El zorro de arriba y el zorro de abajo

Después de leer el libro de Arguedas El zorro de arriba y el zorro de abajo, creo que se podría afirmar que se trata de la obra más impactante que hemos leído hasta ahora (por lo menos entra en la top-tres de las más impactantes). Una de las razones que me llevan a afirmar esto es, sin duda alguna, la presencia de un hilo (casi) invisible que une las reflexiones sobre la muerte y el suicidio del ‘Arguedas dentro del libro’ con el ‘Arguedas fuera del libro’. El otro elemento que otorga al libro características únicas es la mezcla narrativa, es decir, la multitud de técnicas narrativas que se cruzan una y otra vez y, finalmente, la interesante mezcla de culturas y tradiciones.

Justo en el marco del encuentro cultural nos hallamos con un Arguedas que a través de sus palabra quiere otorgar cierta importancia a su lengua nativa, el Quechua, y también quiere difundir la cultura en la cual se ha criado y las tradiciones que conoce y que son propias de los indígenas peruanos.

En el libro la religión cristiana se enfrenta a la autóctona. La primera ha forzado la población andina a seguirla, sin embargo se nota como no haya logrado eliminar cierta independencia. El primer ejemplo de rebeldía lo encontramos en la quebradura de la lengua, es decir, en el castellano de una oración cristiana: “Amén, sulpay, amén, sulpay” (83)

Los rituales andinos y los cultos antiguos representan el real patrimonio de los pueblos autóctonos. Hay canciones en las cuales se mezclan las dos lenguas, en la cuales hay músicas y ritmos indígenas, así como invocaciones en la lengua de la tierra “Nisiutam kaypi, sumaq, millay qapaykuna, imaymana, runakunamanta, asnasqaña la mar qochamantapas […]” (65). De esta manera, se quiere guardar un mensajes y transmitirlo solo a los que puedan entenderlo. La presencia de rituales es también otro elemento que se contrapone a lo cristiano, es decir, cultos antiguos en contraste con los “civilizados” de los cristianos: “Se agachó, se puso de rodillas, recogió la mezcla de sangre, carne, tablas y plumas. […] ¡Abajo los extranjeros! ¡Rica sangre de gallo corredor!.” (73-74)  

De otra parte, como ya hemos notado anteriormente, los curas extranjeros solo habían engañado a los peruanos para sacar provecho de ellos y es interesante ver como el loco del libro, Moncata, es en realidad el personaje que por primero se da cuenta de la verdad y del embeleco del cura, por eso le grita “¡Gringo!” (79) como insulto.

Para volver a las tradiciones del territorio, los zorros mismos pertenecen a los mitos andinos de la sierra, se asocian a la agudeza, al ingenio y a la astucia y simbólicamente indican que ésas son la características necesarias para poder vencer a los gringos poderosos.

Aquí se inserta otra vez la crítica a los opresores extranjeros que forman parte de ese gobierno que “te calumnia, te hace sudar, flagelar, calafatear con candela, te mete en los podridos del barro, del zancudo” (69). Un gobierno que aplasta toda tradición y cultura de un pueblo al cual se le reconoce solo el rol de sirviente.

El mundo es ancho y ajeno parte 2


 

Leer la segunda parte de “El mundo es ancho y ajeno” me sirvió para consolidar la distancia idiosincratica entre los que ven a Rumi como una hacienda y los indígenas que ven a Rumi como una comunidad que se moviliza y se sedimenta a través de ellos. Un claro ejemplo de diferencia indisincratica relacionado a la tierra y la comunidad, es el tema de la lealtad indígena en el sistema. Este es un patrón que podemos observar en las anteriores novelas indigenistas. Los indígenas lucen ser los únicos que demuestran cierta honestidad y lealtad al sistema, más aún, luego de que este corrupto y burocrático sistema les falla ellos aún buscan resguardar la paz. Con esto no busco decir que los indígenas no sean consientes de que son oprimidos por el sistema, como podemos ver el la oración al Justo Juez ” rómpanse las prisiones, los grillos, las cadenas, las chavetas, los candados, las chapas, los cerrojos” o en este otro fragmento “El hombre mismo caía. El encerrado; el encerrador. ¿Qué significaba la justicia? ¿Qué significaba la ley? Siempre las despreció por conocerlas a través de abusos y de impuestos: despojos, multas, recaudaciones.”, si no, que buscan integrarse al sistema y buscar legitimidad mediante él como podemos ver cuando Jacinto en la cárcel ante la oportunidad de salir dice “Gracias, pero es triste renunciar a obtener justicia…”.

 

Otro punto interesante relacionado a la idiosincrasia peruana, que me gusto mucho del libro, a pesar de ser un matiz negativo, es el de la astucia de los hacendados y de los rufianes. Ellos utilizan el estado para su provecho personal. El ejemplo más claro es el del juez de deslindacion sobre Rumi, el cual pasa a ser un juicio de reivindicación. Pero también el de intento de robo a los jesuitas representando la corrupción y la lucha de poderes entre la Iglesia y el estado. Por último escuchamos a Fiero decir “la cárcel era para los zonzos” antes de la muerte de Rosendo a manos de los policías.

Posted in Uncategorized

El mundo es ancho y ajeno – mis pensamientos (parte 2)

En muchas maneras, a menudo me siento como una de las vacas del último capítulo las que entraron al caserío y observaban con sus grandes ojos sorprendidos cuando yo lea o hablar de la literatura latinoamericana. Leo las palabras sin comprensión del contexto de las narrativas.

Recuerdo lo que leí en el libro de Jean Franco, An Introduction to Spanish-American Literature. Franco indica que Ciro Alegría fue miembro del partido político peruano, Alianza popular revolucionaria americana (APRA). Con curiosidad, busqué este partido para aprender más. Según el Wikipedia, el APRA es el partido más antiguo sobreviviente y más establecido en Perú. El autor del artículo de la wikipedia afirma que “APRA is as much a social phenomenon as a political movement, with a membership whose loyalty to the party has been unwavering for several generations.” El artículo sigue, describiendo la ideología de la APRA como antiimperialista, panamericanista y en apoyo firme a la solidaridad internacional y el nacionalismo económico. Esto, al menos para mí, suena muy parecido a las ideologías de Marx, Bolívar y Castro.

Admito, no sé mucha de la historia latinoamericana, más que el hecho de que los indios existieron y vivieron en su tierra durante siglos hasta que los europeos llegaron y borraron su forma de vida por completo. Más tarde, los países norteamericanos llegaron para desangrar la tierra seca de sus recursos naturales: minerales, petróleo y productos agrícolas porque puedan alcanzarse a un costo bajo con poca o ninguna consideración por las vidas extranjeras que son afectadas por la expansión imperial.

La parte que realmente resonó conmigo fue: “[e]n ese mundo ancho, cambios de lugar, vamos de un lao pa otro buscando la vida. Pero el mundo es ajeno y nada nos da nada, ni siquiera un güen salario, y el hombre muere con la frente pegada a una tierra amarga de lágrimas. Defendamos nuestra tierra, nuestro sitio en el mundo, que así defenderemos nuestra libertá y nuestra vida. La suerte de los pobres es una y pediremos a todos que nos acompañen. Así ganaremos.”

Para mí, este pasaje trata del poder: los líderes mundiales luchan por el poder; el poder que las clases altas acumulan y retienen de las clases bajas; el que las clases bajas y el marginado desean tener. Pero al final, todos morimos. Desperdiciamos nuestra existencia al tratar de conseguir lo que otras personas tienen en lugar de disfrutar de lo que tenemos actualmente. La lucha por el poder y la riqueza parece ser una fuerza impulsora en la sociedad actual, sin embargo, ¿qué hay que demostrar para esto? Más poder y más dinero para algunos; menos poder y menos dinero para los demás?

El mundo es ancho y ajeno (2)

El final de la novela, a mí, me pareció muy abrupto, y no estoy seguro en ese caso de quién es el zorro alegórico, y quien es el conejo. En ese caso, ¿puede Marguicha estar la quién va a evadir la gente no indígena que vienen con sus fusiles a tomar su tierra y gente? O, son las indígenas que otra vez, fueron vencidos por la gente a fuera de su comunidad, ¿finalmente (como hemos visto en los otros textos) los perdedores? Me parece que esa final abrupta tiene que estar una decisión narrativa y no una falta de energía o ideas de Alegría misma—pero para el lector, los últimos capítulos me han parecido así. Los últimos capítulos son más cortos, y aunque lo leyeron más rápidos, la narrativa todavía queda al mismo ritmo—no hay un cambio de ritmo, que se acumula hasta un final—a diferencia de Huasipungo, con los cambios lingüísticos y la narrativa que vuelve más lírica. Pero ¿esos capítulos más cortos también pueden representar la lucha que la comunidad está gradualmente perdiendo? Poco a poco, la fuerza de la comunidad—separado de su tierra, está fallando, algo que se describe como: “Y por el amor de la tierra, veraz cordón umbilical del hombre” (436). En ese caso, la tierra, o madre tierra, es la fuente de vida de la comunidad. Separados de su tierra, como un bebé separado de su madre, ellos no puedan sobrevivir. Esa separación inicial llevó a una muerte de la comunidad lento, reflejado en los capítulos que gradualmente se volvieron más cortos.

Comenté en uno de mis blogs previas (y quejó un poquito) sobre la falta de interioridad en Raza de bronce. La novela, que narra poco, usa mimesis para mostrar o actuar la historia, en vez de contarla. Sin embargo, en El mundo es ancho y ajeno, a pesar de que tenemos mucho diegesis y descripción de los personajes y el paisaje a través del narrador, todavía falta o pierde los elementos indigenistas que tuvo Raza de bronce. La conexión con la tierra y la comunidad nunca se describen en términos indígenas y la novela también describe a la gente indígena de Rumi como: “Los indios hablaban quechua, pero, en general poco hablaban” (145). La falta de Quechua en ese comunidad, ¿puede solamente reflejar la falta de conocimiento del autor, quien no habla Quechua, o, puede poner los pensamientos de la gente indígena en un lenguaje que los lectores van a siempre entender, y simpatizarlos con mejor? La decisión de usar “madre tierra” en lugar de Pachamama, por ejemplo, ¿dan al lector más cercanía a la gente indígena con todo en su propia lengua? O, estamos más lejos de los personajes, con un narrador que nos digan lo que está pasando, ¿en vez de mirando o estar mostrado lo que está pasando por la mimesis? A pesar de que el final parece más abrupto y menos culminante que las otras novelas, me parece que las decisiones narrativas son intencionales, y reflejan, en vez de muestran, la muerte de la comunidad de Rumi.

Posted in Uncategorized

Palabra(s) ahogadas y narración pericial en El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría (segunda parte)

Pocas veces interviene el narrador o narradores de El mundo es ancho y ajeno (1941). Normalmente estas intervenciones sirven para precisar y aclarar. Estas intervenciones las dice un nosotros, además. “Nosotros, por nuestro lado, debemos recordar [y] creemos que el asunto es aclarado” (375). Esta voz narrativa comenta lo que sus mismas palabras ya mostraron antes a los lectores. El problema es que, tal vez, la manera en que se muestra la historia no es sino otra forma de expresión del decir de la misma voz narrativa que aparenta estar distante y en un lugar compartido con los lectores.

Aunque nombrada, la historia de Benito Castro no es mostrada sino hasta que se revela la razón de su partida de Rumi, el asesinato de su padrastro. Parecería que esa voz narrativa escuchara y siguiera el  consejo que Rosendo le da a Benito “vuelve cuando haya prescrito el juicio” (374). El nosotros narrativo se da a la tarea de postergar esta historia hasta que los años, dentro del relato, y las páginas, ante nuestros ojos, hayan pasado. Ese nosotros narrativo pronto se convierte perito.

La ley es tergiversada y moldeada a gusto y disgusto por cualquiera que forme parte del gobierno en la narrativa, por su parte, los peritos sólo se apegan a las pruebas materiales y visibles: “El peritaje sobre marcas hizo ver que la de Casimiro Rosas era muy nueva y no pudo ser puesta al toro mulato sino en fecha reciente” (349). Todas las narrativas de la novela son parte de un juicio (que dura veintiséis años en el relato y más de cuatrocientas páginas). No hay ningún relato que sobre. Parece así, que la voz del nosotros no requiere lectores que lo escuchen, sus lectores están dentro de la novela, (Benito es lector y Lorenzo también): el mundo narrado sólo es ancho y ajeno para nosotros lectores. La ley sucede sin nosotros, pero a expensas de nosotros, también. Igual la narrativa de Ciro Alegría. El mundo novelado funciona sin los lectores y entre ambos mundos se abre una línea de fuga. Quizá por ahí se escape la voz del indígena. La ley y sus papeles no ahogó a Rosendo, pero sí las propias palabras de Benito al final de la novela pues murió con “una voz ahogada” (437). Si hay una respuesta a la pregunta de Marguicha, el narrador ya no alcanza a expresarla, no le corresponde ni mostrarla, ni decirla.

Posted in Uncategorized

El mundo es ancho y ajeno 2

Hola todos,

Esta semana yo quiero enfocarme en la historia sobre del Zorro y conejo porque vi mucho en que quiero comentar. Me gusto representar los personajes como animales. El Zorro me hace pensar en un personaje inteligente y taimado, pero no es exacto. Leí también que hace años que era un símbolo del diablo. Pero este Zorro no es así, él ayudó el Conejo en varias ocasiones así semeja más amable con otros. Por el contrario, el Conejo no importa como sus acciones afectan otros. Solo importa de sí mismo y como protegerse. En la historia no vemos un momento que el conejo importa de otros, o prueba decir lo siento y hace una situación mala mejor. Es el Conejo quien es taimado contra su estereotipo de ser más presa (y inocente posiblemente) y de fertilidad. La fertilidad es importante porque esa fertilidad se hacía posible que los conejos viven en cada continente hay humanos. Me gustó cuando Alegría habla de como cuando el Zorro tenía una afición (o algo para tomar el tiempo), se olvidó del conejo. Este viene con un ave quien es un simbol de la esperanza y alegría. Pienso este tiene mucha verdad porque la gente necesita algo para ocupar su tiempo para que la vida se va suave.

Es posible que quería hacer un poco de paralelismo que entre la historia y la gente real de Sudamérica. Los estereotipos hechos sobre de los blancos y los indígenas son normalmente en favor del blanco por ser creados de él y su poder en la sociedad. Cuando se generaliza normalmente fracasara en describir todo. Este Zorro no va con la generalización de muchos cuentos escritos por europeos. Este podría ser el indígena también quien es explotado por el blanco cada vez que podía sin probar hacer la situación de relaciones mejor.

Es interesante como el hablaba de la furia en este cuento porque cuando El Zorro tenía algo le gustaba hacer olvido sobre del conejo. En adición, cuando Él vio el Conejo, pero no sabía que era el conejo exactamente el mismo, no le importaba sobre de su existencia y no tenia furia cuando le vi. Pienso que Alegría está hablando aquí de la depresión, furia, y vengativo (o otros estados mentales negativas) y como pueden cambiar por la situación, o posiblemente el punto de visto. Pienso que hay más ejemplos en cómo la gente no tiene nada hacer o comer se hace peor. Lo que quiero discutir más es como Alegría puso este Conejo (o problema, enemigo et cetera) a delante de él, pero por lo que creía de ser verdad no importaba de este Conejo (o mala cosa en la vida). Quiero pensar más en esta conexión entre furia (una emoción por otros) y creencias o punto de vista. Quiero escuchar de otros en eso porque no estoy seguro en que creo sobre lo que comprendí, pero si es verdad que este cambio de creencias o punto de visto puede cambiar algo así creo que necesito más ejemplos (o más tiempo en pensar) antes de comprender lo que Alegría creía de esto (o si eso es lo que creía en verdad).

Posted in Uncategorized

El mundo es ancho y ajeno (pt.2)

En mi última reflexión sobre la primera parte de: El mundo es ancho y ajeno. Hablé sobre el Fiero y como para mí, él era un ejemplo del enfoque en el desarrollo de los personajes por parte de Ciro Alegría, comparado con los otros autores que hemos leído en este curso. Otro personaje que me llamo la atención tras un comentario en mi última entrada es Rosendo Maqui, el alcalde de Rumi. Un personaje bastante fácil de descifrar que se encuentra en una situación complicada. Un individuo que, en mi opinión, en la realidad presentada por Alegría, es visto como inteligente y sabio. Un hecho que se puede observar en el primer capitulo cuando se topa con una culebra que después no puede encontrar otra vez y que, según él, significa que ocurrirá una calamidad. Que se manifiesta en el protagonista de Álvaro Amenábar.

Según yo, los personajes y sus historias son diferentes maneras de afrontar la situación en la que se encuentran ellos, una situación que en la vida real ha ocurrido continuamente desde el descubrimiento del ‘nuevo mundo’ hasta hoy. Donde poblaciones indígenas se ven expulsados de sus tierras o convertidos en ‘peones’ para la elite social, en una sociedad donde el indígena ha sido forzado a ser el ultimo peldaño en la sociedad. Por ejemplo, hay el Fiero que decide de romper las reglas cuando se da cuenta de que siguiendo esas reglas no resultara en la libertad de Rumi. El personaje de Rosendo es el opuesto del Fiero. Rosendo es como Ciro Alegría muestra lo que ocurre cuando uno intenta luchar contra esta situación de forma legal en un sistema donde la justicia es mas justa para algunos que para otros.

La futilidad de Rosendo lo vemos a través de la novela. Por ejemplo, cuando Rosendo contrata a un defensor jurídico llamado Bismarck Ruíz. Para defender al pueblo de Rumi de los avances de Amenábar. Pero rápidamente nos damos cuenta de que Ruiz no tiene la mínima intención de ayudar a los habitantes de Rumi y gasta el dinero que gana en Borracheras y además es comprado por Amenábar. Amenábar mismo, sabe que el sistema judicial no funciona, ya que le dice a Rosendo cuando él le saludo: “ya sabes estas tierras son mías y he presentado demanda” (54). Finalmente, cuando Rosendo se encuentra en la cárcel con el Fiero, Rosendo tiene la opción de escapar con el Fiero, pero se niega porque sigue creyendo en la justicia de un sistema donde la justicia solo existe para los que crearon ese sistema. Esto resulta en la muerte de Rosendo y el Fiero escapa para poder luchar un día más.

Dicho esto, al final no importa la ruta que tome un protagonista para sobrevivir. Al fin de al cabo, si resisten los matan, si huyen les persiguen hasta que resistan también, los matan. Vemos que, aunque un personaje tome la ruta legal, el sistema judicial esta amañado a favor de los creadores del sistema. Y si un personaje decide encontrar una solución a su problema ilegalmente, es sometido al mismo sistema judicial corrupto.

Posted in Uncategorized

The Body and the Photograph (1)

Julio Ortega’s 1986 novella Adios, Ayacucho inaugurated a significant genre in contemporary Peruvian narrative: literature addressing (directly or indirectly) the internal conflict. Ortega’s short novel is an ironic account of a Peruvian peasant leader Alfonso Cánepa killed and mutilated by Peruvian police forces who embarks on a journey to Lima to recuperate the rest of his body in order to receive proper burial. Ortega was inspired to write the novella after viewing a photograph in a newspaper of the brutalized body of peasant leader Jesús Oropeza, similarly killed by Peruvian police forces. This image inspired Ortega’s story, but his interaction with the photograph of Oropeza also reflects the interactions that characters in Adios, Ayacucho have with Cánepa and his brutalized body. Characters that represent the state, Lima elites and academics and other facets of Peruvian society interpret him as an image. To some he is disguised in a costume, to others he is deformed. Rarely does someone recognize fully that he is dead. Ortega presents the image of this body to Peru (specifically to coastal elites) and those who see the image are forced to make a judgement about what they are seeing.

Ortega was the first of many writers to use photographic themes to explore the violence, terror and corruption of the internal conflict. Alonso Cueto’s La hora azul centers on a successful lawyer who encounters several photographs of his father with a kidnapped woman from Ayacucho in his military quarters. The photographs reveal a past that the protagonist must then encounter and process. In Abril Rojo by Santiago Roncagliolo and La viajera del viento by Cueto feature protagonists obsessed with communicating with photographic shrines of their deceased mothers. The watchful eye of each mother surveys the ups and downs of the narrative in each respective novel. In Grandes Miradas by Cueto, the “vladivideos” scandal centers the novels themes of watching and being watched. La sangre de la aurora by Claudia Salazar Jiménez and Un lugar llamado Oreja de Perro by Iván Thays both feature photojournalists traveling to the Andes from Lima. While each of these examples varies in some degree, they all share what fascinated Ortega as he wrote Adios, Ayacucho; all of these works about the internal conflict in some degree treat the events and the violence of conflict from a photographic distance. It is not an accident that all of these authors are coastal elites writing about a crisis whose primary actors were involved outside of Lima. Lima (and the rest of Perú outside a few zones in the Andes) experienced the harshest and most horrific crimes of the period through photographs, videos and media coverage. Lima, with some notable exceptions, was mostly free of the types of violence that ravaged provinces like Ayacucho.

Of course, this is only one of many possibilities for the prevalence of the photographic and video/photographic themes in the narrative of the internal conflict. In future blog posts I may delve deeper into the reliance on testimonials in ensuring verisimilitude in literary texts and its connection to the reliance on the indexical quality of the photograph. I may also speak of the connections these themes have in photographic archives and exhibitions such as TAFOS or Yuyanapaq.

Posted in Uncategorized

El mundo es ancho y ajeno (Segunda semana)

Esta semana al leer El mundo es ancho y ajeno me llamó la atención la conversación que tienen los tres futres, el pintor, el escritor y el folklorista, los cuales son “oriundos de la región” (399). La conversación que tienen ocurre después de oír el cuento del zorro y el conejo que narra Amadeo Illas. A uno de los futres (el escritor) le gustó mucho el cuento y decidió escribirlo antes de que se le olvidará. Luego, empieza a comentar que el cuento es algo simbólico. Esto fue lo que cautivó a Demetrio Sumallacta mientras lo escuchaba, “le gustaba que el pobre conejo venciera alguna vez al astuto y prepotente zorro” (399).

Me pareció interesante lo que dice el pintor durante su conversación con el escritor y el folklorista. El dice: “Yo no soy o no quiero ser un peruanista, indigenista, cholista, criollista; que me den el título que gusten, no me importa, no quiero ser, digo, un artista de barrio. Sin renunciar a sus raíces, sin negar su tierra, creo que el arte debe tener un sentido universal” (401). Creo que esta frase es importante porque todas las novelas andinas auténticas o no auténticas con autores no-indígenas han tratado de demostrar esta cultura de una forma universal. 

Los escritores siempre han representado los personajes de las novelas de un manera particular conforme a su género. De la misma manera que un lector percibe al personaje conforme a su propio pensamiento o interpretación. ¿Podría ser este el eje de la variante sobre la autenticidad de la cultura indígena en las novelas que hemos leído? Además, ¿que es la autenticidad para cada quién? Los escritores no son indígenas pero han tratado de representar conforme a sus experiencias. Todo lo contrario, si el escritor fuera indígena sería la literatura proyectada sin disfraces, con toda su esencia o autenticidad? Nosotros como lectores siempre formamos un juicio sobre la literatura. 

Un ejemplo reciente es el protagonista Rosendo Maqui. Cada uno ha percibido su manera de ser de diferentes formas. Debido a nuestro lenguaje o a nuestros pensamientos pueden estar expandidos o bloqueados conforme a nuestra capacidad lingüística de interpretación. Cuando me refiere a Rosendo Maqui como optimista lo estoy analizando en el sentido de definición en inglés. Sin embargo, al traducirlo al espanol la palabra optimista no tiene la misma fuerza de definición sobre Rosendo Maqui. En lugar de usar la palabra optimista tuve que haber usado la palabra perseverante, luchador, a pesar de sus fracasos continuaba luchando. Siempre se mantuvo con una esperanza de triunfar de la misma manera que Demetrio Sumallacta se siente cuando mira a la pintura del maguey.

Posted in Uncategorized

II. El mundo es ancho y ajeno: reflexiones sobre la representación

Amadeo Illas es uno de los comuneros de Rumi y posee un talento muy interesante para los fines de nuestro análisis. Amadeo sabe contar de forma muy amena historias y cuentos. Los cuenta de forma oral a sus compañeros y en su voz se unen indirectamente las de sus compadres. Es más aún, las que son “palabras orales” en un nivel de la narración, se convierten en “palabras escritas” en otro y es justo en éste que nos llegan a nosotros, los lectores.

Al leer el cuento contado por Amadeo acerca de un zorro y de un conejo me puse a pensar en Bruno Bettelheim, un psicoanalista, que presentaba los cuentos como una poderosa herramienta que, por el hecho de estar fuera del tiempo y del espacio, se convertían en una de las claves para el desarrollo del individuo. Creo que, precisamente en el caso de El mundo es ancho y ajeno no estamos lejos de lo que Bettelheim decía. El cuento de Amadeo sirve para que quienes lo escuchan o lo leen desarrollen una conciencia, cierta sensibilidad y pensamiento crítico. 

A través de los cuentos, hablamos de nosotros mismos y de nuestras realidades sin acusar a nadie directamente. Es una forma de narrar indirecta, ocultada y que, sin embargo, tiene como objetivo el de golpear a la cara porque él que lee se cuestiona aún más. Lo de Amadeo, de hecho, es un testimonio oral que esconde una moraleja que necesita reconectarse con su significado profundo en los oídos de quienes la escuchan y aún más en los ojos del lector, el verdadero beneficiario de cualquier libro.

La del cuento es una forma de representación que se multiplica y se fortalece en los personajes del folklorista, del escritor y del pintor. Los tres experimentan varios niveles de representación: forman parte de una representación pasiva (la del libro), pero al mismo tiempo representan tres oficios símbolos de esa mímesis aristotélica activa. No es nuevo decir que los artistas a través de sus artes (sea la palabra, el sonido o la imagen) tienen como objetivo el de representar la realidad que les rodea, para enseñar lo que está quebrado y que necesita un ajuste.

La representación, entonces, no solo es catártica, sino que nos ofrece cierta distancia que nos permite entenderlo y verlo todo mejor: “Y el maguey, güeno, frente a mi casa hay un maguey y aura comprendo que él también mira como éste…” (402). Gracias a la mímesis, todo resulta más claro moralmente, tanto dentro del libro (a un público A ficticio, o sea, los personajes) como a partir del libro (a un público B real, es decir, los lectores).