En el cuento “Mediodía en la frontera” de Claudia Hernández, se cuenta una historia trágica de dolor, soledad y tristeza. La historia narra el sufrimiento de una mujer en un baño en la frontera que la lleva a quitarse la vida. La autora nos presenta la perspectiva de un perro que representa un observador en el cuento y que permanece con la mujer mientras se asfixia. El perro, en las culturas mesoamericanas, representa un tipo de protector que acompaña a los fallecidos después de su muerte. Pienso que la razón por la que Hernández escogió este animal fue por su importancia cultural que tiene para la población indígena de El Salvador. Con esto dicho, mi análisis del cuento se centrará en investigar los diferentes tipos de “fronteras” que se presentan en el texto. Quiero señalar que hay 3 tipos de fronteras en el cuento: la frontera literal entre los dos lados de la guerra, la frontera entre la comunicación entre la mujer y el perro, y por último, la frontera entre la vida y la muerte.
La primera frontera que se presenta en el cuento es la frontera literal entre los dos lados de la guerra. La historia se desarrolla en el contexto de la guerra civil de El Salvador y la frontera se refiere a la línea divisoria que separa las fuerzas militares y los grupos rebeldes. Pienso que la mujer está atrapada en el baño porque está huyendo de la guerra y tratando de cruzar la frontera de un lado hacia un lugar más seguro. También pienso que la mujer no solo está atrapada entre los dos lados del conflicto, sino que está atrapada emocionalmente hasta el punto de perder su habilidad de hablar. Esta noción se ve cuando la mujer corta su lengua y se la ofrece al perro; esencialmente, está dejando atrás su habilidad de hablar por el conflicto. La primera frontera en el cuento representa la división entre las fuerzas militares y los grupos rebeldes en medio de la guerra civil de El Salvador y también simboliza los sentimientos de la mujer protagonista.
La segunda frontera es la comunicación entre la mujer y el perro. Obviamente, los dos no pueden comunicarse directamente, pero existe una frontera indirecta de comunicación. La comunicación entre el perro y la mujer puede simbolizar la frontera que los humanos tienen con el medio ambiente. Aunque la mujer se siente aislada, el perro la acompaña y esto puede ser interpretado como una frontera natural que involucra creencias indígenas que están detrás de muchas creencias salvadoreñas.
La tercera frontera descrita por Hernández en “Mediodía en la frontera” es la frontera entre la vida y la muerte. La mujer en el baño se encuentra en un estado de desesperanza y soledad, por lo cual se suicida para escapar de su dolor emocional. La mujer atraviesa la frontera de la vida al tomar la decisión de quitarse la vida. El perro es el único testigo y a través de su perspectiva compartimos sus sentimientos de tristeza cuando la mujer muere.
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