En “Paraíso,” Ak’abal usa culebras como un símbolo para colonialismo y la imposición de ideología europea. Serpientes “que hablaron” es una alusión a Génesis en la Biblia en que un serpiente convence a Eve comer la fruta prohibida y por eso ella y Adam pierden paraíso y el jardín. Pero esta historia no era la historia de creación en culturas indígenas en las Américas, y por eso el cambio en verso 8 donde las serpientes empezaron hablar refleja y ellos prohibieron la los frutos muestra la imposición de ideas sobre una relación antagónica entre humanos y la naturaleza, la imposición de cristianismo en comunidades indígenas, y la interrupción forzosa de la habilidad de comunidades indígenas para vivir de forma segura en su tierra y continuar practicar sus tradiciones y mantener sustento, que son representados por los frutos. Los versos finales dicen que los serpientes “se repartieron entre sí / el paraíso” (11-12), mostrando el robo de la tierra y su división entre personas y países colonizadores. También el uso de encabalgamiento e imaginario (por palabras e dibujos coloridos) es un tema central en esta poema y otras de Ak’abal, y estas técnicas enfatizan el significado e insinuación en cada frase por dando el lector un momento para imaginar cada figura o acción vívidamente antes de continuar la historia. Por ejemplo, en “Agujeros,” en verso 2 cuando Ak’abal solamente escribe las palabras “le cuelgan” y continua la oración en el próximo verso, da al lector un momento para imaginar la acción de “colgar” y la insinuación de peso y gravedad que caracteriza estos agujeros. Y el cambio en los dos versos finales muestra el significado metafóricamente de estos agujeros después de crear una imagen vívida de ellos. También hay asonancia entre las palabras “le cuelgan” (verso 2) y “se cuela” (verso 4), y esta asonancia enfatiza las acciones evocativas de colgarse y colarse que caracteriza este sentimiento con insinuaciones de vergüenza y peso.
Palabras: 315