Peru Election 2006

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Mirko Lauer on the Second Round

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According to Mirko Lauer, in the event that the runoff is between Ollanta Humala and Alan Garcia, Humala will move to the center, even as Garcia attempts to go after Humala’s core supporters. Humala may calculate that his core support is strong, but he needs to pick up moderate voters; Garcia will adopt a populist strategy, trusting that more conservative voters have nowhere else to go. The effect could be an interesting crossfire.


¿Humala + ¿? = 50% + 1 voto?
La República, 19 de abril del 2006. Por Mirko Lauer

Los votos adicionales que dieron el triunfo a Alberto Fujimori en 1990 provinieron del Apra y de la izquierda. Los votos extra que dieron a Alejandro Toledo la victoria en el 2001 llegaron de Unidad Nacional y el FIM. ¿De dónde podrían aparecer los votos que precisa Ollanta Humala para ganar en esta oportunidad?
No es solo un asunto de acopiar votos. También es necesario conservarlos. Alan García acaba de dar a entender que con los votos de la derecha en la bolsa, obligados a apoyarlo para frenar la imagen monstruosa que ellos mismos han construido, queda libre para intentar voltear parte del 30% de Humala mediante la radicalización.
Si el rival es García (lo más probable al escribirse estas líneas) presenciaremos un juego de estrategias cruzadas. García tendrá que apretar el acelerador populista. Humala tendrá que pisar el freno para moderar su imagen, la real y la que le han construido los medios adversos. Los dos gambitos van a necesitar mucho convencimiento.
Para volver a la pregunta del primer párrafo, parte importante de los votos que necesita Humala tendrá que venir de un autoritarismo que ya no tiene candidato propio, como quiere María Luisa Cuculiza, y de la resistencia de una parte del electorado a votar por García no importa bajo qué circunstancias.
Pero los autoritarios huérfanos que podría atraer Humala no solo vendrían de una parte del 7% de Martha Chávez, sino además de una parte del 24% de Lourdes Flores, donde el mix de derechismo y autoridad termina funcionando a su manera como una suerte de voto de protesta. Bien cortejado, este sector podría aportar hasta un 15% adicional al 30% de Humala.
Pero ese mismo autoritarismo tiene experiencia votando por García, a quien en el 2001 vio como alternativa a un toledismo percibido como heredero de la lucha anticorrupción puesta en marcha por el gobierno transitorio de Valentín Paniagua. Montesinistas aparte, los lazos del Apra con lo fujimorista no bastante más historiados que los de Humala.
Obtener el resto de lo que necesita Humala dependerá de cuál de las muchas estructuras posibles asuma la fuerza electoral que tendrá delante. Entre las opciones más obvias sobre el tapete: un frente popular, un frente democrático, una alianza de partidos, un movimiento detrás de un líder único, una coordinación regional.
Las primeras declaraciones de segunda vuelta que ha hecho García apuntan a la primera de las alternativas, lo cual significaría un compromiso hacia el futuro por lo menos tan fuerte como un plan de gobierno. Sobre todo si un Humala perdedor queda en la cancha como un fiscal político con importantes recursos en las manos.

Written by Michael Ha

April 19th, 2006 at 6:50 am

Posted in Political Parties

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