Huasipungo

En la novela Huasipungo por Jorge Icaza es otro libro sobre el maltrato a los indígenas, esta vez se desarrolla en Ecuador. Cuando lee este libro, lo encontré muy similar a The Grapes of Wrath por John Steinbeck, ya que ambas novelas tratan sobre protestas sociales organizadas por un grupo marginado en un país que oprime a aquellos que son diferentes (ya sea un lugar o una raza). Obviamente, porque ese curso es sobre las indígenas, Icaza escribió mucho sobre la opresión de los indígenas y cómo afectó el escenario en el que tuvo lugar la historia. La novela comienza con Alfonso preocupándose por sus problemas financieros y cómo va a devolver el dinero que debe. El tío de Alfonso, Julio, sugiere que viaje a su hacienda en las montañas y compre el terreno que lo rodea para poder construir una carretera que conecte con el capitolio. Entonces, con su esposa e hija embarazada, Alfonso y más dinero prestado compra la tierra, el huasipungo, de los indígenas. Como en cualquier otro lugar al que van los estadounidenses, los ecuatorianos sabían que estaban usando esta parcela de tierra para buscar recursos. La madera era el principal recurso que estos estadounidenses decían que querían, pero en realidad también querían perforar en busca de petróleo.

Los ecuatorianos sabían que la única forma en que los indígenas estarían de acuerdo en realizar trabajo manual no remunerado era mediante el alcohol y la oportunidad de alimentarse. Después de todos los desastres naturales que mataron a muchos indígenas, la forma de mejorar la moral era proporcionar alcohol. para emborrachar tanto a los indígenas que no se quejarían del trabajo duro, las horribles condiciones o la muerte de sus seres queridos. Este tratamiento funcionó por un tiempo, pero luego los indígenas comenzaron a molestarse por el maltrato de su pueblo y se hicieron planes para comenzar una revolución. Quizás uno de los indígenas más frustrados fue un hombre llamado Andrés Chiliquinga. Fue herido durante la construcción de la carretera, su esposa había muerto por la carne podrida que se les había dado como “compensación” por su trabajo no remunerado, y su huasipungo le fue robado. Lo había perdido todo. Se convirtió en el líder de la revolución contra el maltrato porque no tenía nada más que perder. Esta es la primera novela que hemos leído donde los indígenas finalmente están luchando contra la opresión y el maltrato que ha ocurrido en los últimos tres libros.

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El campesino bárbaro

En la obra Huasipungo, el narrador nos cuenta una historia de la localidad de Tomachi. A lo largo de esta, sólo hay tres grupos sociales que aparecen, los cuales son los siguientes: los hacendados (Alfonso y Julio Pereira), los gringos (Mr. Chapi) y los campesinos (Andrés). Entre estos grupos existe una jerarquía social bien marcada que está encabezada por los gringos, seguida por los hacendados y por último están los campesinos.

Esta jerarquía social se basa en dos cosas. Primero, en la cantidad de dinero y, por ende, poder político que tienen los individuos. Segundo, si el individuo es un “bárbaro” o una persona civilizada. Es esta última cuestión y su relación con el estatus social del indígena la que explorare en esta publicación.

El indígena

En la historia, esta cuestión de superioridad por ser civilizado se hace presente desde las primeras páginas. Se aprecia al Tío Julio decir “¿qué nos importa a nosotros esos indios? ¡Primero estamos nosotros!”. No solamente te da una sensación de jerarquía social, también te demuestra el desprecio hacia el campesino tratándolo como un objeto. Esto se refuerza cuando Alfonso negocia la compra de unas tierras y dice “¡y que indios! Todos propios. […] Se puede hacer de esa gente lo que uno le de la gana”.

Lo “barbárico” de los campesinos se hace referencia en tres momentos puntuales. Primero, cuando Alfonso describe las tradiciones de los campesinos como “costumbres salvajes”. Segundo, cuando el cura le dice a Alfonso que “en la montaña queda todavía gente salvaje, gente que no está catalogada en nuestros libros”. Tercero, cuando Alfonso siente que va a ser asesinado por los campesinos, este reflexiona y dice que por querer civilizarlos lo van a matar.

Adicionalmente, esta idea que el campesino es un objeto por ser bárbaro se da en varias oportunidades también. Primera, por ganar tiempo en la construcción por los pantanos, Alfonso decide que está dispuesto “a perder un centenar de peones” y dicho y hecho al primer hoyo escarbado, un campesino casi pierde la vida. Segundo, cuando Alfonso critica a su padre por no “ser cruel con los [indigenas] y divertirse marcandoles como se marca a los toros […] para que no se pierdan”.

Es esta combinación de barbarie y objetivación que hace que el campesino esté en el estrato social más bajo. Esto refleja un cambio de mentalidad a siglos anteriores. En el siglo XVI, Bartolomé de las Casas argumenta que los indígenas a pesar de sus actos en contra de la ley natural, son seres racionales y civilizados por gozar de una estructura social y estado definido. En el siglo XVIII, Antonio Ulloa denuncia las prácticas labores de los indígenas en las minas de plata en Huancavelica, Perú. En ambos casos se reafirma que los indígenas son personas civilizadas y que gozan de los mismos derechos fundamentales como cualquier ciudadano. A pesar de esto, durante la época de la república, como en la obra, se puede ver que la mentalidad del criollo no ha podido ser cambiada y se le sigue considerando al indígena como un ser bárbaro que se le puede tratar de lo peor.

Los hacendados y los gringos

A pesar que los hacendados y los gringos son civilizados por tener costumbres europeas, se les categoriza de diferente manera. Como Alfonso dijo, ” ellos [los gringos]saben más que nosotros. Gente acostumbrada a una vida mejor. Ellos vienen a educarnos, ellos nos traen progreso a manos llenas”, el gringo representa, de cierta manera, la cúspide del desarrollo humano y si a ellos no les importa el indígena, al hacendado tampoco. Por ende, el trato hacia el campesino siempre va a ser de lo peor.

Conclusión

El tema de civilización es tocado a lo largo de la historia de diferentes maneras. A pesar de ello, todos los personajes que no son campesinos concluyen que el campesino es un ser bárbaro y que no goza de los mismos derechos que ellos.

 

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Huasipungo – October 2, 2019

Ya no estamos en Perú o Bolivia, sino en Ecuador, pero sin embargo, todavía vemos el mismo tema de la explotación de los indígenas.  Quiero hablar de 4 cosas que me llamaron la atención:

  1. La trama de esta novela es interesante porque los personajes se presentan con situaciones que, incluso en este día, son problemas muy fuertes para las familias. En esta novela tenemos una familia que tiene problemas financieros – Alfonso es un terrateniente que ya empieza a tener problemas financieros, y aunque su esposa también está preocupada por esto, ella también está estresada por su hija Lolita, que quiere casarse con un “mestizo”. También tenemos una persona de la familia (Don Julio) que se suma al estrés porque quiere que Alfonso haga un trato con una empresa estadounidense.  Como muchos grandes problemas, el dinero es el culpable y yo creo que esta novela definitivamente llama la atención sobre el poder del dinero.  Qué papel creemos que juega el dinero en esta novela?  Qué tan importante es?
  2. Hablé en mi último post un poco sobre valores y moral, y esta novela también me hizo pensar en estas ideas.  En particular, me interesan las formas en que los valores y la moral se incorporan a la vida de personas como Alfonso, por ejemplo. Alfonso es considerado un hombre de la alta sociedad y parece que valora la educación, pero la educación para él no parece incluir el respeto. Alfonso llega a la granja y trata a los indígenas con cero respeto: los explota, los convierte en esclavos e incluso los deja con hambre.  También les quita los “Huasipungos”, y al hacerlo hace que todo el pueblo crea que lo está haciendo por el bien de todos, cuando en realidad solo lo hace por sí mismo.  Alfonso también elige poner en riesgo la vida de los indígenas, al no elegir seguir las rutas más seguras, y les permite sufrir en condiciones terribles las tormentas y las arenas movedizas, y muchos incluso mueren. Y las mingas?  Alfonso intencionalmente los emborrachó a los indígenas, tanto que no podrían trabajar.  Sus acciones aquí fueron planeadas: Alfonso y su esposa calcularon cuántas se necesitarían para terminar el camino.
  3. La conexión entre la naturaleza / desastres naturales y la muerte me parece muy interesante. En esta novela, las tormentas y las arenas movedizas mataron a muchos indios, y al final una gran inundación repentina hace lo mismo.  Hemos visto en las otras novelas la importancia del río, y ahora parece que el río es otro personaje – uno que tiene un nivel de poder que no se puede comparar con los otros personajes, ni los Estados Unidos.
  4. La idea de recurrir a los Estados Unidos en busca de ayuda y de una solución no es algo nuevo; para muchos, los Estados Unidos representa el dinero, poder, mejores oportunidades, etc.  Como vemos en esta novela, hacer un trato con los “gringos” se ve como una forma de escapar de los problemas financieros, pero “at the expense” de los indígenas.

 

 

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Huasipungo—mis pensamientos

‘Wow’ es quizás la única palabra que me viene a la mente ahora que he terminado de leer “Huasipungo”. Me quedo en completo shock acerca de lo que acabo de leer; más bien como lo que sentí después de leer “Lord of the Flies”. Me horroriza por las escenas de violación, el trato de los indios y la falta completa de emoción en todo. ¿Era/ es esto normal?

Una cosa que me llama la atención de esta novela es la presentación muy masculina de la narrativa: la descripción gráfica pero corta de la violación; la falta de emoción hacia la humanidad. Casi siento que la narrativa imbuye de “masculinidad tóxica”, un eufemismo que hace tiempo que he despreciado por su propio matiz sexista. Por desgracia, esta novela para mí me grita “masculinidad tóxica”.

Me pregunto ¿por quién escribió el autor esto y por qué lo escribió en primer lugar? ¿Trata de presentar la vida de las indígenas a manos de los europeos? Si es así, es como si presentara las indígenas sin ninguna pizca de personalidad. Siento que nunca llegué a saber quiénes eran los personajes indios, más allá de objetos sexuales o esclavos. ¿Es el público previsto hombre o mujer? Estoy conmocionado como un tipo leyendo esta historia. Pero aún así, parece un poco más brusco de lo que normalmente estoy acostumbrado. No puedo imaginar que el público objetivo sea mujer. ¿Era el público objetivo europeo o blanco, con la intención de mostrarnos cómo de mierda los europeos/ gringos tratamos a las indígenas o a las mujeres? ¿Qué clase social es el lector previsto: el indio/clase baja que si son algo parecidos a los descritos en el libro, vería esto como normal? ¿O sería los lectores de una sociedad educada y de cuello blanco que leería esto y no pensaría nada en la violencia indescriptible entre las portadas de Huasipungo?

Me hallo desgarrado…por un lado, me gusta que este libro haya vuelto al estómago; que me ha abierto los ojos a cómo las indígenas y las mujeres eran/ todavía son tratados. Por otro lado, estoy absolutamente repugnante de que algo parecido a este haya ocurrido. De hecho, un par de veces tuve que dejar de leer porque las descripciones de violencia y violación eran demasiado para mí. Sólo lo he experimentado una vez con una novela: The Road de Cormack McCarthy. El libro de Icasa ha hecho un impacto profundo en mí. ¿Se necesita gustar lo que lee para verse afectado por ello?

Huasipungo

huasipungo

From the opening of Jorge Icaza’s novel Huasipungo, set in early twentieth-century Ecuador, the landowner, Alfonso Pereira, is presented as treading on precarious ground. He has stormed out of his house in bad humour, faced with problems that are both familial and financial: his daughter is pregnant with her indigenous boyfriend; and meanwhile he is also faced with debts and unpaid taxes. His head filled with these concerns, he is about to cross the street only to be nearly run over by a car that leaves him “trying to regain his balance on the edge of the pavement” (9). And indeed, the story that follows is the tale of Pereira’s attempts to “regain his balance” even if they involve ever-more extreme measures and grotesque abuses of the people who live on his land. Balance remains in short supply even at the end.

Pereira is presented as an almost comic character: flustered and maladroit; in over his head in the management of his family and his estate. But it is soon clear that there is a not-so-funny side to this cartoon buffoonery. On the advice of his uncle (and major creditor), Pereiras travels to his hacienda in the highlands, reluctant wife and daughter in tow, where he will, with yet more borrowed money, buy up land–and the indigenous that come with it–to build a road to the capital. The plan is to smooth the way for a firm of US prospectors, led by one “Mr Chapy,” who are apparently interested in extracting lumber from the interior–though in fact they are rather more keen on the possibility of drilling for oil. With the payout that ensues, Pereira hopes that his troubles will be at an end. And the novel shows that he will stop at nothing to ensure this happy resolution.

On the journey to the highlands, the road still as-yet unbuilt, Pereira and his family find themselves stymied by a muddy path that not even their mules can traverse. The landowner therefore calls on the indigenous servants, for them to become literally beasts of burden by carrying the Pereiras on their backs. Still persecuted by anxiety about his own troubles, and so utterly thoughtless of the weight he is placing on others’ shoulders, Pereira gives a start and causes the man carrying him to lose his footing and tumble to the ground. “Stupid Indian!” [“¡Indio pendejo!”], the master cries out “hopelessly” [“desesperado”], digging his spurs into the man’s ribs (14). His self-absorption and helplessness are hardly a joking matter now.

The name of the man who has to bear this humiliating punishment is Andrés Chiliquinga, and as the story unfolds he becomes exemplary of the suffering that the indigenous are forced to endure in the name of the landowner’s zeal to recover his economic balance, and of the gringos’ promise to bring modernization and development. Andrés first endures a horrific injury while helping to clear the land. Then his wife dies an agonizing death after eating the rotten meat that, with Pereira’s refusal to dole out the customary recompense for their otherwise unpaid labour, is all that the indigenous have to subsist on. And once the road is finally built, both he and his son die trying to protect their “huasipungo,” their small parcel of land, and its hut from being torn down to make room for the houses and offices that Mr Chapy proposes to build in their place.

In the face of all this oppression, the indigenous do not go down without a fight, rallying around the slogan “¡Ñucanchic huasipungo!”: “Our huasipungo.” And the final lines of the book suggests that this cry will resonate around the Andes. But here, at least, their cause is hopeless. But even in his victory, or perhaps especially in his victory, Pereira remains as precariously perched as ever: standing on a wall alongside Mr Chapy to look out over “the vast plain of the highlands” (113), he is once again carried away with emotion and ends up falling down once more amid “clouds of dust” to the laughter of his gringo companion (114). “We know not where we are treading” [“no sabemos donde pisamos”] is the moral he draws from this, which could be a reference to the subterranean deposits that have been driving this entire enterprise. But it may also be a delayed glimpse of the fact that, in clearing the indigenous from the land and speeding up the transition from feudalism to a capitalism dominated by foreign corporations, the hapless Pereira has simply been undermining the ground from under his own feet.

In trying to secure his position, he has achieved the opposite: he has destroyed his future by neglecting to recognize the immense indigenous contribution to the good fortune he has taken for granted. Now who will carry him through the mud?

Huasipungo

     Empiezo a ver que el tema común de estas novelas que hemos leído hasta ahora es sobre los indígenas y las cosas horribles que pasaron. El abuso que sufrieron de los blancos que vivían a su alrededor, pero lo más importante es que sus empleadores. Los que trabajaban eran terribles hacia ellos. Abuso que fue extremo con muchas descripciones gráficas. Entiendo que los indígenas no fueron vistos como importantes durante ese tiempo, pero todavía eran humanos. ¿No pudieron ver eso? No pudieron haber sido ciegos. Deben haber tenido algún tipo de sensación de que lo que estaban haciendo estaba completamente mal.

     A través de otras lecturas, no sólo en esta clase, sino también fuera de esta clase, he estado expuesto mucho sobre el abuso que ocurrió. Es horrible saber lo malos que eran los blancos para los indígenas porque no los veían como personas y mucho menos iguales. Los vieron como menos que perros y el abuso físico que algunos pasaron fue más allá de lo terrible. Es extremadamente desalentador saber que cosas como esto sucedió en muchos lugares. ¿Pero por qué no se detuvo antes? ¿Cómo es que esto duró tanto como lo hizo? Sé que esto es sólo una novela, pero tiene que haber alguien que por desgracia les pasó estas cosas malas.

     Aparte del abuso físico era simplemente maltrato en general como tener sus tierras tomadas de ellos a pesar de que vivían allí y estaban allí antes que los que querían usarlo. Sin ninguna consideración por las vidas que habían hecho allí. Me pregunto si todas las novelas que vamos a leer van a ser así. Me gustaría esperar que haya algo más que este lado abusivo de la historia. Pero estoy empezando a preguntarme si sólo serían cuentos. ¿Por qué todas las cosas que he estado leyendo últimamente sobre las cosas malas que los indígenas soportaron? ¿Es porque no fue objeto de conversación antes y a través de estas novelas salió a la luz el abuso?
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Huasipungo

     Empiezo a ver que el tema común de estas novelas que hemos leído hasta ahora es sobre los indígenas y las cosas horribles que pasaron. El abuso que sufrieron de los blancos que vivían a su alrededor, pero lo más importante es que sus empleadores. Los que trabajaban eran terribles hacia ellos. Abuso que fue extremo con muchas descripciones gráficas. Entiendo que los indígenas no fueron vistos como importantes durante ese tiempo, pero todavía eran humanos. ¿No pudieron ver eso? No pudieron haber sido ciegos. Deben haber tenido algún tipo de sensación de que lo que estaban haciendo estaba completamente mal.

     A través de otras lecturas, no sólo en esta clase, sino también fuera de esta clase, he estado expuesto mucho sobre el abuso que ocurrió. Es horrible saber lo malos que eran los blancos para los indígenas porque no los veían como personas y mucho menos iguales. Los vieron como menos que perros y el abuso físico que algunos pasaron fue más allá de lo terrible. Es extremadamente desalentador saber que cosas como esto sucedió en muchos lugares. ¿Pero por qué no se detuvo antes? ¿Cómo es que esto duró tanto como lo hizo? Sé que esto es sólo una novela, pero tiene que haber alguien que por desgracia les pasó estas cosas malas.

     Aparte del abuso físico era simplemente maltrato en general como tener sus tierras tomadas de ellos a pesar de que vivían allí y estaban allí antes que los que querían usarlo. Sin ninguna consideración por las vidas que habían hecho allí. Me pregunto si todas las novelas que vamos a leer van a ser así. Me gustaría esperar que haya algo más que este lado abusivo de la historia. Pero estoy empezando a preguntarme si sólo serían cuentos. ¿Por qué todas las cosas que he estado leyendo últimamente sobre las cosas malas que los indígenas soportaron? ¿Es porque no fue objeto de conversación antes y a través de estas novelas salió a la luz el abuso?
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“El yermo”

 

“El Yermo”

A mi entender “Raza de Bronze” es un proyecto político que busca exponer un sistema perpetuado por la dimensión de la colonialidad en la relación económica y cultural entre indígenas y no indígenas.

El autor genera un movimiento de traslacion entre lo personal y lo grupal (comunal), siendo su resolucion “El yermo”. Mediante esta estrategia podemos comparar dos planos que sintetizan la identidad del indigena bajo la concepcion de Arguedas. Como ya hemos analizado, la historia de los individuas se basa en la relacion de dos jovenes, Agiali y Wata Wara. Por otro lado en la segunda parte del relato se enfatiza el desarrollo de un nivel social en el que la constructo oficial de la historia es la comunidad indígena y su interacción con su medio. A su vez, “El yermo” alude a un discurso anti-mestizo y anti-aculturacion. Simbolos del discurso anti-mestizaje es la concepcion como resultado de la violencia sexual del mestizo a la indigena, y luego de ello. el aborto de Wata Wara. Anti-aculturacion puede observarse en la ridiculización de la vestimenta de Wata Wara y Agiali por imitar a la elite cultural. Asimismo, la lealtad y la libertad del indigena se presentan como una cuestion sedimentada en la falta de voluntad del mismo por ser libre y del reconocimiento de su agencia.

Otro punto interesante, es la romantizacion del indigena en relacion a la naturaleza. El pensamiento evolucionista y modernista al cual es fiel el autor busca reorganizacion de los recursos naturales. Consecuentemente, al presentarse un fuerte paralelo entre el ingenismo y la naturaleza, es la fuerza vital de la comunidad indigena cual rige desenlace de la historia.

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Raza de bronce, segunda parte

No se menciona como personaje, pero es uno de los que más sale en la novela de raza de bronce. Uno de los personajes más influyentes y poderosos. La naturaleza. La naturaleza toma un papel clave en esta historia. Es una presencia omnipotente, que tiene la capacidad de destruir o construir. La naturaleza es el determinante de todos los aspectos de la historia. Es el que dicta quien vive y quien muere, las estructuras sociales están basadas en cómo se comporta la naturaleza y además, agrega una dimensión religiosa o cultural que usan los humanos como una explicación de lo que les ocurre, lo bueno y lo malo.

Para explicarme mejor, causa que los humanos tengan explicaciones de los hechos que no están basado en lógica. Un ejemplo de esto lo vemos en la página 274 cuando Agiali anuncia que soplo el “kenaya”, el viento de desgracias. Y cuando le pregunta que significa, dice que es porque está enojado el dios. Agiali argumenta que esa es la razón por la que sabe que va a morir alguien. Otro ejemplo se encuentra en la pagina 171-172 donde explican que la causa del granizo que arraso a toda la cosecha tiene que ver con la ira de dios. Arguedas explica que explicaciones para lo que ellos pensaban que era supernatural incluían fantasías como “un viejo muy viejo, de luengas barbas blancas, perverso y sañudo, que se oculta detrás de las nubes y lanza su metralla allí donde se produjo un aborto” (171).

La ira de dios como explicación de todas las cosas negativas que ocurren en la novela se encuentran a través de la novela. Les doy un ultimo ejemplo que se encuentra en la página 30: “Al amanecer no quedaba casi nada del pueblo: la mazamorra se lo había llevado y cubierto. Las huertas estaban enterradas y solo surgían sobre el lodo las copas de los árboles. Aquí y allá se veía algún cadáver rígido… era el castigo de dios contra un pueblo que solo sabia pecar”. La naturaleza es el poder absoluto de la historia. Puede alimentar a los humanos, pero también puede hacer que pasen hambre. Tiene una lógica paradójica que da y quita aleatoriamente. Algo que los humanos como Agiali intentan explicar a través de la voluntad de dios.

Lo interesante es que esto solo es una de las dimensiones que toma la naturaleza. Hay otros aspectos como las descripciones del paisaje que vienen en las formas de narración o descripción de unos de los personajes. Arguedas es capaz de mostrar a través de sus descripciones la hermosura y al mismo tiempo el horror que crea la naturaleza y lo impotente que es el humano ante ella.

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