supuesto, el prometido apoyo social focalizado en las zonas del Huallaga, del Ene y otras cuyo enunciado es a\u00fan poco claro.<br \/>\nEl Estado tiene que recuperar su presencia en todos los rincones del pa\u00eds. Hay que dar seguridad a los pobladores y evitar el avance de fuerzas oscuras que, tomando ventaja de esa ausencia &#8211;como sucede ya en el valle del Monz\u00f3n&#8211;, pretenden convertirlos en &#8216;tierra de nadie&#8217; donde pueda florecer su industria criminal con ramificaciones inimaginables.<br \/>\nA prop\u00f3sito, debemos evitar la &#8216;colombianizaci\u00f3n&#8217; de la pol\u00edtica, que est\u00e1 siendo permeada por esos intereses nefastos. No queremos un narcoestado. Eso ser\u00eda fatal. Por ello, si por un lado es imperativo que el Gobierno trace claramente su pol\u00edtica antisubversiva, del otro lado es imprescindible que los candidatos presidenciales definan su posici\u00f3n y guarden la necesaria distancia frente al narcoterrorismo. Y, es responsabilidad de los electores evaluar profundamente a los candidatos, analizando sus hojas de vida y sus planes de gobierno, para no votar por quienes puedan estar siendo financiados por el narcotr\u00e1fico.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Increasingly analysts are calling attention to the danger of the &#8220;Colombianization&#8221; of Peru. 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