{"id":287,"date":"2020-08-11T15:27:29","date_gmt":"2020-08-11T22:27:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/?p=287"},"modified":"2020-08-11T15:27:29","modified_gmt":"2020-08-11T22:27:29","slug":"los-pichiciegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/los-pichiciegos\/","title":{"rendered":"Los pichiciegos"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Los pichiciegos<\/em> de Fogwill<\/strong><\/p>\n<p><em>Por Jorge Izquierdo<br \/>\nPhD en Estudios Hisp\u00e1nicos de la Universidad de Columbia Brit\u00e1nica (University of British Columbia)<br \/>\nActualmente Docente y Coordinador Acad\u00e9mico de UDLA Honors, Universidad de las Am\u00e9ricas, Quito-Ecuador<br \/>\nCo-fundador de <a href=\"http:\/\/editorialfestinalente.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Editorial Festina Lente<\/a><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/files\/2020\/08\/fogwill_pichiciegos-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-288\" srcset=\"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/files\/2020\/08\/fogwill_pichiciegos-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/files\/2020\/08\/fogwill_pichiciegos-100x100.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Planteo esta breve lectura de la novela de Fogwill en el marco de la conversaci\u00f3n con Diego Sztulwark y el ciclo organizado por Ana Vivaldi, a quienes agradezco por su input reciente al Virtual Koerner&#8217;s. <\/p>\n<p><em>Los pichiciegos<\/em> es una novela sobre la Guerra de las Malvinas, y en un principio, debo admitirlo, la testosterona detr\u00e1s del proyecto, no solo por lo excesivamente masculino del tema sino de la escritura me desalent\u00f3 un poco o me aburri\u00f3. Pero la novela de Fogwill funciona m\u00e1s y mejor mientras m\u00e1s se escarba en ella. El planteamiento no gira alrededor de la trama de los soldados (a la final sabemos qui\u00e9n va a ganar la guerra) sino que se construye como un espiral, los personajes vuelven y repiten reflexiones sobre el miedo, sobre el fr\u00edo y el calor, sobre los detalles aut\u00f3ctonos de cada una de sus comunidades espec\u00edficas, sobre el archivo y la escritura. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es un texto que se ofrece como met\u00e1fora aguda de temas que se desprenden del conflicto armado por las Malvinas, ocurrido a inicios de los ochenta: el colonialismo, el mestizaje, la figura del criollo, el mundo natural. Es decir, calza muy bien en propuestas destinadas a pensar, reflexionar e interrogarse acerca de lo latinoamericano, acerca del Sur. <\/p>\n<p>La novela sigue los pasos de un grupo de alrededor de veinte y cinco soldados desertores. Tienen pactos turbios con algunos brit\u00e1nicos, pero que no les garantiza nada, se esconden de sus propios camaradas argentinos y son testigos privilegiados de la derrota b\u00e9lica, que no puede ser otra que la derrota del proyecto Estado-naci\u00f3n. A los pichis los lidera un grupo conocido como los Reyes Magos. Sus circunstancias se conectan muy bien con, por ejemplo, las tantas historias sobre Lope de Vega, el pichi original, si se quiere. Renegado, violento, solitario, pero donde Lope tiene sue\u00f1os de grandeza los Magos desean para ellos y su grupo cosas mucho m\u00e1s terrenales, como polvo qu\u00edmico para cubrir heces. Tambi\u00e9n se me ocurre que la naturaleza de los pichis ayuda a entender el car\u00e1cter criollo: personas de origen europeo nacidos en suelo americano y destinados a permanecer en \u00e9l. Tienes ciertos privilegios (puertas adentro) pero eres despose\u00eddo apenas te colocas ante el Imperio. Por corregir esa injusticia lucharon figuras como Bol\u00edvar, Sucre y San Mart\u00edn (otros Reyes Magos, otros pichis)\u2026 pero cometieron muchos otros errores en el camino y murieron traicionados por el mismo vuelco independentista. <\/p>\n<p>Con la lectura de la novela de Fogwill me puse a pensar m\u00e1s en algo que Sztulwark dijo en un momento de <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=TQ3fwgfb_nA&#038;t=1493s\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">la conversaci\u00f3n que tuvimos con \u00e9l<\/a>. Dijo algo as\u00ed como que estaba convencido de que las Madres de la Plaza de Mayo fueron las responsables directas de salvar a su pa\u00eds o rescatarlo, no me acuerdo las palabras exactas. <\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que se pueda pensar ahora, en t\u00e9rminos cr\u00edticos, de las Madres de la Plaza de Mayo, por poner otro ejemplo del Cono Sur, en los movimientos sociales que luego conformaron los recientes gobiernos del Frente Amplio en el Uruguay, me pareci\u00f3 v\u00e1lido pensar en esto que planteaba Sztulwark, que en un determinado momento esos grupos, resistiendo a la dictadura, dotaron de sentido a algo que a todas luces perd\u00eda todo sentido, pero habr\u00eda que entender que a la larga es un gesto conservador no progresista, valor, este \u00faltimo, al que a veces asociamos los procesos de la izquierda, en cuanto a que buscaron conservar, literalmente, el Estado-naci\u00f3n. <\/p>\n<p>La postura de los pichiciegos de Fogwill frente al proyecto argentino tampoco es progresista, pero s\u00ed es radical: cavar un hueco en la tierra, desconsiderando que afuera existen los pa\u00edses, como insectos inmundos. \u00bfEs esa es la aut\u00e9ntica y pobre postura del criollo lationamericano? Casi al inicio de la novela, uno de los pichis quiere saber por qu\u00e9 \u201cel uruguayo\u201d est\u00e1 peleando en la guerra:<\/p>\n<blockquote><p>-\u2026\u00bfSi vos sos uruguayo, por qu\u00e9 carajo est\u00e1s aqu\u00ed?<br \/>\n-Porque me escribieron argentino. \u00a1Soy argentino!<br \/>\n-Che\u2026 \u00bfy por qu\u00e9 te dicen uruguayo?<br \/>\n-Porque yo nac\u00ed ah\u00ed, vine de chico\u2026<br \/>\n-\u00a1Es una mierda el Uruguay!<br \/>\n-S\u00ed, mi viejo dice que es una mierda. (Fogwill, 16-17)<\/p><\/blockquote>\n<p>Se refieren, creo, a que all\u00e1 hay dictadura tambi\u00e9n. Ese pa\u00eds tambi\u00e9n est\u00e1 jodido por eso.<br \/>\nExiste un marco te\u00f3rico, desarrollado por el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Claude L\u00e9vi-Strauss, para entender la organizaci\u00f3n de sociedades primitivas seg\u00fan el modelo de las sociedades fr\u00edas y el modelo de las sociedades calientes. Lo fr\u00edo en este caso, y reduciendo las cosas al m\u00ednimo, tiene que ver con sistemas est\u00e1ticos, una organizaci\u00f3n social que se asienta, inm\u00f3vil. Lo caliente, en cambio, tiene que ver con una inclinaci\u00f3n natural hacia la mutaci\u00f3n constante y el movimiento. En la novela de Fogwill hay un planteamiento sobre algo muy similar pero en t\u00e9rminos de sobrevivencia. Estar fr\u00edo significa estar moribundo, estar helado es estar muerto. Estar caliente aparece muchas veces en relaci\u00f3n del impulso sexual, otro tema constante del libro, c\u00f3mo, en medio de la guerra, estos soldados desear\u00edan estar \u201cculeando\u201d. <\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y esta es la parte que me interesa, el tema es planteado a manera de transici\u00f3n. Una forma de negar que existan cosas tan monol\u00edticas como el fr\u00edo y el calor, para empezar, porque est\u00e1n conectadas muchas veces, y ese es el punto. Seg\u00fan uno de los pichis: \u201cest\u00e1s dos o tres d\u00edas en el calor y lastima salir al fr\u00edo. Pero los que estuvieron un tiempo en el calor \u2013parece mentira- resisten el fr\u00edo m\u00e1s y por m\u00e1s tiempo\u201d e insiste \u201cel que estuvo en el fr\u00edo, siempre en el fr\u00edo, est\u00e1 fr\u00edo, olvid\u00f3. Est\u00e1 listo, est\u00e1 fr\u00edo, no tiene m\u00e1s calor en ning\u00fan lado y el fr\u00edo lo come, le entra, ya no hay calor en ning\u00fan sitio, lo \u00fanico que puede calentar es el fr\u00edo, quedarse quieto, y en cuanto puede imaginar que ese fr\u00edo quieto es calor, se deja estar al fr\u00edo, comienza a helarse y el fr\u00edo ya deja de doler y termina\u201d; y es casi igual si est\u00e1s todo el tiempo en el calor: \u201c\u2026te qued\u00e1s como dormido y ya nada te gusta, ni el fr\u00edo ni el calor, ni el aire, ni vos mismo: nada te gusta\u201d (Fogwill, 140-141). Sospecho que estas palabras podr\u00edan servir para adentrarse y entender ciertos temas relacionados a la memoria cultural de Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n<p>Todxs somos pichis, nada nos gusta.  <\/p>\n<p>Fogwill. (2006). <em>Los pichiciegos<\/em>. Buenos Aires: Interzona  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pichiciegos de Fogwill Por Jorge Izquierdo PhD en Estudios Hisp\u00e1nicos de la Universidad de Columbia Brit\u00e1nica (University of British Columbia) Actualmente Docente y Coordinador Acad\u00e9mico de UDLA Honors, Universidad de las Am\u00e9ricas, Quito-Ecuador Co-fundador de Editorial Festina Lente Planteo esta breve lectura de la novela de Fogwill en el marco de la conversaci\u00f3n con &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/los-pichiciegos\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Los pichiciegos&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":64,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[31,20],"class_list":["post-287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","tag-resistance","tag-violence"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/users\/64"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":289,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287\/revisions\/289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ubc.ca\/virtualkoerners\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}