Claudia Hernández es una autora salvadoreña que se ha hecho famosa por sus relatos y su estilo extravagante. En sus relatos, utiliza animales y símbolos muy directos para crear imágenes vívidas y alegorías robustas que aluden a la sociedad de posguerra. En este cuento Mediodía en la frontera, también vemos interesantes usos de lo animal que pertenece a una trama espectacular.
En el cuento, el perro entra en el segundo parráfo como el protagonista. Es un animal por cierto pero las siguientes lineas nos crea unas dudas sobre la identidad de él. Parece que es simplemente un animal, pero por otro lado, puede comunicarse con la mujer de una manera amable que es muy humana. Además, la mujer no se sorprende frente de un perro que le habla. Todo esto puede ser explicado por el realismo mágico, pero todavía quiero analizar un poco desde mi punto de vista.
Me parece que el perro es un humano animalizado, es decir, un animal personificado. Durante la guerra civil, la población salvadoreña sufrió mucho. Mucha gente murió y los que quedaron vivos vivieron una vida de gran miseria. Este perro, nuestro protagonista, me parece un ciudadano, o es decir, un ser corriente de aquella época, que vaga por la caótica frontera y tropieza con semejante tragedia. Vemos, sin embargo, en este animal dos lados de la humanidad. El primero aspecto es lo primitivo, que se muestra como el hambre de carne y la sed de sangre, algo que puede refiere a las condiciones dificiles para vivir en El Salvador durante y después la guerra. El segundo aspecto es lo sensual. Aunque es un perro que tiene sed de nutrición sucia, todavía demuestra cortesía y delicadeza hacia la mujer, y se queda con ella incluso después de su suicidio.
Me parece que lo que quiere cumplir la autora a través de este “personaje” especial, es un mensaje que revela tal humanidad en una luz triste y deprimente. Una atmósfera triste cubre toda la historia, vemos el destello de humanidad cuando el perro llora por la mujer, desaparece, sin embargo, poco después se llevaron el cuerpo. La cruel realidad se impone, el hambre vuelve a predominar en su mente. Y eso, podría ser el efecto secuela que vemos de una guerra civil que devora el país.