Peru Election 2006

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El APRA y Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR)

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Lerner: Apra no acogerá las recomendaciones de la CVR
La República, 10 de junio del 2006. Por Cristhian Ticona. Piura.

INCREDULIDAD
• Ex presidente de la CVR lamenta escasa voluntad política del Apra para reconciliar al país
• Advierte que fondos del Fedadoi son mal utilizados.
Desconfianza total. El ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Salomón Lerner Febres, está convencido de que poco o casi nada hará el gobierno aprista para implementar las recomendaciones propuestas en el informe final sobre los 20 años de violencia política.
“En realidad no espero nada de Alan García, ya que no tiene voluntad política para lograr la reconciliación del país. En el debate hubo un bloque para propuestas sobre gobernabilidad y derechos humanos, pero ni siquiera esa palabra se escuchó en su intervención”, refirió Lerner Febres desde Piura.
Explicó, empero, que una de las principales tareas del gobierno de García, en materia de derechos humanos, debería ser el cumplimiento de la Ley de Reparaciones.
“Aunque esté en contra de la CVR, debería asegurar que se haga justicia con las víctimas de la violencia política; asegurar que no se transija con la impunidad”, dijo.
El voto de los afectados
El ex presidente de la Comisión de la Verdad criticó la reticencia del actual gobierno a cumplir con las indemnizaciones individuales, reconociendo apenas las reparaciones colectivas. Señaló, además, que el lento avance en este tema generó que el candidato Ollanta Humala obtuviera una altísima votación en los departamentos más afectados por la guerra interna, como Ayacucho y Huancavelica.
“Mientras siga sucediendo lo mismo, cualquier iluminado que los tome en cuenta, aunque sea un poquito, tendrá muchos seguidores en estos lugares”, advirtió.
Por otro lado, Lerner Febres lamentó que los fondos del Fedadoi, que debían ser destinados para cubrir el programa de reparaciones, hayan sido finalmente utilizados para otros asuntos, en lugar de atender a las víctimas de la violencia que desangró al país durante casi dos décadas.
“Sí es posible cumplir con las reparaciones. Se puede acceder a la cooperación internacional, pero tiene que haber voluntad política”, aseguro Lerner.
Palabra incumplida
El presidente Alejandro Toledo anunció en su último mensaje por Fiestas Patrias que destinaría no menos de 100 millones de soles para implementar el Plan de Reparaciones (exclusivamente colectivas) para los afectados por la violencia política. Sin embargo, hasta la fecha solo se ha desembolsado 15 millones de soles. Aun así, poco es lo que de ese dinero ha llegado a las víctimas.
Más allá de la pobreza: reconciliación
Perú 21, 10 de junio del 2006. Por Carlos Iván Degregori

“La votación por UPP coincide con el Mapa de la Pobreza en el Perú”. Tal vez el dirigente aprista que comentaba así los resultados electorales el domingo pasado se creía Rodrigo de Triana. No lo sé, pero la articulación entre mapa de la pobreza y una determinada orientación electoral existe desde por lo menos 1978, y más desde que la Constitución de 1979 universalizó el derecho al voto.
Mas la pobreza no explica por sí sola los resultados de la jornada electoral. Es más preciso entenderla como uno de los factores que contribuyó a esos resultados y como el telón de fondo sobre el cual se desarrolló este drama en dos actos.
Contra ese telón de fondo, adquieren un poder explicativo importante las múltiples brechas que siguen atravesando el país. La más visible y dramática es la que separa a ricos y a pobres. Tanto o más que la pobreza misma, importa la inequidad, las abismales diferencias entre los que más tienen y los que sobreviven. Asimismo, importa la distribución desigual del poder político y simbólico, incluyendo el uso de la palabra, es decir, quién tiene derecho a hablar, quién es escuchado y quién no lo es.
Otras brechas se han producido a partir de ese disímil reparto de riqueza y poder: entre Lima y provincias; entre la costa por un lado, y la sierra y la selva por otro; y a pesar de que a lo largo del siglo XX se resquebrajaron las viejas barreras estamentales y sus fronteras se volvieron porosas y borrosas, persisten las asimetrías entre criollos, mestizos, cholos e indígenas.
El entrelazamiento de estas inequidades y discriminaciones produce una creciente percepción de agravio y desconfianza en el polo “pobres-provincianos -serranos-rurales-cholos-indígenas”. (En dicho polo se ha constatado la mayor cantidad de votos por UPP. Así, mientras el Apra supera el 80% de la votación en San Isidro, hay distritos rurales de Ayacucho donde Humala gana con más del 90%).
A partir del segundo párrafo, lo que he hecho es parafrasear el capítulo 1 del tomo VIII del Informe Final de la CVR. Salvo las frases entre paréntesis, casi lo único que he cambiado es “conflicto armado interno” por “jornada electoral”. Y el análisis se sostiene. Claro que hay otros factores. Menciono uno: el temor a que nos convirtamos en una Venezuela sin petróleo y, de remate, con Chávez metiendo sus narices en nuestros asuntos.
Pero lo central es que las profundas divisiones que reflejan los resultados electorales requieren ir más allá del alivio a la pobreza, hacia “el gran horizonte de la reconciliación nacional, que es el de la ciudadanía plena para todos los peruanos y peruanas”; hacia “un nuevo pacto fundacional entre el Estado y la sociedad peruanos y entre los miembros de la sociedad”. (Conclusiones de la CVR).
Tal vez ese ir más allá requiera aceptar que los pobres y ‘atrasados’ no lo son porque no conocen o no comprenden las bondades de la globalización, sino porque constatan que el actual modelo económico y de (in)acción del Estado no los deja salir de su situación. Y que no se crea que matando al mensajero, es decir, demoliendo a Humala, la solución llegará casi por añadidura.

Written by Michael Ha

June 10th, 2006 at 4:28 pm

Posted in Political Violence

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