De las Casas sintetiza muy bien su obra en el prologo al decir “… este sumario brevísimo de muy difusa historia que de los estragos y perdiciones se podría y debiera componer”.
Continua por narrar los grandes rasgos y el sometimiento soportado por los indios, a manos de los españoles, por medio de la guerra y la esclavitud. Destaca la descripción de la vida de los indios en la isla La Española al momento de la llegada de los hispanos. Menciona las acciones llevadas a cabo por los conquistadores en la Española. Entre los hechos que más sobresalen se encuentra el trato dado a los jefes de las tribus, que eran quemados vivos; y como se procedía si algún grupo de indios, mataba a un cristiano “con justa razón y sancta justicia”. Era ley entre sí que por cada uno de ellos muertos habrían de matar cien indios.
También describe a grandes rasgos la estructura política de esta isla, compuesta por cinco reinos principales con sus respectivos señores. Y como los españoles fueron acabando con cada uno de ellos, por simple ambición por el oro. Menciona como los españoles arrasaban con todas las aldeas que encontraban a su paso, y el trato inhumano que ejercían sobre los indios.
Por ultimo, relata como un grupo de franciscanos lograron evangelizar a un poblado, sin intervención alguna, y como llegaron los conquistadores, amenazando que serian castigados si no entregaban una partida de esclavos a cambio de unos ídolos traídos por estos. Continuamente nos muestra como los españoles explotaban a los indios y destruían todo lo que tenían sin darle importancia.