La voz polifónica y la voz silenciada en Balún Canán

 

La última parte de Balún Canán es narrada por la misma voz que empezó a contar la historia. Aunque en la tercera parte su voz suena un poco mayor y cada vez más consciente de la situación social que la rodea:


¿Quién iba a defenderme? Mi madre no. Ella sólo defiende a Mario porque es el hijo varón (278).


Estos menores cambios en su voz, y el gran cambio a otra voz del narrador omnisciente en la segunda parte me hacen pensar en todas las voces presente en esta obra, y a la vez en las que no existen.

Primero, me encuentro reflexionando otra vez en la primera parte que leímos la semana pasada. Hemos establecido que la primera parte es narrada por una niña (sin nombre) de siete años, quien por un lado es privilegiada por ser blanco e hija de terrateniente, y a la vez desfavorecida por su género de ‘mujer’. Así, leemos (o “vemos”) esta historia a través de su ojos inocentes. Es su voz que cuenta la trama. Sin embargo, hay un capítulo curioso en la primera parte en que la voz de la nana domina, y en torno subyuga la de la niña. En el capítulo IX la nana cuenta el relato tradicional indígena de los cuatros señores del cielo y la creación del hombre.

Después de releerlo, he anotado que apenas hay narración en este capítulo. De hecho, después de su relato empieza, la nana verdaderamente desempeña el papel de narradora, y los señores se convierten en los personajes. Hemos hablado de un texto dentro de otro en Ifigenia, y aquí, diría yo, tenemos otro caso de un texto dentro de otro, aunque en vez de ser un texto escrito es una historia oral.


—¿De qué haremos el hombre?

Y este, que no se vestía de amarillo, ni de rojo, ni de negro, que tenía un vestido de ningún color dijo: —Hagamos el hombre de carne. (29)


Tenemos aquí diálogo dentro de diálogo. La nana da voz a la tradición e Historia de las indígenas; un suceso importante dado que hasta cierto punto en la Historia y la historia este grupo no tenía una voz.

Segundo, me encuentro preguntando ¿…y qué de estas tres citas/epígrafes de textos de la tradición maya que preceden cada una de las tres partes? Respectivamente, son de El Libro de Consjeo (Popul Vuh), Chilam Balam de Chumayel y Anales de los Xahil.Y, es más, ¿quién narra la frase entre la cita de Chilam-Balam de Chumayel en la segunda parte y el primer capítulo (“Esto es lo que se recuerda de aquellos días” (75))?

Estos textos también me hacen reflejar sobre el titulo – otra vez escrito en el lenguaje de Tzeltal. La novela y los diferentes narradores usan ambos nombres para este lugar en el texto (Comitán/Balún Canán), pero es la segunda que ocupa la portada de esta obra, y por ende, la segunda que subvierte varias dicotomías que describí en mi blog la semana pasada.

Además me pregunto, ¿Cómo debemos oír la voz de la adivina? ¿la voz de Zoraida? Y, la voz de Mario, silenciada por un pavor religioso y, últimamente por la muerte. El joven no es capaz de responder a los gritos pidiendo perdón de su hermana.

Finalmente, pienso en el hecho de que el final de la historia es bastante “abierto”. A través de esta conclusión inconcluyente podemos decir que los Argüello han perdido la voz. No hay una resolución en la trama de la historia de esta familia, y puede ser que ya no tienen voz para contarlo. En parte, la familia de los Argüello (al igual que la de los Rovelo) es silenciado y condenado a una “muerte” porque ya no hay un heredero varón, y por otra parte el guion de la Historia está cambiando, como revela la trama de esta segunda mitad.

1 thought on “La voz polifónica y la voz silenciada en Balún Canán

  1. Jon

    Jennifer, estas observaciones son muy interesantes. Estoy yo pensando el asunto en términos del sujeto y de la sujetividad: es casi la misma pregunta, pero distinta. Pero bueno, si hablamos de la voz: una cosa es poder hablar, y otra es ser escuchado. Sí, creo, al final la niña alcanza algo como su voz (una voz), pero como anotas nadie la parece escuchar.

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