Raza de bronce #2

Después de terminar la segunda mitad de la novela, hay algunas cosas que me llamaron la atención.  Lo primero tiene que ver con los valores y la moral, y sus roles en las comunidades indígenas.  Quiero enfocar en las siguientes dos frases:

“¡No seas loco!… –le gritó con angustia el joven de la cabeza ma- gullada y poniéndose de pie. ¿Por qué les pegas, si ellos no tienen la culpa?…”

Me parece interesante cómo le pregunta por qué lo golpea cuando no tiene la culpa de nada, y esto me hizo pensar en la moral y en cómo están arraigadas hasta ahora en el pasado. Es interesante pensar en todo el crimen, etc. que ha sucedido a lo largo de los años, personas que lastimaron a otras personas sin ningún motivo. Esto me hizo pensar en la moral y los “derechos” y los “errores” en la vida.  En mi última publicación de blog mencioné brevemente la idea de los estereotipos de las indígenas, y creo que la moral y los valores tienen mucho que ver con esto. Creo que los indígenas en la historia de América Latina son vistos hoy como teniendo ciertos valores y morales que debían ser respetados siempre, ya que eran una gran parte de su vida. Por ejemplo, cuando yo estaba en la escuela primaria y aprendíamos sobre las comunidades indígenas locales y su lugar en la historia, aprendimos que una gran parte de su vida se centraba en valores, específicamente en respetar a sus mayores. Otro pasaje en el que quiero centrarme es el siguiente, porque también llama la atención sobre los valores y la moral:

“Es voluntad de ustedes, y no mi deseo, que me inviste de autoridad y mando. Son, por tanto, ustedes quienes han de mandar y yo sólo he de obedecer. Todos hemos de vivir en armonía y sin recelo, porque nuestro bien es común y unas mismas son nuestras aspiraciones. Hemos de soco- rrer al necesitado, prestar ayuda al que cae en desgracia; pero hemos de ser sordos para el mal.”

Aquí el “nuevo hilacata” está hablando de lo que ha escuchado de sus padres y durante toda su vida. Habla de cómo todos debemos vivir en armonía y sin sospechas, y también debemos ayudar a los necesitados y ayudar a los que “cae en desgracia”. Sugiere cómo deberíamos ser, cómo debemos actuar y cómo, como humanos, tenemos una cierta responsabilidad. Es interesante porque todavía vemos todas estas cosas como algo que la sociedad valora hoy. Pero si estoy siendo honesto, diría que no estamos viviendo en armonía, y definitivamente podemos hacer algo mejor para ayudar a los necesitados.  Esto me hace pensar en la idea del egoísmo y su evolución a través de los años.

Lo último en lo que quiero enfocar en es en el siguiente diálogo:

Aguirre: ¡Déjate de idioteces! Hazme dictador, y verás lo que hago. Sólo un dictador puede realizar algo que valga la pena.

 Ocampo: ¿No tienes fe en nuestros hombres públicos?

 Aguirre: No tengo fe en nadie …”

Es interesante leer esto hoy porque (estoy hablando de la mayoría de los canadienses) consideramos que la dictadura es algo indeseable y hemos visto a líderes elegidos democráticamente hacer cosas muy significativas. También es interesante comparar estas ideas con las que se mencionaron al principio de la publicación, (valores y moral), específicamente relacionadas con “castigar” a las personas que no tienen la culpa.  Podemos ver a la dictadura como un “castigo” para las personas inocentes?  O sea podemos ver a un dictador como alguien que “castiga” a ciudadanos inocentes al, por ejemplo, suprimir su libertad?

 

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La codicia en Raza de Bronce

Con la llegada de los españoles al territorio americano, el sistema económico basado en el trueque llegaba a su fin. La popularidad del oro y la plata sería trasladada a monedas de estos materiales. Ahora, todos podrían comprar lo que querían si tenían el dinero suficiente. En otras palabras, se daba el nacimiento de la economía mundial y, de cierta forma, al capitalismo que hoy conocemos.

Esto llevo a que el dinero se vuelva el “personaje principal” en muchas sociedades alrededor del mundo. Incluso capaz de cambiar la opinión y emociones de los demás. En la siguiente publicación se explorará la interacción del concepto del dinero con los personajes de Raza de Bronce.

Nuestra primera pista de la gran importancia del dinero en la vida cotidiana en los personajes es cuando a Manuno se lo lleva la corriente. A Agiali y a Quilco le parece importante poder encontrar el cuerpo de Manuno solo por las cuarenta monedas que él tenía al morir. Cuando encontraron el cuerpo, en ningún momento trataron de recuperarlo ni guardar objetos con valor sentimental para la familia, sino solo agarraron las monedas y se fueron de inmediato. Con estas acciones de falta de empatía, se puede apreciar una deshumanización por su codicia del dinero que le dará algún beneficio en el futuro. En este caso para Agiali y Quilco era evitar problemas con su hacendado.

Esta idea que algun personaje representa el dinero, pero no el poder se puede ver en diferentes momentos posteriores a esa escena.

Algún tiempo después en la historia, el narrador nos sitúa en el funeral de Quilco en donde se le describe como un kamiri que significa adinerado. A su esposa le parece tan importante que sea un kamiri que excusaba a Quilco del hecho que la golpeara y que tenga una concubina. Incluso el narrador nos informa que ella liquida todos sus bienes para pagar todas sus deudas antes de sentirse doblemente miserable por tener deudas de su esposo. Esta última inferencia que nos hace el narrador me hace pensar que la esposa de Quilco no se veía en la potestad de salir adelante con los bienes que tenía y busco la salida más rápida. En otras palabras, pienso que refleja una mentalidad conformista por parte de ella y que capaz haya sido por la mentalidad machista de la sociedad que no la dejaría progresar.

En otra oportunidad, el narrador nos sitúa en la escena donde Agiali visita a su madre. Al igual que en la primera escena expuesta, esta escena refleja la codicia del dinero. Esto se debe a que la madre de Agiali le pregunta “¿traes dineros bastantes?” antes de preguntar sobre cualquier otra cosa de la vida de su hijo. Lo que sigue en la conversación sigue siendo una inferencia al dinero producido por los animales que le ha encargado a Agiali. Está mentalidad de ver a otros, en este caso a los hombres, como fuente del dinero no solo es algo que se refleja en la juventud, pero también en las generaciones pasadas como con la madre de Agiali. Personalmente me parece algo irónico que los campesinos piensen que sus patrones son la cúspide de la avaricie, pero al mismo tiempo, ellos tienen características de ellos.

Finalmente, en estas escenas como en muchas otras, se puede ver que el concepto del dinero y su importancia gira alrededor de muchos de estos personajes. Uno de los que más lo refleja es Quilco por las acciones que hicieron los demás durante y después de su muerte. No solo represanta la deshumanización por la codicia y conformismo, pero también un cambio drástico en la mentalidad de los campesinos con sus antepasados.

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Raza de bronce (1)

Algo que me llamó la atención en Raza de bronce fue las descripciones de la comida y los alimentos. En contraste con Aves sin nido, que describió platos específicos que pudieron ubicarse el lector no solamente en Perú, pero en los Andes—en Raza de bronce, no están describiendo platos, sino productos. A pesar de que la comida también revele de donde vienen los personajes—los de Titicaca tienen pescado, los de Mecapaca tienen tuna y choclo (como unos ejemplos)—la comida también parece como si tiene un papel en la narrativa. En muchos aspectos, la comida influye las acciones de los personajes, sus movimientos, y sus intercambios/interacciones.

Por otra parte, la comida, o las interacciones con la comida, a veces arroja luz sobre las indígenas de una manera más ‘salvaje’. La palabra (o varias formas del verbo) devorar, aparece 19 veces a lo largo del texto. Aunque a veces ellos devoran su comida porque sufren un hambre extrema, hay también otras connotaciones que vienen con la palabra ‘devorar’. En las primeras tres entradas de la RAE, describen ‘devorar’ como “Dicho de un animal: Comer su presa”, “Comer algo con ansia y apresuradamente” y “consumir: destruir”. Por ejemplo, dicen que, “Al oír esto brillaron los ojos de los sunichos y se les cayó la baba. Tenían un apetito devorador, y era inhumano hablarles de cosas suculentas” (42). Al lado de “devorador” también les presentan como “inhumano”—un término usado a menudo para insinuar prejuicio o superioridad racial. Además, hay referiencias cannibalistas, por ejemplo,

“Y cogiendo la dedicada a su madre, hincó en ella los dientes con glotonería, haciendo crujir la lustrosa y encendida piel.

Agiali la contemplaba en silencio, con codicia, y parecía placerle su voracidad. ¡Cómo hubiese querido, él también, devorarle la carita redonda y linda con sus rudas caricias de amor y de deseo!

—¿De veras ha muerto Manuno? –interrogó, con la boca llena y los labios humedecidos por el jugo” (106).

Esas connotaciones presentan a la gente indígena en una manera que puede problematizar la retórica del indigenismo, o los elementos de la justicia social o igualdad que ofrece la novela “realista”. Aunque la novela está escrita en un estilo realista, palabras tan cargadas de significado como devorar, parecen problemática desde un punto de vista contemporánea.

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Raza de bronce parte 1

Nada más leer el título de la novela uno es capaz de descifrar un poco de lo que trata. La raza de bronce se refiere a la población mestiza. Es una crítica de la explotación de los blancos hacia los indígenas bolivianos.

Alcides Arguedas se enfoca en una tribu aymara que viva a la orilla del lago titicaca. Arguedas muestra dos niveles de la sociedad boliviana. De un lado muestra como los aymara viven en su sociedad propia. Donde tienen su propia cultura, sus propios jefes, sus costumbres, lenguas y más. Además, muestra como esa comunidad indígena es aprovechada y maltratada por diferentes subsectos de la sociedad blanca. Es decir, la iglesia, el gobierno y los administradores. Un ejemplo de esto es cuando Agiali vuelve de su viaje para vender semillas en el valle y descubre que su amada Wata Wara a sido violada por el administrador Troche. Demuestra como los indígenas están a la merced de los colonizadores.

La novela está dividida en dos libros uno llamada el valle y el segundo el yermo. Me pareció interesante el contraste espacial de los dos libros. La descripción del ambiente, la naturaleza y el espacio en el primer libro es muy diferente a la descripción de la segunda. Me parece que es algo que Arguedas quería hacer para invocar imágenes vivas en la mente del lector. Las descripciones de la naturaleza pre-avisan un poco al lector de lo que va a ocurrir. Agiali encuentra las frutas las descripciones del autor pintan un escenario muy bonito y agradable. Esto cambia completamente cuando están en el tramo de regreso del viaje que emprendieron. Muere Manuno tras ser arrastrado por un rio y culmina con el descubrimiento de que el administrador Troche violo a Wata Wara.

El segundo libro muestra una perspectiva más sombría ya que expone verdaderamente el maltrato y las injusticias que encaran los indígenas. Esta bastante claro que el primer libro sirve como una introducción para los personajes, el escenario y las fundaciones sociales de las dos comunidades de la que forman parte los aymaras. Es decir, su propia comunidad indígena. Donde tienen su propia jerarquía, su cultura, sus costumbres y todo lo demás. La otra comunidad trata de la incorporación forzada de los colonizadores a los colones. Los indígenas también forman parte de una comunidad donde ellos son discriminados y maltratados. Arguedas demuestra muy bien el contraste entre las dos comunidades de la que forman parte y como a lo largo del libro causa fricción y muestra a través de la retrospección reflejada a través de las historias como la del Malluca o la narración que cuenta como los indígenas fueron expulsados de sus tierras en el pasado.

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El río y el comercio en Raza de Bronce de Alcides Arguedas (primera parte)

El río, narrado con una prosa límpida en Raza de Bronce de Alcides Arguedas, puede hacer mucho. Un cuerpo más en la novela, el río no sólo canta (90), sino que traga (49), roba (48), cambia de curso a capricho (41), mata (48), muge (46), asusta (41) y provoca mazamorras. Todo, al menos en el libro primero, es afectado por el río. La narración de la novela también se comporta como un río. La historia que comienza con Wata-Wara y Agiali pronto toma otro derrotero, y a su vez otras historias como cauces van agregándose al relato.

El comercio es otro elemento que acompaña de forma particular al cauce del río. El motivo por el que Agiali, Quilco, Manuno y Cachapa son mercaderes es porque su patrón los obliga a comerciar su hacienda y la de ellos mismos. El rol de estos mercaderes consiste en aumentar las arcas del patrón y del capataz de la población: como ríos tributarios. El patrón se hace rico por la desposesión de los indígenas. Aún así, como el río, el comercio también afecta de forma positiva las relaciones de los personajes en el relato (las manzanas son el obsequio que Wata-Wara recibe de Agiali para afianzar su compromiso [106]). Ahora bien, el comercio se expresa siempre por “robo”, implícito y explícito. Implícito en la forma en que el patrón roba la fuerza de trabajo y las tierras de los indígenas al obligarlos a comerciar; y explícito en las veces en que Agiali, u otro de sus compañeros, roba cañas, manzanas o higos en el valle. Incluso el intercambio es un robo, pues como dice el primer “valluno” con el que Manuno trata: “Ya sé que me están robando, pero acepto. (22).

Tanto el río como el comercio ofrecen una lógica traicionera. A su vez, la corriente del río siempre varía de forma aleatoria, mientras que los flujos del comercio no. Es evidente que no existe una mano invisible que cambie o regule la intensidad delmercado. Por otra parte, como el río, el comercio también tiene una fuerza constituyente, pues ambos contribuyen para que Agiali y compañía persistan en su existencia. Así, la novela sugiere pensar una lógica de comercio como la que aconseja uno de los personajes vallunos sobre el río: “Es preferible marchar con la corriente, meterse en ella, porque el agua, aunque traicionera, no lo es tanto como el lodo… (41-42).

Raza de bronce y el sujeto andino

Al leer la primera mitad de la novela, me pregunto cuál es el propósito de Arguedas en representar la gente aymara como se describe en la novela. Las conexiones entre los hombres del viaje y sus bestias, las descripciones de sus hábitos de comer y la insensibilidad al encontrar el cuerpo de Manuno señala a una descripción subhumana de los hombres.

Los burros del viaje se describen en maneras parecidas a los hombres. Aun se mueren juntos, en pares. Cuando pierden un burro en río, también pierden Manuno en el río. Sus hábitos de comer también son casi animalísticos. Dice que “Había doce cabales, y se repartieron a tres, que devoraron en el acto, allí mismo. Les supieron a gloria. Estaban dulces, frescas y jugosas.
—Se me han quedado en los dientes –dijo Quilco” (20). Palabras como “devorar” y la rapidez con que comen no se  describe como adultos humanos. Más tarde cuando encuentran el cuerpo de Manuno, un amigo suyo, que tiene el cuarenta pesos, ellos “se pusieron al trabajo, y a la media hora retiraron el cadáver de Manuno. La única preocupación de los dolientes fue ver si aún llevaba el retobo de dinero. Allí estaba fuertemente anudado alrededor del cuello, y tan
fuertemente que hubo necesidad de cortar a cuchillo el pañuelo” (51). No es un retrato de humanos con dignidad.

Arguedas pretende demostrar las injusticias que sufren los aymara, pero al mostrar hombres quienes solo piensan en el dinero del mestizo o de que van a comer o de unas supersticiones de comer, etc., no describe seres humanos. Arguedas pretende demostrar la injusticia del sistema pero a la vez refuerza la inhumanidad de la gente indígena. Refuerza la ideología del sistema que critica. El sistema feudal depende de la supuesta inhumanidad del indígena.

Me parece que es un problema con muchos ejemplos de la literatura indígenista. Quieren mostrar (como la métafora del cóndor de Mallcu) que el pueblo andino es un cóndor majestuoso que está atrapado por seres inhumanos. Pero simplemente representan una ficción. No representan seres complejos quienes están subyugados.

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Raza de bronce y el sujeto andino

Al leer la primera mitad de la novela, me pregunto cuál es el propósito de Arguedas en representar la gente aymara como se describe en la novela. Las conexiones entre los hombres del viaje y sus bestias, las descripciones de sus hábitos de comer y la insensibilidad al encontrar el cuerpo de Manuno señala a una descripción subhumana de los hombres.

Los burros del viaje se describen en maneras parecidas a los hombres. Aun se mueren juntos, en pares. Cuando pierden un burro en río, también pierden Manuno en el río. Sus hábitos de comer también son casi animalísticos. Dice que “Había doce cabales, y se repartieron a tres, que devoraron en el acto, allí mismo. Les supieron a gloria. Estaban dulces, frescas y jugosas.
—Se me han quedado en los dientes –dijo Quilco” (20). Palabras como “devorar” y la rapidez con que comen no se  describe como adultos humanos. Más tarde cuando encuentran el cuerpo de Manuno, un amigo suyo, que tiene el cuarenta pesos, ellos “se pusieron al trabajo, y a la media hora retiraron el cadáver de Manuno. La única preocupación de los dolientes fue ver si aún llevaba el retobo de dinero. Allí estaba fuertemente anudado alrededor del cuello, y tan
fuertemente que hubo necesidad de cortar a cuchillo el pañuelo” (51). No es un retrato de humanos con dignidad.

Arguedas pretende demostrar las injusticias que sufren los aymara, pero al mostrar hombres quienes solo piensan en el dinero del mestizo o de que van a comer o de unas supersticiones de comer, etc., no describe seres humanos. Arguedas pretende demostrar la injusticia del sistema pero a la vez refuerza la inhumanidad de la gente indígena. Refuerza la ideología del sistema que critica. El sistema feudal depende de la supuesta inhumanidad del indígena.

Me parece que es un problema con muchos ejemplos de la literatura indígenista. Quieren mostrar (como la métafora del cóndor de Mallcu) que el pueblo andino es un cóndor majestuoso que está atrapado por seres inhumanos. Pero simplemente representan una ficción. No representan seres complejos quienes están subyugados.

Raza de bronce (Primera semana)

Mi primera reacción cuando comencé la lectura de esta semana fue, “Wow, este es el prólogo más largo que he leído” después me preguntaba ¿adónde y cuándo comienza realmente la novela”. Después de leer el prólogo entendí por qué era tan largo. Al leer sobre el autor, Alcides Arguedas, me dí cuenta que Raza de bronce fue escrita como una reelaboración de Wuata Wuara. Lo que me sorprendió muchísimo es que pasaron quince años y Arguedas se pasaba su tiempo pensando que no había terminado aún o en otras palabras todavía se sentía que tenía más que decir sobre el ambiente indigenista boliviano.   

Cuando finalmente llegué al principio de la obra lo primero que me llamó la atención fue como Arguedas describe con lujo de detalles los espacios donde se encuentran los personajes. Tiene una manera muy peculiar de narrar con impresionantes y vívidos colores los paisajes, los eventos, las plantas, y todo alrededor de el momento. Esto hace al lector entrar en esa topografía y sentir, ver y porque no, hasta imaginar que percibe los olores. Es casi como que si estuviera transportada a ese mismo momento o como si estuviera creando una película en mi mente.

Una de las escenas que realmente me impactó fue la escena del río. No pude evitar ver estas imágenes en mi mente y reflexionar y compararlas con el clima político de los inmigrantes en los Estados Unidos que está ocurriendo en la actualidad. Habían pequeñas palabras de clave que me hicieron compararlo con ésto. Por ejemplo, cuando Agiali le pregunta al valluno si pueden cruzar el río y le responde “El agua es poca, pero tiene mucha fuerza” (35). Esta simple oración me hizo pensar en el Río Bravo (también conocido como Río Grande), que es el río que los inmigrantes tienen que cruzar entre México y la frontera de Estados Unidos y que también, “el río es traicionero, veleidoso, [e] implacable” (41). Me hizo pensar en este breve informe de noticias que vi previamente este año. Si desean verlo está en este enlace, https://www.facebook.com/RealAmericaWithJorgeRamos/videos/721391434970009/.

Creo que hay similitudes entre los indígenas del pasado y los inmigrantes de hoy en día. Una de las similitudes son las experiencias o riesgos a los que se enfrentaban los indígenas pobres, al cruzar los valles, montañas y ríos. Ellos estaban subordinados y dominados por dueños de haciendas terratenientes ricos. Solo obedecían a sus ordenes para sobrevivir y mejorar las condiciones básicas en sus vidas. Los inmigrantes también son pobres ciudadanos dominados y subordinados por gobernadores ricos. Toman riesgos similares a los indígenas cuando deciden cruzar a otros países con el único objetivo de sobrevivir y mejorar las condiciones básicas en sus vidas. Tal vez estoy viendo este pasaje desde una perspectiva totalmente equivocada o simplemente soy muy sensible al tema.

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Raza de bronce (Parte 1)

Las primeras 145 páginas de esta novela son llenas de acontecimientos y el lector está sumergido en el país (mundo) que el autor, Alcides Arguedas, ha pintado hermosamente de la geografía de la tierra (Bolivia) donde los indígenas viven. El viaje que Agiali comienza con otros hombres para comprar semillas y vender los productos de su jefe, Pantojo, es como un viaje épico, o como una versión del “viaje del héroe”. Por eso, hay muchos eventos desafortunados, como la dificultad para encontrar alimentos, cambio de clima, y especialmente la muerte del líder, Manudo, que es llevado por la corriente fuerte del río. Sin embargo, estos hombres y sus burros continúan su viaje, superando los obstáculos en su camino, posiblemente a causa del interior de resistencia y fuerza, pero quizás también a causa del miedo y la dedicación a su jefe [que es un cruel, irrespetuoso explotador]. 

Mientras que leía estos fuertes pasajes que habla de las luchas continuas que estos hombres indígenas enfrentan, lo que seguía pensando es el título del libro: Raza de bronce. Nunca he escuchado este termino, y cuando empecé el libro pensé que se refería a los indígenas (también porque hay una imagen de un hombre indígena). Al continuar leyendo el libro, a mí me parecía que tenía sentido que Arguedas se refiere a los pueblos indigenas, cuya piel refleja un color bronce (como en el imagen en la portada) o quizás los pueblos indígenas encarnan el bronce debido a que se caracteriza por sus resistencia a la corrosión. A pesar de que la vida es tan difícil para los indígenas, siguen prevaleciendo y manteniéndose fuertes. Tenía estos pensamientos en mi mente, pero también me preguntaba si este término fue acuñado por Arguedas — por lo tanto me hizo más investigación. Lo que encontré fue interesante. Primero, el término fue utilizado primero por Amado Nervo en su poema “Raza de bronce” (1902). Además, la “Raza de bronce” es en realidad un término utilizado para referirse a los mestizos — que son los descendientes de los españoles y los indígenas (pero no se si esta información es completamente confiable porque es wikipedia). Con esto, comencé a comprender esta significación en el sentido que el bronce es una mezcla de diferentes metales/ingredientes y un color más claro a marrón. Pues, es posible que “bronce” puede pertenecer a un grupo de personas no indígenas. Tengo curiosidad por ver cómo voy a entender el título más y saber qué es verdaderamente la “Raza de bronce” (si estoy equivocada) en la siguiente parte de la novela. 

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Raza de Bronce

Para empezar, hablar sobre de La Raza de Bronce de Alcides Arguedas quiero compartir lo que yo se sobre de el concepto de raza porque este es la primera vez que escuché este término del mestizo así. Como alguien que viene de Surrey el concepto de dos personas de culturas diferentes que dan la luz al un hijo es muy normal para mí. Desafortunadamente, como Arguedas ha mencionado, hay muchas ocasiones donde una cultura está más preferida y vista como mejor (por suerte, no todos). Yo solo creo en la raza humana (y por ejemplo no en la raza del centauro). Sin embargo, si la raza (o el concepto de la raza) era creada por un grupo, como europeos, no es un choque que este parte de la mezcla mestiza es vista como superior. Yo soy consciente de parcialidad cultural (pero aún, existe en mí) así es difícil de ver como un puede tratar alguien como inferior por la creencia de raza.

Me gustó cómo la novela hablaba de la naturaleza porque yo creo que donde vivimos es como la cuna o el base de la pirámide de una gente, su cultura y su forma de vida. Para la gente de Bolivia (y Sudamérica) los andes son centrales a esta idea. El río que tomó Manudo es un ejemplo de las cosas de la naturaleza que tienen su impacto en las vidas de la gente que vive allí. Pero sería mejor que una comunidad construye un puente, por ejemplo, en lugar de perder las vidas de un hombre y un boro.

La explotación del patrón contra la gente me hace pensar del concepto de poder total y los políticos que vienen con eso. Por ejemplo, la justicia. Es evidente lo que hace el patrón no es justo pero vimos cómo es tan fácil a explotar los trabajadores por el patrón injusto, y como el patrón puede usar su poder de riqueza para tomar lo que quiere con las mujeres de la novela. Él es solo un hombre, pero puede apoyar el statu quo. Cuando un grupo se mantiene pobre, es más fácil a explotar como necesita la merced, o ser salvado por alguien de otro, como un europeo. Aquí en Canadá, se que es muy fácil a explotar y manipular con dinero las naciones indígenas más rurales y aisladas que son pobres y tienen muchos de los problemas que vienen con la pobreza. Por la otra mano, las naciones que tienen más prosperidad y son desarrolladas pueden priorizar sus creencias, valores y gente en lugar del dinero que no necesitan tan urgente para que pueden sobrevivir.

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